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sábado, 18 de mayo de 2013

VIVA EL ANIVERSARIO DEL INICIO DE LA LUCHA ARMADA EN EL PERÚ (17 DE MAYO 1980).


"Camaradas, las contradicciones se agolpan pero las manejamos. Hemos aprendido a manejar la historia, las leyes, las contradicciones. Está en nuestras manos resolver todo plasmándolo en hechos bélicos; nada nos detendrá. Pasaremos a tiempos de guerra irreversiblemente, la contradicción se desenvolverá, lo nuevo triunfará, nos lleva al final". (Somos los iniciadores, PCP, Comité Central Ampliado, 1980)


El 17 de mayo de 1980 se dio inicio a la lucha armada en el Perú.

El proletariado del Perú organizado en el PCP y esgrimiendo de manera científica, contundente y victoriosa la línea militar del proletariado manifiesta como Guerra Popular, inició en correcta alianza con el campesinado pobre y  otros sectores antiimperialistas el necesario e ineludible proceso de destrucción del viejo Estado burgués-terrateniente y sentar bases estratégicas en los Comités Populares como expresiones del Nuevo Poder, de la Nueva Democracia.

El desenvolvimiento de la Guerra Popular dialécticamente ha vivido alcances importantes, pero también complicaciones propias de la lucha de clases, de la lucha por el Poder. Nada ni nadie prevalece sobre su antagónico invicto, por el contrario, la destrucción de todo lo viejo es una tarea compleja y cruenta que permanentemente nos pone a los comunistas en escenarios difíciles y complejos, que de todas maneras inevitablemente estamos dispuestos a superar. Siempre ha sido así, desde la Comuna de París, la Revolución de Octubre, la Revolución de Nueva Democracia en China, la Revolución Cultural y precisamente la Guerra Popular en el Perú que hoy, en el escenario del proletariado internacional también se  revela en medio de peligros pero también tremolantes en la India, Turquía y Filipinas.

La Guerra Popular en el Perú ha transitado un camino sinuoso, confrontando no solo al viejo Estado y sus cruentos aparatos represivos, sino también directamente al imperialismo y obviamente al mejor de sus aliados: el revisionismo de toda laya.

No vamos a negar la existencia de complejidades en el desarrollo de la Guerra Popular en la actualidad. La captura del Presidente Gonzalo, el desate de la línea oportunista de derecha (LOD) por parte de las ratas dirigidas por Artemio y el Modavef o José y Raúl en el VRAE que han incidido en los problemas internos. Pero al respecto, también son un recodo que oportunamente el PCP sabrá combatir de manera correcta y decidida dinamitando los sueños del revisionismo por detener la Guerra Popular y prestarse a los planes imperialistas por contrarrestar los propósitos del proletariado  y pueblo oprimido.

Al cumplirse un aniversario de tan importante gesta del proletariado y pueblo del Perú,  El Partido Comunista del Ecuador Sol-Rojo, saluda al proletariado y pueblo del Perú, a su Partido Comunista (PCP) y a todos quienes de una u otra manera se mantienen fieles y convictos de los propósitos trazados el 17 de mayo de 1980, simplificados en la destrucción del viejo Estado burgués-terrateniente, la construcción del Nuevo Poder, la Nueva Democracia, el socialismo y la continuación de la Guerra Popular hasta el COMUNISMO.

¡VIVA EL PARTIDO COMUNISTA DEL PERÚ!

¡VIVA EL PENSAMIENTO GONZALO!

¡MUERTE A LAS RATAS REVISIONISTAS DE LA LOD!

¡A COMBATIR SIN TREGUA AL REVISIONISMO DE PRACHANDA Y AVAKIÁN!

VIVA LA GUERRA POPULAR EN EL PERÚ, INDIA, FILIPINAS  Y TURQUÍA.



A CONQUISTAR EL SOL ROJO DE LA LIBERACIÓN: EL COMUNISMO

CAMARADA IBRAHIM KAYPAKKAYA, ¡PRESENTE!



Ibrahim Kaypakkaya de origen kurdo, nació en Corum, 1949. Su vida la dedicó íntegramente a la lucha revolucionaria ligada a los intereses del proletariado y campesinado de Turquía.

Fundó el partido Marxista-Leninista de Turquía (TKP/ML). Abrazó las tesis del Presidente Mao e impulsó una decidida e implacable lucha en contra del revisionismo soviético y todas sus manifestaciones en Turquía.

Adelantó importantes tareas tendientes a argumentar la Guerra Popular para desatar la Revolución de Nueva Democracia bajo dirección proletaria, sobre todo como un instrumento liberador de las masas kurdas.

En 1973, después de un combate con las fuerzas represivas de la dictadura fascista turca en las montañas de Dersí, fue herido y posteriormente capturado. Durante algo más de tres meses fue cruelmente torturado y ante la impotencia de la reacción por arrancarle información sobre sus camaradas deciden asesinarlo en Ditarbakir, el 18 de mayo de 1973. Su cadáver fue mutilado y su nombre prohibido a ser reproducido en Turquía.

