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domingo, 3 de julio de 2016

LA FALSA PAZ DE OBAMA, CASTRO, SANTOS Y LAS FARC


"combatir es sobrevivir, hacer la paz es perecer", es la conclusión de los partidarios de la resistencia; "hacer la paz es sobrevivir combatir es perecer", es la conclusión de los partidarios de la paz."[1]
Presidente Mao Tse-tung

El hecho de que las FARC haya firmado un tratado de paz con el gobierno colombiano no llama la atención.  Si bien es cierto ha estado combatiendo aproximadamente por 50 años, la mitad de éstos se la ha pasado proponiendo “cese al fuego” “cese de hostilidades”, “crear mesas de diálogo”, “construir la paz”,  “cese al fuego bilateral”,  “cese al fuego unilateral” etc., etc.

En 1982, bajo el régimen de Belisario Betancourt, las FARC y el estado lograron definir mecanismos que los aproximó a una serie de tratativas por la “paz”, dando apertura a una práctica política que desconcertó no solo a sus interlocutores (el viejo Estado de Colombia) sino al resto de guerrillas en Latinoamérica.

En 1984 Betancourt logra la desmovilización de algunos combatientes de las FARC y éstas dan paso a la conformación de la Unión Patriótica (UP), una estrategia que argumentaba la creación del “frente legal”, constitucionalista; una peligrosa dualidad política que terminó con la vida de la mayoría de sus miembros.

Con Gaviria no fue diferente y con Pastrana menos aún (1998). De hecho, aquí las FARC logran que el gobierne les entregue una importante zona en el Caquetá[2],  todo para generar el ambiente que permitan converger en la mentada “paz.” Obviamente, se avanzó en el tema pero no se pudo materializar. Y así hasta nuestros días donde la  “crónica de una muerte anunciada” devino en una muerte cierta y que de hecho, al parecer, ya tomó forma y encontró su nicho dentro del espacio de movilidad política de la democracia burguesa.

Podríamos considerar que los orígenes de las FARC en Marquetalia reflejó un esfuerzo objetivo por sostener una justa guerra campesina, que expresaba las profundas contradicciones existentes entre los grandes terratenientes y los campesinos sin tierra. Las relaciones de producción feudal y semifeudal que pervivían para entonces delineaban el camino a seguir.

Si bien es cierto éste fue un ejercicio democrático burgués, es evidente que la ausencia de una correcta dirección de clase hizo que el proceso poco a poco tome distintos rumbos hasta anidar en el reformismo pequeño burgués y éste se mimetice en el discurso seudo marxista.

Posiblemente la mutación ideológica de las FARC se torna dramática cuando deciden alinearse a una de las expresiones más protervas del revisionismo: Jrushov y demás sátrapas de la reacción social imperialista. Es importante decir que tampoco perdieron la perspectiva del guevarismo, de ahí ese espíritu de errantes y la suicida subestimación del papel de las masas en la guerra revolucionaria.

El “bolivarianismo” ha sido –en términos ideológicos- lo que ha fortalecido ese catalizador revisionista para ponerlos a la cola de la gran burguesía, de los grandes terratenientes, haciéndole el juego al imperialismo con su estrategia latinoamericana de “desmovilización de los movimientos armados” y desde luego, al revisionismo castrista que tampoco cede en su esfuerzo por seguir siendo el partero del desencanto.

La importante estructura militar de esta guerrilla y la no menos decidora capacidad de fuego ha desconcertado a muchos revolucionarios en el mundo. La radicalidad en el método le ha sido útil para disimular el raquitismo ideológico. Es decir, radicales con las armas-débiles en la ideología. Fortaleza reformista-escualidez revolucionaria.

Lejos están las FARC de haber sido una guerrilla revolucionaria. Su reformismo ha estado expuesto permanentemente. Quizá las declaraciones últimas de su comandante, Timoleón Jiménez (Timochenko) tienen la capacidad de simplificar su esencia política e ideológica:

 “…Este no es un proceso que va encaminado contra el empresariado. Este no es un proceso que va encaminado a tumbar el Estado colombiano, es un proceso que está tratando de generar las condiciones para que en Colombia se produzcan transformaciones para que nos dejemos de matar por las ideas que cada uno defienda”

“…nosotros lo que queremos es una Colombia que se desarrolle. Que se desarrollen las fuerzas productivas. Necesitamos rescatar la industria nacional, que rescatemos las riquezas…”

Como suelen decir los abogados, “a confesión de parte,  relevo de pruebas”. Es obvio que este discurso no es nuevo, no es producto de la coyuntura que vive las FARC, o por lo menos su espuria comandancia, este ha sido el sentir político que ha venido arrastrando por décadas. Ni contra los empresarios, ni contra el estado. “Desarrollar las fuerzas productivas”, qué interesante, nomás se les olvida que en el seno de esas fuerzas productivas hay relaciones de producción y que esas relaciones generan  ANTAGONISMOS IRRECONCILIABLES y que éstos solo pueden ser resueltos con violencia revolucionaria, o habrá que preguntar a la gran burguesía, a los grandes terratenientes y al imperialismo si están dispuestos a dejar de lado sus intereses sin oponer cruenta resistencia (¿?).

 Ya en la práctica las cosas no se mostraban diferentes. Basta aquel acertado análisis que hacen los camaradas de la UOC (Unión Obrera de Colombia) de que las FARC terminaron disputando a los terratenientes, al estado, paramilitares (etc.) la renta extraordinaria del suelo, dejando en el camino a dos grandes perjudicados: el campesinado pobre y al trabajador asalariado.  En los hechos el reformismo se volvió anti popular, y desde luego, anti proletario.

No se puede soslayar esas grandes campañas militares emprendidas por las FARC que no apuntaban a destruir y construir, a generar Poder, en absoluto, básicamente esos combates solo apuntaban a constituirse en verdaderos mecanismos de presión para inducir a los distingos gobiernos de turno asistan a las famosas mesas de negociación en condiciones afables a los intereses de la comandancia.