La figura de Kaypakkaya cobró gran dimensión entre el proletariado internacional en la medida que fue uno de los primeros intentos por darle soporte, desarrollo y aplicación del Pensamiento Mao Tse-tung a la realidad específica de Turquía. Lamentablemente su temprana muerte a los 24 años, se convertiría no solo en un contundente golpe a los camaradas de Turquía sino al proletariado y pueblos oprimidos del mundo, no obstante su ejemplo ha devenido en la continuidad de la Guerra Popular en Turquía de la que consideramos cumplirá con la tarea estratégica de destruir el viejo orden burgués-terrateniente y construir el Nuevo Poder obrero-campesino.

Ibrahim Kaypakkaya ha sido el ostensible ejemplo del vigor, entrega, entereza y  firme convencimiento ideológico de que la revolución bajo dirección proletaria clama el esfuerzo vital y la necesidad de entregar la cuota de sangre en aras del objetivo esencial: el comunismo. Ha sido y es el referente histórico del proletariado de Turquía para continuar con la Guerra Popular ceñidos a sus objetivos estratégicos.

Los comunistas del Ecuador y del mundo, consideramos que el proletariado y pueblo de Turquía cuentan en el camarada Ibrahim Kaypakkaya - uno de los mejores hijos de la clase, del pueblo- el ejemplo vivificador e inclaudicable del camino a mantener para constituir la Guerra Popular en Turquía en un nuevo faro de la Revolución Democrática de Nuevo Tipo al servicio de la Revolución Proletaria Mundial.

En su memoria, el Partido Comunista del Ecuador-Sol Rojo, rendimos nuestro más sentido y militante reconocimiento al proletariado y pueblo de Turquía y en él al camarada Ibrahim Kaypakkaya como un  portaestandarte del marxismo-leninismo-maoísmo.



¡HONOR Y GLORIA AL CAMARADA IBRAHIM KAYPAKKAYA!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!

¡VIVA LA GUERRA POPULAR EN TURQUÍA!



A CONQUISTAR EL SOL ROJO DE LA LIBERACIÓN: EL COMUNISMO

martes, 30 de abril de 2013

¡Proletario de todos los países, uníos!



Declaración Conjunta con motivo del 1º de Mayo del 2013:


¡Ante la crisis general del imperialismo, preparar, iniciar y desarrollar Guerras Populares hasta el comunismo!

Saludamos al proletariado internacional, a los trabajadores explotados y oprimidos del mundo, saludamos las luchas armadas de liberación nacional en Irak, Afganistán, Kurdistán y en la heroica Palestina. Saludamos a las masas populares que se levantan, luchan, combaten y resisten en todo el mundo contra el imperialismo y los regímenes reaccionarios de sus países; aun cuando en muchas de estas luchas se carece de un estado mayor proletario, se generan excelentes condiciones para la inevitable y necesaria forja de ésta dirección.

Todas estas batallas son parte de la hoguera de la lucha de clases, en ellas forjamos el más duro y afilado acero para impulsar la nueva gran ola de la Revolución Proletaria Mundial.

Saludamos de forma especial a las masas revolucionarias que bajo la dirección de Partidos Comunistas marxistas-leninistas-maoístas desarrollan o preparan la Guerra Popular.

Tal como hace 127 años el proletariado no cesa de combatir; superando dificultades inmensas, propias o las impuestas por sus enemigos de clase, no ha arriado jamás su roja bandera. En esas grandes batallas libradas en Chicago en 1886 o en aquellas de París en 1871, ya anidaba la Guerra Popular; así es la lucha de clases y de ella el Presidente Mao nos pidió que no la olvidáramos jamás. Justamente, lucha de clases expresada en Guerra Popular por la conquista del poder por y para la clase y el pueblo; lucha de clases por el triunfo cabal y completo de la Revolución de Nueva Democracia; lucha de clases por el establecimiento de la Dictadura del Proletariado y el Socialismo; lucha de clases expresada en Revoluciones Culturales Proletarias hasta el Comunismo: ¡En Guerra Popular hasta el Comunismo!

Se profundiza la crisis imperialista, las masas se levantan

El sistema imperialista vive una de las mayores crisis de su historia, ésta es parte de su crisis general, crisis de sobreproducción (insoluble bajo el capitalismo) y agudiza todas las contradicciones fundamentales de la época en el mundo: entre burguesía y proletariado, entre distintos países imperialistas, entre naciones oprimidas y el imperialismo, siendo esta última la principal.

Cómo expresión de lo dicho arriba, el imperialismo descarga la crisis en las naciones oprimidas agudizando en ellas las contradicciones entre masas y semi-feudalidad, evolucionando la feudalidad, sus formas, encubriéndolas; profundizando, por otro lado, la condición colonial y semicolonial de éstas, intentando salvar al capitalismo burocrático existente en ellas, aumentando para ello la superexplotación de la clase obrera, apuntando a una  mayor concentración de la tierra y la riqueza, empobreciendo a las masas, encareciendo la vida, saqueando sus recursos, corporativizando el movimiento obrero y popular y criminalizando su protesta.

Por otra parte, en los propios países imperialistas, sus respectivos estados adoptan distintas medidas contra el proletariado y demás masas trabajadoras: reduciendo salarios, aumentando la edad de jubilación, recortando derechos y beneficios sociales, disminuyendo el gasto fiscal en salud y educación, acrecentando la carga impositiva, etc.

Finalmente, atacando todas las conquistas de los trabajadores, sean en los mismos países imperialistas o bien en sus colonias y semicolonias, reprimiendo brutalmente las protestas, intentando controlar a las masas desarrollando diversos programas y “políticas compensatorias” instruidas por el propio imperialismo y/o cooptando las dirigencias de las organizaciones obreras y populares. Aplicando formas fascistas y demoliberales de gobierno; desenvolviendo por último cretinismo parlamentario pretendiendo encubrir con ello la creciente tendencia hacia la reaccionarización y militarización de la sociedad.

Expresión de lo anterior son los desesperados esfuerzos del imperialismo -particularmente del imperialismo yanqui- para salir de su crisis, lanzándose para ello, hacia un nuevo reparto del mundo,  interviniendo cada vez de manera más directa en las naciones oprimidas, a través de sus guerras de rapiña, haciendo todo tipo de maniobras para derribar gobiernos que ya no les sean útiles, manteniendo los que les resulten funcionales, azuzando masas contra masas, provocando disturbios, organizando mesnadas y mercenarios a su servicio.

Esta crisis se viene profundizando y la perspectiva de que países imperialistas como Alemania entren en recesión o que el imperialismo Chino haga lo propio tras la tendencia hacia la desaceleración de su economía no hacen otra cosa que convertir en una vana fantasía las proyecciones de recuperación; incluso la situación se viene agravando en Rusia, Japón y en los mismos USA (las entrañas de la bestia). Las propias proyecciones de crecimiento mundial del FMI y el Banco Mundial al respecto, han debido corregirse a la baja, evidenciando pesimismo y desazón en las filas enemigas. Toda esta situación aumenta la presión por un nuevo reparto del mundo en medio de la colusión y pugna interimperialistas. La situación en el Magreb o en el levante del Mediterráneo (Siria y otros) o África muestran la creciente agresión del imperialismo francés, inglés o alemán. En el Mar de China y el Pacífico occidental (Corea del Norte) el imperialismo japonés se rearma aceleradamente y busca ganar posiciones en colusión y pugna con el imperialismo yanqui para enfrentar a Rusia y China.

Los diferentes cambios que se han producido en la situación internacional no solo no han modificado las contradicciones fundamentales del mundo contemporáneo sino que también no han alterado el carácter de superpotencia hegemónica única que detenta el imperialismo yanqui.

Ante esta agudización de las contradicciones fundamentales, como una forma de responder a las medidas anti populares que se les quieren imponer o se les han impuesto, las masas, repitiendo y voceando la consigna “la rebelión se justifica”, han respondido por todo el mundo con grandes levantamientos que sacuden el viejo orden; es así como las masas populares, hacedoras de la historia, derriban regímenes lacayos del imperialismo, al mismo tiempo que amplían las luchas de liberación nacional en Irak, Afganistán, Manipur, Kurdistán y Palestina.

Las propias metrópolis de las potencias imperialistas en el viejo mundo son azotadas por grandes olas de luchas obreras y se van esparciendo por toda Europa. En China fascista, recientes movimientos de protesta nos señalan una formidable masa de trabajadores concentrados que representan un potencial de magnitud sin igual, que viene encabezando estas luchas, creando posibilidades de imprevisibles tormentas para todo el orden social-imperialista.

Toda la crisis del imperialismo no puede hacer más que agudizar la contradicción entre revolución y contrarrevolución en todos los planos. Además de su combate a la revolución, el imperialismo tiene en el terreno ideológico un componente fundamental de su ofensiva contrarrevolucionaria, creando formas de confundir, levantando cortinas de humo o propiciando la capitulación. Esto porque aprendieron en su experiencia de combate a la revolución, que es precisamente en el terreno ideológico que reside el punto crucial para hacer avanzar o retroceder la revolución en cada país.

El Presidente Mao Tsetung ha señalado que América Latina es una de las zonas de tempestades revolucionarias. Esto ha quedado demostrado a sangre con las innumerables y combativas luchas desarrolladas por las masas en el campo y la ciudad; en particular, la Guerra Popular en Perú ha sido una de estas tormentas que han sacudido hasta su base el dominio imperialista en la región.

Los distintos gobiernos lacayos de turno en América Latina están aplicando en lo fundamental las tareas contrarrevolucionarias que el imperialismo les ha impuesto, con ello se busca descargar la propia crisis imperialista sobre los pueblos latinoamericanos, impulsar el desfalleciente capitalismo burocrático en ellos, profundizar la condición semicolonial y semifeudal de estos, a través de la aplicación de políticas reaccionarias en toda línea combinada o no con falsos discursos antiimperialista y pseudorevolucionarios. En relación a los gobiernos social fascistas de Morales, Correa y Maduro-Chávez, ante la combatividad de las masas han reestructurado recientemente sus viejos estados e impulsado la corporativización de la sociedad.

Con los gobiernos de Dilma-Lula más que nunca el Estado brasileño se ha desarrollado como punta de lanza del imperialismo yanqui en la región, económico, político y militar, así lo evidencia la ocupación militar de Haití, con el reaccionario y genocida ejército brasileño a la cabeza de la UNASUR.

Vista la situación en su conjunto, Latinoamérica no ha dejado de ser el patio trasero del imperialismo yanqui, esto significa, entre otros aspectos, que sigue siendo un importante punto de apoyo para sus ofensivas contra otros pueblos.