Pero hay que ver precisamente qué hay detrás de la “pacificación” de las FARC. Al respecto no nos queda duda alguna, se trata de mimetizar la derrota del revisionismo armado en Colombia en un aparente “estancamiento de la guerra”[3]. Ese es el punto, sin desestimar el hecho de que los movimientos armados de este orden, por ahora, no le son funcionales al imperialismo ni a la reacción que los utilizan como pretexto para desatar la más despiadada represión contra la justa rebelión popular, y con esto DESARMAR IDEOLÓGICA Y ORGANIZATIVAMENTE A LA CLASE Y A LAS MASAS.

La desmovilización de las FARC se levanta desde el discurso de la falsa paz burguesa que contrasta total y antagónicamente con el  justo y legítimo anhelo que tienen las masas de la paz, pero no de aquella que enuncia Obama, Raúl y Fidel Castro, Santos, sus generales y las FARC[4], sino la paz que se conquista eliminando las relaciones de producción que generan explotación, oprobio, miseria, hambre, dolor. Las masas, y en ellas muy particularmente el proletariado, claman la paz que implica el cese definitivo de esa violencia integral, multifacética, multilateral que genera un país sometido por el imperialismo y un régimen productivo incompatible con los requerimientos históricos de los trabajadores y demás masas explotadas.

Hay que resaltar un tema de importancia. No es que el proletariado y pueblos del mundo nos acongojemos porque las FARC se desmovilizan o que lamentemos que lo hagan y por eso les gritemos ¡capituladores!, ¡traidores!, pues hacerlo (desde una posición unilateral) sería asumir que su programa de lucha, sus formas de organización, de combatir y sobre todo su base o fundamento ideológico era el correcto, o más aún, que las masas se vayan a quedar “huérfanas” de dirección revolucionaria, ¡NO!, ¡EN ABSOLUTO!; de todas formas a quiénes han traicionado ha sido a sus propios compañeros y obviamente al pueblo de Colombia que se tragó el cuento de esa revolución (bolivariana) y que generosamente entregó su sangre que al final de cuenta ha sido traficada para fortalecer la tesis burguesa de la falsa universalidad de concepciones sobre el estado, la paz, la democracia, la libertad, y desde luego, la avaricia política de sus comandantes que con sueños de perro se ven como congresistas o sentados en los demás aparatos burocráticos del viejo estado.

No dudamos que en la base y cuadros medios de las Farc haya  sectores comprometidos verdaderamente con su pueblo. Pero ese compromiso perderá totalmente sentido si es que no está dirigido por la línea ideológica correcta (proletaria), si no tiene el respaldo de un Partido Comunista correcto, con una plataforma de lucha coherente con la realidad colombiana y desde luego, bajo el fundamento de la Guerra Popular. Persistir en lo que hasta aquí ha sido las FARC será como vivificar un cadáver político que después de unos cuantos pasos volverá a caer y la reedición de nuevo acuerdo no tardará en presentarse.

LAS FARC Y EL ECUADOR

El impacto que tiene la capitulación de las FARC en el Ecuador tiene mucho peso, quizá más que en otros países.

Históricamente el Ecuador ha sido la “trastienda” de la guerrilla colombiana. El apoyo que ha entregado esta guerrilla a los “revolucionarios” ecuatorianos ha sido variopinto. Los esfuerzos del revisionismo hoxista del EPL que se alojó en el PCMLE y que no pasó de convertirse sino en un esperpento revisionista sin luz, sin claridad, sin ninguna capacidad de calar en el seno de nuestro pueblo. Posteriormente el M19 generó AVC, una organización discordante que repetía paso a paso lo que hizo su mentor.  El ELN y su incidencia en pequeños grupos que jamás maduraron o terminaron de despegar porque hay que reconocer, la guerrilla colombiana transmitía el formato completo: ideología, formas de organización, propuesta armada y desde luego, otras tantas taras que se han convertido en un férreo obstáculo para el desarrollo de verdaderos procesos revolucionarios en el país.

Los revolucionarios ecuatorianos se han quedado atados a ser un instrumento logístico de la guerrilla colombiana, su retaguardia estratégica.

El mensaje que remite las FARC y todos sus acólitos en el país es el de la paz, de la paz burgués-terrateniente, la paz del desarme pero que deja absolutamente abiertas todas las heridas que no podrán ser sanadas por los fueros electorales, burocráticos, constitucionales.

En el país ya salieron los revisionistas a emitir sus cacareados argumentos con la intención de justificar lo sucedido en Colombia, pero más allá de eso, a confundir a las masas y a la clase sobre sus tareas fundamentales de frente a organizar y preparar la Guerra Popular como único mecanismo y vía válida para la destrucción del viejo estado y la construcción del Nuevo Poder.

El PCMLE: “La lucha armada como vía para conquistar el poder no ha fracasado; las circunstancias político-sociales obligan priorizar otras formas de lucha de las masas que permitan una mayor y más rápida acumulación de fuerzas para tomar el poder”.

El Partido Comunista Ecuatoriano: “Saludamos los procesos fructíferos de paz en Colombia. Que este cese al fuego sea el inicio de un cambio en la hermana patria colombiana”.

El Partido Socialista Ecuatoriano: “Una Colombia sin conflictos armados será una gran oportunidad para la consolidación democrática y para la cristalización del enorme potencial económico del país (…) La paz es un viejo y profundo anhelo de la sociedad colombiana, su concreción requiere que la sociedad abandone su postura expectante y participe activamente en su construcción”. 

Y bajo ese mismo tenor otros sectores del revisionismo y del oportunismo sueltan sus vómitos que esparcen las aparentes bondades de la “participación democrática, de la paz, del “adiós a las armas”.

El mensaje que remite la desmovilización de las FARC a través de sus voceros ecuatorianos es el de inviabilidad de la violencia revolucionaria, a la final, para ellos, 50 años de guerra no ha dejado sino solo destrucción y víctimas, reduciendo el problema de la guerra a su tara ideológica y a su estrategia de guerra caduca e incompatible con la realidad de nuestros pueblos.

El mensaje de la desmovilización de las FARC que recoge el régimen del fascista Correa es de que no todos van a entregar las armas y hay que tener en pié de alerta a las FFAA para neutralizar la serie de bandas delincuenciales que se van a formar y que “vendrán al país a delinquir”. Eso es lo que piensa el régimen correista de los combatientes de las FARC, que son “delincuentes en potencia”. Y bajo ese argumento los aparatos represivos se sigan tragando el presupuesto nacional y den rienda suelta a su voracidad represiva con todos aquellos que no comulgamos con esa “paz”.

Sobre los propósitos afines a los de las FARC, fascista Correa, hace algunas semanas, anunciaba al país que el gobierno se constituiría en un interlocutor entre el régimen paramilitar de Santos y la guerrilla guevarista del ELN para que adelanten conversaciones de desmovilización en el Ecuador.
Que lo sepa el ELN, que lo sepa el gobierno narcoparamilitar de Santos, que lo sepa el fascista de Correa, nuestro pueblo y su clase de vanguardia, el proletariado, rechaza la presencia de delegados del viejo estado de Colombia y de miembros del ELN en territorio nacional utilizándolo como base del imperialismo para desplegar su estrategia de desarme de los pueblos y deslegitimar el uso de las armas como legítimo derecho de los explotados.

LA DESMOVILIZACIÓN Y SUS FACILITADORES

El rol que ha cumplido la pútrida dirigencia cubana en todo este proceso ha sido crucial.

Ya desde hace algunos años Fidel Castro se ha dedicado a deslegitimar el uso de la violencia para la conquista del poder. No solo eso, la califica de extemporánea y en no pocas oportunidades excitaba a las FARC a dejar las armas. No diferente Raúl Castro, que al parecer asumió la tarea de propender la desmovilización de los grupos alzados en armas como un mandato imperialista y que busca demarcar las distancias entre la violencia revolucionaria y la transformación de la sociedad, claro, detrás de esto está ser complacientes y benévolos con la política internacional de los EEUU.

Como dice nuestro pueblo, “de incendiarios a bomberos”. Éste punto es esencial en el análisis, pues hay que evaluar en su correcta dimensión el rol que ha cumplido el revisionismo cubano en la desmovilización de los procesos armados en Latinoamérica, y hay que decirlo, aún desde el revisionismo lo han hecho tan bien que no dudamos Obama y el imperialismo deben estar tan contentos, tanto como Santos, Timochenko,  y toda la reacción del planeta. Dicho de otra manera, lo que no ha podido ni ha querido hacer el ejército burgués de Colombia lo ha hecho Castro desde su oráculo del revisionismo.

El discurso fariano se manifiesta único, diferente, y hasta “garante de la paz”. Pero vale preguntarse, ¿acaso la serie de organizaciones político-militares, partidos, movimientos armados que ya se desmovilizaron en Colombia no pregonaban lo mismo?

El EPL (hoxista), el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), El Movimiento Armado Quintín Lame, la ADO (Autodefensa Obrera), las Ricardo Franco, el M19, las FARC y el ELN que tarde o temprano lo hará porque esa es la naturaleza de la pequeña burguesía.

Todas estas organizaciones terminaron por asumir la idea de que bajo el paraguas de la democracia burguesa se podía hacer política y conquistar los objetivos otrora expuestos con las armas. Lástima que se dieron cuenta muy tarde porque de por medio dejaron el esfuerzo vital de valerosos hijos del pueblo que creyeron en las consignas revolucionarias de los comandantes guerrilleros quienes sabían que el corolario a sus guerras terminaban en el cadalso de la vieja democracia y en ella, del camino burocrático.

¿ESTÁ TODO PERDIDO?

Parecería que con la desmovilización de las FARC el camino de la lucha armada se cierra en Latinoamérica. Por lo menos es lo que van a divulgar a los cuatro vientos el imperialismo, la reacción los Castro y desde otra perspectiva el Movadef atrincherado en el Perú.

Pero son sueños de hienas, sueños del reformismo, sueños del imperialismo.

La violencia no es patrimonio del viejo estado y mucho menos del revisionismo. La Guerra Popular, esa si es patrimonio del proletariado, y hay que entenderlo así. Que hoy las FARC se tiren al barranco no es problema, el problema está en el ¿qué hacer? Y hay que iniciar por ahí. Lenin lo simplifico magistralmente, el tema del instrumento, del Partido. Construir y fortalecer ideológicamente un  partido comunista que responda a las tareas históricas que tiene el proletariado de frente a objetivos concretos como tener los instrumentos para la revolución, organizar la Guerra Popular en el seno del pueblo, desatarla sin miramiento alguno en contra de los enemigos de la clase y del pueblo; destruir el viejo estado y reemplazarlo por el nuevo, por el NUEVO PODER.

Y sobre esa tarea el proletariado de Colombia ya ha avanzado bastante, solo queda forjar, persistir, construir, persistir; la Guerra Popular hará el resto, no dudamos sea así en Colombia, en Ecuador, en Latinoamérica, en el mundo.

NO A LA FALSA PAZ DEL IMPERIALISMO, DEL VIEJO ESTADO DE COLOMBIA Y DEL REVISIONISMO DE LAS FARC.

SI A LA PAZ DEL PUEBLO QUE SE CONQUISTA CON LA PUNTA DEL FUSIL.

UNA VEZ MÁS SE REFRENDA LA TESIS DEL PRESIDENTE MAO: EL REVISIONISMO ES EL PRINCIPAL PELIGRO DE LA REVOLUCIÓN.

VIVA EL 50 ANIVERSARIO DE LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL, LEGADO HISTÓRICO QUE NOS ENSEÑA QUE SI NO COMBATIMOS AL REVISIONISMO, NADA HABREMOS HECHO.

¡VIVA LA LUCHA DEL PROLETARIADO Y PUEBLO DE COLOMBIA!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!