El proletariado necesita la Internacional Comunista

La crisis imperialista, las oleadas de levantamientos, luchas de liberación nacional y guerras populares han repercutido enorme y favorablemente en el Movimiento Comunista Internacional (MCI). Sin embargo, ante la imposibilidad de derrotar ideológica, política y militarmente las guerras populares, levantamientos armados y luchas de masas revolucionarias, la burguesía ha tenido que etiquetarse cómo “marxista-leninista-maoísta” para poder infiltrarse en los partidos comunistas y así poder sofrenar sus luchas, desviarlas a la capitulación, acuerdos de paz o espurias negociaciones. Fenómenos como éstos no son nuevos y ya los hemos presenciado en el pasado en algunos partidos comunistas, ejemplo de ello se dieron después de la II Guerra Mundial o más contemporáneamente en Nepal con la traición del prachandismo a la Guerra Popular y la Revolución de Nueva Democracia.

En particular, Avakian (representante de la burguesía en las filas proletarias) y su revisionismo (expresado en la “Nueva Síntesis”), llevó al total y completo desenrumbamiento y liquidación de su partido, el Partido Comunista Revolucionario de USA.

El revisionismo de Avakian niega entre otros aspectos, el socialismo científico, niega la misión histórica del proletariado, niega la lucha de clases y la guerra popular como única forma de establecer, desarrollar y defender el nuevo poder y la dictadura del proletariado; en filosofía, niega la teoría marxista del conocimiento y el materialismo dialéctico e histórico. A cambio, el avakianismo ofrece vieja y podrida ideología burguesa expresada en su cacareada “nueva síntesis” haciéndose eco, con ello, del lloriqueo de la intelectualidad burguesa respecto al “determinismo económico” del marxismo; afirmando que la verdad no tiene carácter de clase; defendiendo un “núcleo sólido” para encubrir su cretinismo parlamentario; etc. A final de cuentas niega la ideología científica del proletariado: el marxismo-leninismo-maoísmo.

No podemos olvidar que este Señor no ha estado solo, asaltando el CoMRI, creó su propio séquito con el cual pretendió imponer y difundir sus negros vómitos. Frustrado en sus afanes hegemonistas, con su línea general derrotada en la lucha de dos líneas en el seno del Movimiento Revolucionario Internacionalista y con sus concepciones en bancarrota, no acató siquiera, los acuerdos y pasó con “dedicación de artista” y coludido con Prachanda (“el feroz de papel”) a consagrarse a la liquidación del MRI contando para ello con avanzadas en distintos países. Esto es más importante aún si consideramos que la imposición en el MRI del maoísmo como nueva, tercera y superior etapa del marxismo en 1993 -aporte del Partido Comunista del Perú y del Presidente Gonzalo a la ideología del proletariado y al MCI-, es una victoria contundente para la clase ante la porfiada negación de esta cuestión ideológica fundamental por parte de Avakian y el PCR-USA, entre otros. Cuestión similar se vivió el 2000 en la reunión ampliada del MRI y la “Declaración del Milenio” en la cual se impuso la vigencia universal de la Guerra Popular.

Ante esta situación consideramos erróneo simplificar el problema de los recodos, reveses o capitulaciones como atribuibles a la existencia de un pensamiento guía, esto es no entender la dinámica ideológica, la repercusión de la lucha de clases en el interior de los partidos y sus direcciones, o sea la lucha de dos líneas y el estrecho vínculo del partido con las masas. Al contrario, sin pensamiento guía, es imposible el triunfo de la revolución y el paso de esta a etapas más altas, tal como quedó demostrado con la Revolución de Octubre y la Revolución China y el papel de Lenin, Stalin y el Presidente Mao Tsetung en ellas.
En el fuego de la lucha de clases más aguda el pensamiento guía es el crisol donde se funde la ideología, el programa y línea política general de la revolución en determinado país. Ejemplo de ello es el pensamiento Gonzalo, esto es la aplicación del marxismo-leninismo-maoísmo a las condiciones de la realidad del Perú, logrando con ello contribuir al MCI con la sistematización y síntesis del maoísmo como nueva, tercera y superior etapa del marxismo, incluyendo en esto aportes de validez universal hechos por Presidente Gonzalo a la ideología científica del proletariado.

La Guerra Popular en el Perú ha sido y es un blanco clave de la ofensiva contrarrevolucionaria mundial encabezada por el imperialismo yanqui, esta ofensiva ha provocado serios reveses, creando condiciones para el desarrollo de líneas oportunistas de derecha, revisionistas y capitulacionistas en dicho país. Ninguna revolución ha avanzado de un solo golpe o por un camino rectilíneo, la historia de las revoluciones enseña que no son pocos los reveses, derrotas parciales y nuevos avances. De ello nos habla la revolución rusa y china, como parte de la experiencia de la Revolución Proletaria Mundial.

La revolución es la tendencia histórica y política principal, Perú no es una excepción a esto y estamos convencidos que el proletariado del Perú bajo la dirección del Partido Comunista del Perú y con el apoyo del Movimiento Comunista Internacional, superará todas las dificultades, pues su fortaleza está en su sólida vinculación con las masas gracias a que cuenta y puede aplicar su Base de Unidad Partidaria: ideología marxista-leninista-maoísta pensamiento Gonzalo, programa y línea política general, establecidos, comprobados y desarrollados en más de 30 años de Guerra Popular.