[1] Mao Tse-tung, CONTRA LAS ACTIVIDADES CAPITULADORAS. Obras Escogidas de Mao Tse-tung Tomo II,
[2] 42 mil kilómetros cuadrados en San Miguel del Caguán.
[3] La tesis del llamado “estancamiento de la guerra” ya fue expuesta por el revisionismo armado en El Salvador, en los años 80´ del siglo pasado. Bajo esta figura se patrocina la idea del “diálogo”, la “paz”. Un  burdo argumento en el que de la noche a la mañana la guerrilla se da cuenta de que no puede derrotar las fuerzas vivas del enemigo, pero eso sí, que éstas tampoco pueden derrotar a la insurgencia. Pierden la perspectiva de la guerra y caen en la estrategia del enemigo que propugna precisamente eso, seducir a los comandantes para que puedan acceder al Congreso o Asamblea, y obvio, éstos arrastran a sus combatientes a la ilusión democrático-burguesa.
[4] Curiosamente Obama, Raúl Castro, Santos y las FARC coinciden en los propósitos, argumentos y viabilidad de la paz bajo una premisa fundamental: la legitimación de la democracia como instrumento político que permite el acceso a las distintas corrientes ideológicas sin que su geometría se vea alterada en absoluto. Las FARC se da modos, de un plumazo (por lo menos lo intenta mientras el discurso le sea funcional a su viejo reformismo), de mandar al carajo las tesis marxistas sobre el carácter de clase que tiene la democracia, el estado, etc.

lunes, 20 de junio de 2016

DECLARACIÓN CONJUNTA




19 de junio 1986 – 19 de junio 2016
30° aniversario del Día de Heroicidad

¡Enarbolar, defender y aplicar el maoísmo para servir al avance de la revolución proletaria mundial!


"La Resistencia Feroz, se ha cumplido, nunca se ha hecho esto, es un gran triunfo del Presidente Gonzalo, del Partido Comunista del Perú, todos vamos a morir ¡Honor y gloria a los camaradas y combatientes caídos! ¡Viva el Presidente Gonzalo! ¡Viva el Partido Comunista del Perú!"
compañero Augusto,  Luminosa Trinchera de Combate "El Frontón", 19 de junio 1986, momentos antes de dar su vida por el Partido y la Revolución


Este 19 de junio celebramos el 30° aniversario de la Día de Heroicidad, hecho que demanda una atención especial y en particularidad el pronunciamiento contundente de los comunistas asumiendo este radiante ejemplo: que es dar la vida por la clase y el pueblo en servicio de la revolución proletaria mundial. Es necesario de agitar que estos hombres y mujeres siguen conquistando laureles después de la muerte, porque fueron guiados por la más alta ideología que ha visto la humanidad, el marxismo-leninismo-maoísmo y su aplicación creadora a la realidad peruana, el pensamiento Gonzalo, y dirigidos por el más grande marxista-leninista-maoísta viviente, el Presidente Gonzalo. Los comunistas, combatientes y masas, presos políticos y prisioneros de guerra, que en las luminosas trincheras de combate de El Frontón, Lurigancho y Callao, dieron sus vidas, viven en nosotros, en los comunistas, viven en la lucha del proletariado internacional y de los pueblos del mundo, viven en la lucha de aquellos bravos comunistas que hoy luchan tenazmente, con los combatientes y las masas, por reorganizar el Partido Comunista del Perú y dar un gran impulso a la guerra popular en el país. 


19 de junio de 1986, estampado en la historia como Día de la Heroicidad

La rebelión de los prisioneros de guerra y presos políticos es un hito en la historia, un hito con el cual se demostró la consecuente e implacable actitud de defender la moral de la clase cueste lo que cueste; como los hijos de un pueblo alzado en guerra popular bajo dirección de su Partido Comunista deben seguir en mantener en alto la bandera roja con la hoz y martillo, no ponerse de rodillas nunca y así contribuir al avance de la revolución. Los más de doscientos cincuenta comunistas y revolucionarios que murieron, lo hicieron conscientes de que para servir al pueblo de todo corazón hay que aplastar al individualismo, hay que moler el ego y estar dispuestos a pagar cualquier costo que demanda el Partido y la Revolución. Su ejemplo es un golpe demoledor contra cada forma de capitulación y pesimismo, expresa una profunda compresión del contexto histórico y político, hicieron cenizas la duda y llenos de confianza en el Partido y las masas, se lanzaron con el optimismo al tope a combatir hasta el final contra un enemigo tácticamente aplastantemente superior.

La rebelión de los prisioneros de guerra y presos políticos no fue un acto de desesperación, sino una acción decidida y planificada por el PCP, a través de los aparatos correspondientes. Fue una acción militar con claros objetivos políticos, que se dirigía contra el traslado a los, en ese entonces, nuevos campos de concentración que eran erigidos con el afán de aplastar la resistencia de los prisioneros de guerra, que no era otra cosa que una parte del plan de genocidio en marcha. La rebelión desenmascaró ante todo el mundo el verdadero rostro genocida del viejo Estado peruano, de sus fuerzas armadas y policiales, del partido aprista, el fascista Alan García con la absoluta bendición de los capos de la mafia social-fascista de la nefasta "Internacional Socialista". El mayor genocidio contra el pueblo alzado en guerra popular se había dado en el campo, siendo este el teatro principal de la misma, donde las masas más hondas y profundas del Perú, campesinos pobres principalmente, a lo largo de los años transcurridos desde el ILA80 son los que sostienen la revolución democrática en marcha; allí las hordas genocidas del viejo Estado ha masacrado a decenas de miles y se han dado los más altas expresiones de heroísmo. Así la rebelión de los prisioneros de guerra y presos políticos en las luminosas trincheras de combate en Lima sirvió a que la opinión pública internacional no pueda negarse a ver lo que realmente sucedía en el país. Este hecho es importante de resaltar hoy, porque Lima sigue siendo la caja de resonancia mayor, las acciones que se  plasman allí, repercuten en todo el Perú y a nivel internacional, aspecto que no se puede dejar de considerar para el nuevo gran impulso de la guerra popular.            

A treinta años de los hechos ocurridos el 19 de junio de 1986, cientos de prisioneros de guerra y presos políticos siguen manteniendo en alta la bandera de PCP en las cárceles del viejo Estado peruano, en luminosas trincheras de combate de la guerra popular que siguen sirviendo a la revolución; entre ellos destaca principalmente la del Presidente Gonzalo. 


El Presidente Gonzalo representa a los héroes caídos y a todos los prisioneros de guerra y presos políticos en el Perú

La rebelión de los prisioneros de guerra contra el genocidio hace 30 años, estuvo inseparable del Presidente Gonzalo, él era su jefe reconocido. Desde el 12 de septiembre de 1992, él mismo se encuentra en condición de prisionero de guerra, como resultado de un plan de la CIA yanqui con la colaboración de una camada de traidores – las ratas que luego aparecieron como las cabezas de la línea oportunista de derecha, revisionista y capitulacionista. 

Como jefe del PCP y la revolución peruana, el Presidente Gonzalo es reconocido por todos los prisioneros de guerra y presos políticos revolucionarios en el Perú como su principal representante; él encarna y simboliza su lucha como ningún otro. Por lo tanto, tratar acerca de los héroes caídos y los prisioneros de guerra y presos políticos hoy, necesariamente demanda tomar posición clara y contundente por el Presidente Gonzalo.

El Presidente Gonzalo desde casi 24 años se encuentra en la condición de prisionero de guerra. Durante todo este tiempo ha sido sujeto al aislamiento absoluto continuo, en el campo de concentración construido especialmente para aniquilarlo en la Base Naval del Callao de la Marina de Guerra del viejo Estado peruano. Poco después de que el Presidente Gonzalo fuera traslado allí, el entonces presidente del viejo Estado, el fascista genocida y vendepatria Fujimori, cínicamente declaró ante la prensa internacional que "nadie vive mucho tiempo en la condiciones bajo las cuales él está aprisionado" (refiriéndose al Presidente Gonzalo). Si en ese entonces el viejo Estado peruano no pasó a consumar el asesinato, fue principalmente por la fuerza del PCP y la guerra popular, que fue respaldada por una profunda y amplia campaña internacional por defender la vida del Presidente Gonzalo. Adaptándose a esta situación el imperialismo yanqui, moviendo sus agentes directos y traidores, pasó a implementar como parte de la guerra psicológica -dentro su estrategia llamada "guerra de baja intensidad"- el plan de imputar al Presidente Gonzalo de capitulador para decapitar la revolución, aniquilar la dirección y separar a la guerrilla de las masas. 

La labor siniestra del revisionismo de tratar de liquidar la campaña para defender la vida del Presidente Gonzalo -tanto en el Perú como en el extranjero, donde el partiducho de PCR/EE.UU jugaba un papel particular, sembrando confusión y pesimismo- tuvo sus resultados. Si bien la izquierda en el MCI nunca ha dejado de defender la vida del Presidente Gonzalo, aún así la campaña no tiene la dinámica que debe tener. Es necesario de potenciarla, desarrollándola aunadamente con la campaña por el maoísmo.  

El presente año, el Presidente Gonzalo cumple 82 años; el viejo Estado y particularmente los revisionistas encabezados por Miriam, han hecho todo lo posible para facilitar su asesinato. Los comunistas y revolucionarios del mundo debemos tener muy presente que la amenaza contra la vida del Presidente Gonzalo es muy real y concreta. Debemos movilizar las amplias y profundas masas para defender su vida, eso debe ser el aspecto principal de la campaña a nivel internacional; el pronunciamiento de intelectuales, etc. es importante, pero lo principal es la movilización de las masas. El trabajo con delegaciones puede cumplir un papel importante, pero requiere que en el mismo país haya condiciones subjetivas que lo haga posible.

Rechazamos una vez más las imputaciones contra el Presidente Gonzalo y debemos tener claro que la patraña está totalmente desenmascarada por los hechos.

Los hechos son: 1) Al Presidente Gonzalo se le mantiene en aislamiento absoluto desde su detención, 2) él no ha tenido ninguna posibilidad de comunicarse directamente con su Partido, 3) todas las afirmaciones sobre su supuesta capitulación sin excepción -desde las "cartas de paz", la "llamada telefónica" al extranjero, los mamotretos, etc.- están basadas en "lo que dicen" otras personas, es decir son imputaciones y calumnias. No hay nadie que afirma haber hablado con el Presidente Gonzalo que no sean oficiales del viejo Estado, traidores y renegados de la guerra popular; ni una sola persona que sostenga la Base de Unidad Partidaria del PCP en estos 24 años ha podido visitar y, menos aún, reunirse con el Presidente Gonzalo. Las figuras trágicas y siniestras, como Nancy, quienes sostienen haber sido "convencidos por el Presidente Gonzalo" para renegar del marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento Gonzalo, han sido desenmascarados como traidores que seguían los dictámenes del nefasto "Servicio de Inteligencia Nacional" (encabezado por el agente de la CIA Montesinos), literalmente de pie y letra.

En vista de estos hechos, cualquier afirmación de que el Presidente Gonzalo en algún momento haya renunciado a lo establecido en la Base de Unidad Partidaria del PCP no es nada más que una imputación. Es parte sustancial de la guerra psicológica de manejar la duda, de que el enemigo no confíe en sus propias fuerzas; la reacción siembra mentiras de mil formas y a través de una tremenda variedad de medios, para que los revolucionarios se pongan a dudar, a especular, a tratar de adivinar, todo para que no confíen en el triunfo. Por ello, es indispensable de aplastar y barrer  cualquier duda con firme posición de clase, partiendo de la realidad concreta y no de las maniobras del imperialismo y sus agentes.   

La situación actual y el complejo recodo, concretizado en una inflexión drástica en la guerra popular en el Perú y la voladura del Comité Central del PCP, la desarticulación de la dirección nacional, no quita mérito al Presidente Gonzalo. Igual que el golpe revisionista en China no quita mérito al Presidente Mao – incluso en China el golpe se da aproximadamente un mes después de la muerte del gran timonel, mientras que en el Perú recién después de siete años de ser detenido el jefe, el revisionismo pudo volar el Comité Central, pero hasta ahora no han podido desaparecer el PCP, ni derrotar la guerra popular.

Mas bien, al contrario; los comunistas del Perú, con combatientes del Ejército Popular de Liberación y masas del nuevo Poder,  pese a todas las dificultades, se mantienen de pie combatiendo, demostrando la fortaleza del marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento Gonzalo - demuestra que es forja de Gonzalo.