La experiencia histórica ha comprobado lo dicho por Lenin de que pretender combatir al imperialismo y la reacción separadamente del combate del revisionismo y el oportunismo no pasa de ser pura fraseología. Ni la revolución rusa ni la revolución china han podido triunfar contra sus enemigos de clase sin antes aplastar al revisionismo y al oportunismo; igualmente, durante el socialismo la lucha contra el revisionismo no se detiene so riesgo de que éste triunfe y restaure el capitalismo.

El revisionismo es el peligro principal para la Revolución Proletaria, esto queda de manifiesto no solo en la conclusión de los acuerdos de paz, sino también cuando al otorgarle carácter meramente táctico a la lucha armada, se le utiliza para presionar por reformas al viejo Estado. La Guerra Popular tiene carácter universal, es el único camino para la emancipación de la clase y el pueblo, la única vía para conquistar y defender su Poder.

Las tareas revolucionarias del proletariado

En el contexto actual de lucha de clases a nivel mundial nuestro deber revolucionario es asumir las tareas que la situación demanda:

-          Imponer el maoísmo como mando y guía del MCI para impulsar la nueva gran ola de la revolución proletaria mundial, todo esto en lucha contra toda variante de revisionismo y oportunismo, sirviendo a la urgente tarea de construir la Internacional Comunista.

-          Constituir o reconstituir partidos comunistas maoístas militarizados para desencadenar Guerra Popular, en los países dominados por el imperialismo hacer la Revolución de Nueva Democracia avanzando ininterrumpidamente al socialismo, y en los países imperialistas para hacer la revolución socialista, y en todos a través de sucesivas Revoluciones Culturales alcanzar el dorado comunismo, nuestra meta irrenunciable. Ello implica construir las herramientas fundamentales de la revolución, Partido Comunista, Ejército Popular y Frente Único de las clases revolucionarias, bajo la dirección omnímoda del Partido Comunista.

-          Luchar por una conferencia internacional maoísta unificada, con el objetivo de combatir la dispersión y profundizar la lucha de dos líneas de forma más organizada   posible que nos lleve a alcanzar una mayor unidad ideológica y política, bajo los       principios del MLM en medio de la lucha sin cuartel contra el revisionismo y todo oportunismo. Una conferencia internacional para establecer niveles de coordinación entre diferentes partidos, organizaciones e iniciativas maoístas que estén en GP o preparándola

-          Impulsar campañas conjuntas:

  • de apoyo a las guerras populares en curso, que además de ser un deber internacionalista, son una forma de indicar a las masas de nuestros propios países y del mundo, único camino a seguir una lucha revolucionaria para su emancipación, a Guerra Popular.
  • Por la libertad de los presos políticos y prisioneros de guerra del mundo.

¡Viva el Primero de Mayo clasista, combativo y revolucionario!
¡Viva el marxismo-leninismo-maoísmo!
¡Viva la Nueva Ola de la Revolución Proletaria Mundial!
¡Muerte al imperialismo, a la reacción y al revisionismo!
¡Abajo la guerra imperialista y viva la Guerra Popular!
¡Salvo el poder, todo es ilusión!

1º de Mayo de 2013
Partido Comunista de Brasil – Fracción Roja
Partido Comunista de Ecuador – Sol Rojo
Frente Revolucionario del Pueblo (Marxista-leninista-maoísta) de Bolivia
Fracción Roja del Partido Comunista de Chile

jueves, 7 de marzo de 2013

8 DE MARZO, DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA, EXPLOTADA Y DISCRIMINADA.



La historia de la lucha de clases en el país ha estado potenciada sustancialmente por el aporte, lucha y sacrificio de las verdaderas hijas de nuestro pueblo, quienes se atrevieron a dar el salto cualitativo y cuantitativo por incorporarse a los procesos de transformación revolucionaria en el país.

Poco o nada representan para las actuales generaciones de hombres y mujeres que han anidado en el oportunismo, en el revisionismo y que perviven por fuera del marxismo-leninismo-maoísmo y consiguientemente de la revolución democrática de nuevo tipo, el vital aporte y lucha de cientos, de miles de mujeres entre quienes se destacan Lorenza Avimañáy,  fundamento histórico de la lucha campesina anti feudal que aún hoy pervive en el programa revolucionario del proletariado y masas campesinas explotadas. Del legado de las “cacicas” en Imbabura y la expresión más pura de la combatividad y el profundo odio de clase a los explotadores. Posteriormente  Rosita Paredes, quien abonó con mayores fundamentos ideológicos a la participación de la mujer en la gesta revolucionaria del pueblo,  y  sin  lugar a dudas de aquellas mujeres que desde el anonimato bregan cotidianamente por confrontar la discriminación y explotación que deviene de una sociedad caduca que guarda en sus entrañas un régimen de discriminación de género, racial, laboral.

El proceso de emancipación de la mujer explotada únicamente  puede darse dentro del contexto de la emancipación del proletariado, pretender hacerlo por fuera de ese gran propósito de la clase y del pueblo no pasa de ser una ilusión burguesa.


Yerba salvaje, puro perfume
Te suplico seguir mi camino
Serás mi bálsamo y mi tragedia,
mi perfume y mi gloria
Serás el amigo que florece sobre mi tumba
Allí, deja que la montaña me cubra,
deja que los cielos me respondan.
En la piedra, todo quedará grabado.
Edith Lagos

¡ROMPER LAS CADENAS!
DESENCADENAR LA FUERIA DE LA MUJER
COMO UNA FUERZA PODEROSA PARA LA REVOLUCIÓN.

LÍDERES Y REVOLUCIONES DE PAPEL


Los intentos de la burguesía burocrática en América latina por profundizar la reforma estatal con dos objetivos bien definidos: el “perfeccionamiento” de la democracia burgués-terrateniente y la reestructuración de  los viejos estados,  han tenido el apoyo estratégico de la izquierda rastrera, oportunista y revisionista, quienes levantaron la ilusa figura de la revolución “bolivariana” o la revolución “ciudadana” atentando a los más elementales principios del marxismo y con ello a los verdaderos y únicos propósitos que tiene el proletariado y sus aliados por emprender la verdadera revolución que tiene como  fundamento el poder en manos del proletariado y sus aliados,  que solo puede erigirse sobre las ruinas de los viejos estados y los despojos de las clases dominantes y explotadoras.

Pretendiendo confundir al proletariado y al pueblo, Chávez y sus cofradía levantaron la tarima del populismo y estipulando el más enervante fascismo corporativista, han pretendido hacernos creer que las revoluciones las hacen los ciudadanos y no las clases, que las revoluciones se hacen conquistando la mayoría de votos en las elecciones y no destruyendo el viejo poder con la punta del fusil.

La muerte de Hugo Chávez debilita el proceso reformista burgués en Venezuela y  exponencialmente incide sobre los procesos de igual tenor en Nicaragua, Ecuador, Perú, Bolivia, Uruguay, Argentina y Brasil.

Al viejo estilo burgués del siglo XIX y XX, el reformismo procuró y aún ensayan levantar la anti historia basándose en la rancia figura del caudillo todopoderoso que hábilmente traficando con las necesidades y miseria del pueblo termina  servil ante el viejo poder y al imperialismo.
En términos estratégicos, nada significa para la clase y pueblo de Venezuela la muerte de Chávez.  Nada significa para el proletariado y pueblo oprimidos del mundo la muerte de un caudillo que supo arrastrar a las masas a vivir la falsa ilusión constitucionalista, el camino burocrático y la senda pro imperialista.

Ha muerto Chávez y con él la perspectiva inmediata del programa reformista burgués entra en su etapa de crisis o decadente.

Ha muerto Hugo Chávez, y en términos estratégicos, el imperialismo, la gran burguesía y  los grandes terratenientes pierden a uno de sus mejores y mayores exponentes que arrumados en el bolivarianismo, el Alba, la revolución ciudadana y la fatuidad del socialismo del siglo XXI, han sido los más grandes conjuradores de la verdadera revolución bajo dirección proletaria.
Ha muerto el caudillo, el fascista, el demagogo, sin  embargo el imperialismo y la gran burguesía aún tienen la capacidad de reposición en Rafael Correa, Evo Morales, Dilma Rousseff por dar continuidad a una corriente que más allá de los individuos responden a los intereses de clases parásitas del imperialismo: la gran burguesía y los grandes terratenientes.
El proletariado y pueblo de Venezuela tiene intacta la tarea por demoler todo lo viejo, inclusive los remanentes de la llamada revolución bolivariana. Solo cumpliendo con esos quehaceres, el camino del poder se verá allanado al servicio del proletariado internacional.

Ni en dioses, ni reyes ni caudillos está el supremo salvador, las masas son las hacedoras de la historia y sus páginas están escritas con la tinta indeleble de la sangre y sus propósitos. Breguemos porque en Venezuela se construya un Partido Comunista MLM que sepa canalizar el verdadero fervor revolucionario de las masas explotadas bajo égida del proletariado en la Revolución de Nueva Democracia al servicio del proletariado internacional.

¡MUERTE ETERNA AL FASCISMO, A LA GRAN BURGUESÍA, A LOS GRANDES TERRATENIENTES Y AL IMPERIALISMO!
SIN DESTRUCCIÓN DEL VIEJO ESTADO Y DEL VIEJO PODER NO PUEDE HABER REVOLUCIÓN DE NUEVO TIPO.
LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA Y CIUDADANA SON REVOLUCIONES DE PAPEL
QUE A CHAVEZ Y SUS ALIADOS, LOS LLORE EL IMPERIALISMO Y LA GRAN BURGUESÍA.
¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!
SI NO COMBATIMOS AL REVISIONISMO, NADA HABREMOS HECHO.
A COMBATIR SIN TREGUA AL REFORMISMO BURGUÉS Y SUS LACAYOS

A CONQUISTAR EL SOL ROJO DE LA LIBERACIÓN: EL COMUNISMO

sábado, 23 de febrero de 2013

LAS ELECCIONES. PROCESO-RESULTADOS




Cuando el PCE-SR emprendió la campaña por el NO VOTAR, lo hizo ceñido a los más elementales principios del marxismo que establecen el carácter, fundamento y objetivo que tienen las elecciones burguesas.