La campaña para defender la vida del Presidente Gonzalo es inseparable de la lucha para poner el maoísmo como mando y guía de la nueva gran ola de la revolución proletaria mundial

La ofensiva contrarrevolucionaria general, encabezada por el imperialismo yanqui a nivel mundial, tiene como elemento más importante una guerra psicológica concentrada contra el Presidente Gonzalo y el marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento Gonzalo, para sembrar confusión y pesimismo entre los comunistas del mundo, para conjurar el desarrollo de las guerras populares, el inicio de nuevas y la reconstitución de los Partidos Comunistas, así como la reunificación del Movimiento Comunista Internacional. Es de decisivo significado estratégico para el imperialismo, impedir que la lucha del proletariado internacional y de los pueblos del mundo sea guiada por el Maoísmo. Si consideramos solamente la lucha del pueblo árabe y los otros pueblos del Oeste de Asia, objetivamente forman parte de la nueva gran ola de la revolución proletaria mundial, el problema está en cuál ideología las guían.  Por ello, tienen que apuntar contra el Presidente Gonzalo.

El aporte principal del Presidente Gonzalo es haber definido el maoísmo como nueva, tercera y superior etapa del marxismo y que, por lo tanto, ser marxista hoy es ser marxista-leninista-maoísta, principalmente maoísta. Así, fue él quien cumplió la tarea que quedó pendiente para los comunistas del mundo luego que los camaradas chinos no estaban en condiciones de hacerlo por el golpe revisionista. Allí destacamos que esta definición no solamente se puede reducir a que fue el Presidente Gonzalo quien "llamó la cosa por su verdadero nombre", eso es parte pero no lo principal, sino que fue él que la definió, partiendo de su aplicación, él demostró con hechos transformadores, con guerra popular, cuál es el contenido del maoísmo, porque cada definición correcta necesariamente implica sistematización, requiere análisis que permita llegar a la síntesis - lo cual, es lo principal. Esta grandiosa labor la plasmó el Presidente Gonzalo y la entregó a los comunistas del mundo para que lo asumamos.

Cualquier otro criterio hace que se resbale en el revisionismo, un ejemplo claro es la declaración donde el Movimiento Revolucionario Internacionalista asumió el marxismo-leninismo-maoísmo, pero se dejó abierto el problema acerca de "el camino del Octubre", dejando margen para que se niegue efectivamente la universalidad de la guerra popular, y por tanto, se dejó la puerta abierta para la podre oportunista, el cretinismo parlamentario y el legalismo.


El Presidente Gonzalo en su condición de continuador de Marx, Lenin y el Presidente Mao Tsetung, aporta decisivamente a un nuevo desarrollo del marxismo

El Presidente Gonzalo al aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo a las condiciones concretas de la revolución peruana ha generado el pensamiento Gonzalo; como lo estableció el Primer Congreso del PCP: "el pensamiento Gonzalo se ha forjado a lo largo de años de intensa, tenaz e incesante lucha de enarbolar, defender y aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo, de retomar el camino de Mariátegui y desarrollarlo, de reconstitución del Partido y, principalmente de iniciar, mantener y desarrollar la guerra popular en el Perú sirviendo a la revolución mundial y a que el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, sea en la teoría y en la práctica su único mando y guía". (Acerca del pensamiento Gonzalo)

Al aplicar estrictamente los principios de la ideología universal del marxismo-leninismo-maoísmo y resolviendo problemas nuevos, continuó la labor de Marx, Lenin y del Presidente Mao. Es pues, un continuador de ellos que llegó a dar aportes significativos para un nuevo desarrollo del marxismo; proceso que por su detención no se ha podido continuar. Aún así, debemos asumir estos aportes porque son indispensables para manejar la situación actual de la lucha de clase y para poder llevar una correcta lucha de dos líneas que sirva para unir a los comunistas en el mundo. Para ilustrar,  veremos a continuación algunos puntos claves.

En toda su obra, el Presidente Gonzalo ha sabido de tomar el marxismo-leninismo-maoísmo para resolver los problemas actuales de la lucha de clases nacional e internacional; si vemos por ejemplo  "¡Elecciones, no! ¡Guerra Popular, sí!", donde él despanzurra la ofensiva contrarrevolucionaria general y plasma una grandiosa defensa del marxismo, queda claro que mientras el ataque contra el marxismo repercutió en muchos, el Presidente Gonzalo nos armó decisivamente – hasta hoy, a más de 25 años después, tenemos allí un arma de combate con plena validez para aplastar al revisionismo. Lo mismo vale para toda la obra teórica que él nos ha dado.

Es el Presidente Gonzalo quien ha asumido más cabalmente la extraordinaria tesis del Presidente Mao sobre los "50 a 100 años", profundísimo manejo del materialismo histórico en la compresión de las leyes de la lucha de clases y el camino de la humanidad hacia el comunismo. Como lo sancionó el Primer Congreso del PCP: "el Presidente Gonzalo nos plantea que en el proceso de la revolución mundial de barrimiento del imperialismo y la reacción de la faz de la tierra hay tres momentos: 1º Defensiva estratégica; 2º Equilibrio estratégico; y 3º Ofensiva estratégica de la revolución mundial. Esto lo hace aplicando la ley de la contradicción a la revolución pues la contradicción rige en todo y toda contradicción tiene dos aspectos en lucha, en este caso revolución y contrarrevolución. La defensiva estratégica de la revolución mundial opuesta a la ofensiva de la contrarrevolución arranca desde 1871 con la Comuna de París y termina en la II guerra mundial; el equilibrio estratégico se da en torno al triunfo de la revolución china, a la Gran Revolución Cultural Proletaria y al desarrollo del poderoso movimiento de liberación nacional; posteriormente la revolución entra a la ofensiva estratégica, este momento se puede ubicar en torno a los 80 en que vemos signos como la guerra Irán-Iraq, Afganistán, Nicaragua, el inicio de la guerra popular en el Perú, época inscrita en los "próximos 50 a 100 años"; de ahí para adelante se desarrollará la contradicción entre el capitalismo y el socialismo cuya solución nos llevará al comunismo. Concebimos un proceso largo y no corto, con la convicción de entrar al comunismo así se pase por una serie de sinuosidades y reveses que necesariamente habrá. Además no es extraño que apliquemos los tres momentos a la revolución mundial, pues, el Presidente Mao los aplicó al proceso de la guerra popular prolongada. Y como comunistas debemos mirar no sólo el momento, sino los largos años por venir. .... En la situación actual y la perspectiva hemos entrado a la ofensiva estratégica de la revolución mundial dentro de los "50 a 100 años" en que se hundirá al imperialismo y la reacción mundial y entraremos a que el proletariado se afinque definitivamente en el poder y establezca su dictadura, de ahí para adelante la contradicción será entre socialismo y capitalismo en marcha hacia el comunismo. El que se hayan dado las restauraciones en la URSS y China no niega el proceso de desarrollo pujante del proletariado internacional, sino que muestra cómo se da la lucha entre restauración y contrarrestauración de la cual los comunistas extraemos lecciones para conjurar la restauración y establecer definitivamente la dictadura del proletariado." (Línea Internacional)