El NO VOTAR es una correcta posición de clase, que considera de manera estratégica  el escenario de la lucha de clases en su verdadera dimensión, y sobre todo en la proyección que debe ir adquiriendo la brega en torno a los propósitos del proletariado y pueblo explotado, en la construcción de la Nueva Democracia, el Socialismo y el Comunismo.

Por su naturaleza la consigna del NO VOTAR y el combate a las elecciones burguesas, no posibilita cierta flexibilización “táctica” a otras consignas o propuestas de lucha con la finalidad de “allanar” el comportamiento de las masas ajustándolas a las leyes, normas, dictámenes o “legitimidad del acto” que tiene el viejo estado burgués terrateniente para “obligarnos” a concurrir a las urnas.

Es decir, asistamos a las urnas pero anulemos el voto. ¿Por qué?, porque el estado nos obliga a votar, caso contrario nos imprime una sanción económica de importancia. Sí, pero ¿acaso a cada paso que dan las masas y que se opongan a la legitimidad burgués-terrateniente no hay sanciones de por medio que no solo comprometen una multa, sino la cárcel y muchas veces la vida?, ¿deberíamos entonces “flexibilizar” las posiciones en todos los escenarios de lucha para poder objetivizar nuestros propósitos revolucionarios?

Cierto es que no es nada fácil tomar la decisión de NO VOTAR  para nuestro pueblo, menos aún cuando la multa por no hacerlo es equivalente al “bono de la pobreza” o en definitiva,  una suma de importancia cuando cientos de miles de compatriotas viven con un dólar al día, basta imaginarse cuánto llega a representar 34,40 dólares en los ingresos populares, sin embargo no es una limitante para que hayamos sostenido esa tesis cuando más de medio millón de jóvenes fueron abordados por el régimen corporativista con la finalidad de “iniciarlos” en la vida democrática del país, o sencillamente cuando hay cientos de miles de campesinos pobres para quienes la “papeleta electoral” no es un requisito fundamental pues sus condiciones de vida son tan precarias y que no tienen movilidad alguna dentro del régimen administrativo estatal que les exige el documento para cualquier trámite de ley.


Al inicio de la campaña el PCE-SR planteaba que bastaba que un puñado de campesinos, de obreros o masas consientes se sumen a la campaña para declararla un éxito, pues este hecho puede en determinados momentos constituirse en una “chispa” que generalice el acto consiente como componente de la preparación de  todos los elementos que abonen o aporten al desate de la Guerra Popular. ¿Qué esperamos de las masas si  ahora nos preocupamos de que no “paguen la multa” para “buscar consecuencia en las urnas”?, ¿cómo podemos pedirles después que además del “mendrugo de pan” entreguen sus vidas al partido y a la revolución?


Un análisis que no necesariamente se centre en este último ejercicio electoral sino visto en retrospectiva nos permite concluir (más allá de la obligatoriedad del voto) que 3 de cada diez ecuatorianos no concurren a votar, cifras que contrastan el voto nulo o en blanco que responde a 1 de cada 10. Es decir, hay cierta tendencia histórica que nos aproxima más y de mejor manera a combatir las elecciones desde el NO VOTAR como un acto de las masas por deslegitimar las elecciones como un mecanismo de voluntad y pronunciamiento popular.

Dentro de ese contexto nuestro partido emprendió con una importante, masificada y atrevida campaña por el NO VOTAR priorizando o centrando su mejor esfuerzo en las zonas campesinas-rurales, estableciendo ése como el escenario principal y las ciudades como complemento.

En el campo.


Reuniones comunitarias, difusión de la campaña utilizando los medios de prensa de las organizaciones de trabajadores explotados, volantes y pintas fueron la tónica de la campaña.

En la ciudad.



Es importante resaltar que la campaña del no votar, sobre todo en el campo,  estuvo ligada al permanente esfuerzo por dotar ideológicamente a las masas del derrotero correcto para preparar la Guerra Popular. En esas condiciones, las masas organizadas por el Partido dieron violenta respuesta con acciones armadas contra ese lastre del viejo estado: el lumpen (que aprovechándose de las elecciones pretendieron agredir, robar, y violentar los más elementales derechos de las masas populares)  ejercitando un castigo cruento y aleccionador a quienes se suman a la gran burguesía y a los grandes terratenientes por hacer cada vez más miserable la vida de nuestro pueblo.

Como aspecto secundario de nuestra campaña, el Partido realizó una exitosa y muy generalizada campaña de pintas por el ¡NO VOTAR!, ¡VIVA EL MAOÍSMO!, ¡PREPARAR LA GUERRA POPULAR!, en decenas de comunidades campesinas, parroquiales y cantonales. Una de ellas fue realizada en la ciudad de Quito al cierre de la campaña electoral en pleno centro de la ciudad, en la Plaza de la Independencia, a escasos metros del Palacio de Carandolet o Presidencia y del Ministerio del Interior.   


  

LOS RESULTADOS DEL PROCESO ELECTORAL. PERSPECTIVA


El triunfo electoral de Correa es definitivo. Con aproximadamente el 60% de los votos a su favor se da paso a la continuidad del proceso reformista que establece la reestructuración del viejo estado burgués-terrateniente ceñidos a los intereses del imperialismo, la gran burguesía y los grandes terratenientes.

Con el  74,16%,  de votos válidos, 1,46% de votos en blanco, el 5,79% de votos nulos, el ausentismo refleja una vez más la tendencia de negación y combate a las elecciones burguesas con un  18,59%. (Fuente: El Comercio, 20-02-2013).

El éxito de Alianza País, dentro del espacio de movilidad política ajustada a la democracia burgués-terrateniente, representa no solo el triunfo de una tendencia de la gran burguesía (burguesía burocrática), sino la definitiva bancarrota del revisionismo del PCMLE, MPD, PSE, Pachakutik y otras organizaciones que denodadamente buscaban la forma de enquistarse en el aparato burocrático para reproducirse e imprimirle ciertos rasgos “radicales” al proceso reformista. Rasgos que de igual manera a los del régimen de turno, lo único que buscan es fortalecer la reforma estatal y perfeccionar la vieja democracia desde el discurso seudo revolucionario y seudo antiimperialista.

El triunfo de Correa es el triunfo del imperialismo, de la gran burguesía y de los grandes terratenientes que han encontrado en Alianza País un partido político con la capacidad de llevar adelante los cambios superestructurales necesarios para conjurar (o por lo menos intentarlo) la crisis del viejo estado y la creciente protesta popular que puso en peligro la legitimidad institucional, fisura (altamente peligrosa para la vida del estado, según los mismos actores políticos del gobierno) por donde podía fortalecerse una propuesta revolucionaria coherente con la caracterización del país y los requerimientos históricos del proletariado y pueblo explotado.

Las contradicciones interburguesas: burguesía compradora-burguesía burocrática, difícilmente tendrán ponencias totalmente discordantes ya que es evidente que el actual proceso reformista ha sido amable con la gran burguesía en su conjunto y con los grande terratenientes. No obstante este escenario,  existe la seria posibilidad de que los sectores de la izquierda oportunista, electorera y pútridamente revisionista radicalicen posiciones ante el régimen con el serio peligro de que “arrastren” a las masas a vivir una confrontación que no es compatible con sus reivindicaciones y objetivos fundamentales.

La campaña represiva desde el estado contra el importante y vertiginoso crecimiento del maoísmo como la única y sólida tendencia revolucionaria del proletariado y masas explotadas del país se agudizará de manera notoria, y aquí el papel que va a jugar el revisionismo del MPD, PCMLE, Pachakutik va a ser incisivo pero tendrá, definitivamente, que ponerse al tenor de nuestra capacidad de respuesta y combate.

En definitiva, no ganó Correa como individuo o como expresión política de Alianza País, ganó la gran burguesía que puede dar continuidad a un proceso que demandaban no solamente ellos, sino también el imperialismo y los nuevos escenarios internacionales que permanentemente están en movimiento.

¿Perdedores?, las masas explotadas que aún tienen cierta expectativa por vivir en la ilusión electoral la posibilidad de redimirse ante el oprobio de la explotación o de buscar en ellas (las urnas) el argumento de protesta o negación al proyecto constitucional de la gran burguesía y de los grandes terratenientes.

La primera reestructuración del capitalismo burocrático en lo que va del presente siglo y en el momento de mayor crisis del viejo estado, después de su fase de preparación que se dio inicio con la Constitución de Montecristi en el 2008, ha entrado en su fase de aplicación y consolidación en este nuevo período gubernamental y sus herramientas pasan por el fascismo corporativista que se apoya en el control absoluto de la sociedad, fundamentalmente de las masas explotadas para profundizar la semi coloniedad y evolucionar la semi feudalidad con ya lo han venido haciendo.

En el escenario internacional y sobre todo en Latinoamérica, el triunfo de Correa representa también la renovación del liderazgo en el Alba y la corriente “Bolivariana”. La compleja situación de Hugo Chávez (salud) sede el liderazgo a Correa y con él la articulación de los procesos reformistas en América que son nutridos por la izquierda reformista, capituladora y contrarrevolucionaria.

El país seguirá siendo una semi colonia del imperialismo yanqui más allá del discurso rimbombante y antiimperialista del régimen sin que esta apreciación desestime la apertura de nuevas expresiones del imperialismo como es el caso de China y otros socios menores.
El país seguirá siendo semi feudal en la medida de que sobre esa base se levanta el capitalismo burocrático y el régimen de explotación a las masas.

En lo que a nosotros respecta, es un imperativo consolidar de mejor manera la construcción de los instrumentos para desatar la Guerra Popular.

Es una necesidad insoslayable profundizar el debate entre las tendencias marxistas-leninistas-maoístas para fomentar la unidad de principios y dotar al proletariado y masas oprimidas del país de una fuerza organizativa capaz de derrumbar los muros, no dejar piedra sobre piedra del viejo estado y conquistar las alturas.


¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!
¡A PREPARAR LA GUERRA POPULAR!

SI NO COMBATIMOS AL REVISIONISMO, NADA HABREMOS HECHO

¡VIVA LA GUERRA POPULAR EN LA INDIA, TURQUÍA, FILIPINAS Y PERÚ!

POR UNA INTERNACIONAL DE NUEVO TIPO: ¡VIVA EL MAOÍSMO!



A CONQUISTAR EL SOL ROJO DE LA LIBERACIÓN: ¡EL COMUNISMO!