Esta aplicación que hace de lo establecido por el Presidente Mao, nos permite entender el proceso de la revolución mundial; podemos ver nítidamente el carácter revisionista de la posiciones como "repliegue general", "la globalización significa una nueva fase del imperialismo" o los delirios de Avakian sobre una "nueva etapa" para la cual se necesita su "nueva síntesis" (que no tiene nada de nueva porque contiene los viejos prejuicios burgueses del revisionismo de siempre, y tampoco de síntesis, porque es un mamarracho de especulaciones y sabidurías como las frases de las galletas de la fortuna chinas). 

Es el Presidente Gonzalo quien más profundamente ha asumido la tesis maoísta sobre el Capitalismo Burocrático, sin la cual no se puede entender nada de las relaciones económicas en el mundo de hoy, al aplicarlo "nos enseña que éste tiene cinco caracteres: 1) que el capitalismo burocrático es el capitalismo que el imperialismo desenvuelve en los países atrasados, que comprende capitales de los grandes terratenientes, los grandes banqueros y los magnates de la gran burguesía; 2) ejerce explotación sobre el proletariado, el campesinado y la pequeña burguesía y restringe a la burguesía media; 3) atraviesa un proceso por el cual el capitalismo burocrático se combina con el poder del Estado y deviene capitalismo monopolista estatal, comprador y feudal, de lo que se deriva que en un primer momento se desenvuelve como gran capital monopolista no estatal y en un segundo, cuando se combina con el Poder del Estado, se desenvuelve como capitalismo monopolista estatal; 4) madura las condiciones para la revolución democrática al llegar a la cúspide de su desarrollo; y, 5) confiscar el capitalismo burocrático es clave para dar cima a la revolución democrática y decisivo para pasar a la revolución socialista. ... el Presidente Gonzalo va a generalizar que el capitalismo burocrático no es un proceso particular de China o del Perú, sino que obedece a las condiciones tardías en que los imperialismos sojuzgan a las naciones oprimidas de Asia, África y América latina y cuando éstas aún no han destruido la feudalidad subsistente y menos desarrollado capitalismo". (Línea Democrática)

Sin esta compresión de la tesis del Presidente Mao, muchos se dejan emborrachar por el cuento sobre "los poderes emergentes", "el imperialismo trae desarrollo y puede superar la semifeudalidad" que los lleva a negar la revolución democrática y asumir posiciones trotskistas.

Con su tesis sobre la militarización del Partido Comunista y la construcción concéntrica de los tres instrumentos, el Presidente nos da a los comunistas un aporte indispensable para instaurar la Dictadura del Proletariado y construir el socialismo: 

"El Presidente Gonzalo plantea la tesis de que a los Partidos Comunistas del mundo les corresponde militarizarse por tres razones:

Primero, porque estamos en la ofensiva estratégica de la revolución mundial, vivimos el barrimiento del imperialismo y la reacción de la faz de la Tierra en los próximos 50 a 100 años, época signada por la violencia en que se expresan todo tipo de guerras, vemos cómo la reacción está militarizándose cada vez más, militarizando los viejos Estados, su economía, desarrollando guerras de agresión, traficando con las luchas de los pueblos y apuntando a una guerra mundial, pero siendo la revolución la tendencia principal en el mundo la tarea de los Partidos Comunistas es enarbolar la revolución plasmando la forma principal de lucha: la guerra popular, para oponer la guerra revolucionaria mundial a la guerra contrarrevolucionaria mundial.

Segundo, porque hay que conjurar la restauración capitalista. La burguesía cuando pierde el Poder se introduce dentro del partido, utiliza al ejército y busca usurpar el Poder, destruir la dictadura del proletariado para restaurar el capitalismo, por tanto los Partidos Comunistas deben militarizarse y ejercer la dictadura omnímoda de los tres instrumentos, forjarse en la guerra popular y potenciar la organización armada de las masas, la milicia popular, para que engulla al ejército. Por esto nos dice “forjar a los militantes como comunistas primero y principalmente, como combatientes y como administradores”; por eso todo militante está forjado en la guerra popular y alerta contra cualquier intento de restauración.

Tercero, porque marchamos a una sociedad militarizada. Militarizando el Partido plasmamos un paso hacia la militarización de la sociedad que es la perspectiva estratégica para garantizar la dictadura del proletariado. La sociedad militarizada es el mar armado de masas de que nos hablaran Marx y Engels, que cautela la conquista y la defensa del Poder conquistado. Tomamos la experiencia de la revolución china, de la base antijaponesa de Yenán que era una sociedad militarizada donde de la boca de los fusiles nacía todo, Partido, Ejército, Estado, nueva política, nueva economía, nueva cultura. Y así desarrollar el comunismo de guerra.

En la I Conferencia Nacional, noviembre de 1979, el Presidente Gonzalo planteó la tesis de la necesidad de la militarización del Partido Comunista del Perú; luego, en los primeros meses de 1980 cuando el Partido se preparaba para iniciar la guerra popular planteó desarrollar la militarización del Partido a través de acciones, basándose en el gran Lenin que dice reducir el trabajo no militar para centrarlo en lo militar, que concluían los tiempos de paz y entrábamos a los tiempos de guerra por lo que todos los efectivos debían ser militarizados, así, tomando al Partido como eje de todo construir en su entorno el Ejército y con estos instrumentos, con la masa en guerra popular construir en torno a ambos el nuevo Estado. Que la militarización del Partido sólo puede ser llevada adelante a través de acciones concretas de la lucha de clases, de acciones concretas de tipo militar, esto no quiere decir que sólo realicemos, exclusivamente, acciones militares de diverso tipo (acción guerrillera, sabotajes, aniquilamiento selectivo, propaganda y agitación armadas), sino que debemos realizar principalmente estas formas de lucha a fin de incentivar y desarrollar la lucha de clases adoctrinándola con hechos, en este tipo de acciones como formas de lucha principal de la guerra popular.

La militarización del Partido tiene sus antecedentes en Lenin y en el Presidente Mao, pero es un problema nuevo desarrollado por el Presidente Gonzalo teniendo en cuenta las nuevas circunstancias de la lucha de clases y hay que ver que se presentarán problemas nuevos que a través de la experiencia se irán resolviendo. Que implicará necesariamente un proceso de lucha entre lo viejo y lo nuevo para que se desarrolle más, siendo la guerra la forma más alta de resolver las contradicciones, potencia las facultades de los hombres para encontrar las soluciones. Es la militarización del Partido la que nos ha permitido iniciar y desarrollar la guerra popular; y, consideramos que esta experiencia tiene validez universal por lo cual es una demanda y necesidad que los Partidos Comunistas del mundo se militaricen.

La construcción concéntrica de los tres instrumentos es la plasmación orgánica de la militarización del Partido y en síntesis se resume en lo que el Presidente Gonzalo enseña: “El Partido es el eje de todo, dirige omnímodamente los tres instrumentos, su propia construcción, absolutamente al ejército y al nuevo Estado como dictadura conjunta apuntando a la dictadura del proletariado”." (Línea de Construcción)

Aquí tenemos una posición marxista-leninista-maoísta que aplasta contundente todas las posiciones revisionistas que plantean los partidos legalistas, "sistema multipartidario" como supuesta solución "para conjurar la restauración",  así como el concepto de estructuras "autónomas" y "paralelas" dentro los partidos comunistas.

El Presidente Gonzalo nos arma decisivamente para aplastar las posiciones revisionistas que centran en cantidad y "acumulación de fuerzas" como pretexto para nunca iniciar la guerra popular. Nos dice: "La lucha por el Poder como principal no quiere decir que desde el comienzo vamos a incorporar a las masas de una sola vez, pues el Presidente Mao nos enseña que desarrollando Bases de apoyo y fuerza armada es que se generará el auge de la revolución; tiene pues, que ver con la ley de incorporación de las masas a la revolución, establecida en el Partido en el II Pleno de 1980, incorporación que será por saltos y progresivamente; a más guerra popular mayor incorporación de las masas, pues, la guerra popular es un hecho político que va machacando con acciones contundentes las ideas en la mente de los hombres, quienes poco a poco van entendiendo su único y verdadero camino, desarrollando así su conciencia política; la guerra popular convoca a todos los revolucionarios y al desarrollarse se abre camino a sí misma." (Línea de Masas)

Asumiendo "la ley de incorporación de las masas a la revolución" hacemos cenizas a las posiciones que tratan de contraponer trabajo de masas con las acciones bélicas de la guerra popular.  

En el Tercer Pleno del Comité Central del PCP, en el año 1992, el Presidente Gonzalo planteó que el Tercer Mundo se expande en Europa, una tesis importantísima, principalmente para los comunistas en tal continente, obra que él no pudo desarrollar más por su detención. Orientación estratégica para los comunistas sin la cual no se puede entender la llamada "Unión Europea", la guerra en Ucrania, la situación en los Balcanes o en la zona báltica, entre muchos temas candentes.   

Como último ejemplo, tomamos la cuestión clave de la universalidad de la guerra popular y cómo se aplica en forma creativa, en vez de simplemente reducirla a una copia mecánica de la experiencia china. El Presidente Gonzalo sostiene "que para llevar adelante la guerra popular hay que tener en cuenta cuatro problemas fundamentales: 1) La ideología del proletariado, el marxismo-leninismo-maoísmo que debe especificarse en un pensamiento guía, por eso nos basamos en el marxismo-leninismo- maoísmo, pensamiento Gonzalo, principalmente en éste; 2) La necesidad del Partido Comunista del Perú que dirige la guerra popular; 3) La guerra popular especificada como guerra campesina que sigue el camino de cercar las ciudades desde el campo; y 4) Bases de apoyo o nuevo Poder, la construcción de las Bases de apoyo, es la esencia del camino de cercar las ciudades desde el campo. ... Es una especificación de la guerra popular en el Perú hacer del campo el teatro principal de las acciones y de las ciudades complemento necesario." (Línea Militar)

Con estos pocos ejemplos, queda demostrado que el Presidente Gonzalo resuelve problemas nuevos, aporta así a una nueva etapa del marxismo; sobre su futuro desarrollo no podemos ni tenemos porque rompernos los sesos, en la lucha de clases se va a definir. Queda claro que el pensamiento Gonzalo no tiene nada en común con el llamado "camino de Prachanda" -que no es marxismo sino revisionismo, demuestra que es un arma de combate de los comunistas y, que si no aprendemos del Presidente Gonzalo, no podemos estar a la altura que exige la lucha armada entre  revolución y contrarrevolución a nivel mundial.

Estando en la celebración del 30° aniversario del Día de Heroicidad, que coincide con la campaña que los comunistas desenvolvemos por el 50° aniversario de la Gran Revolución Cultural Proletaria, es necesario plantear unas observaciones acerca del MCI.


La reunificación de los comunistas en el mundo solamente es posible sobre bases sólidas marxistas-leninistas-maoístas

El PCP bajo la jefatura del Presidente Gonzalo cumplió el papel de fracción roja del MCI y era la izquierda dentro el MRI. Desde la misma fundación del MRI hasta que fue desarticulado arteramente por los partidos que eran miembros de su Comité, éste estaba dominado por el PCR/EE.UU, es decir por Avakian y sus lacayos. Recién con la "Resolución del Milenio", aprobada por la Tercera Reunión Ampliada del Comité del MRI, hay un documento del MRI que no correspondía a los planes de Avakian. Quienes plantean "un nuevo MRI" y no toman clara posición por lo que era la izquierda del MRI y su lucha, en concreto están planteando "avakianismo" sin Avakian, o mejor precisado: la línea del PCR/EE.UU antes de que se atrevieran a plantear abiertamente que consideraban a Avakian como "el nuevo Marx".

Los que hoy, nostálgicamente celebran los tiempos cuando actuaba "el partido del CoMRI", como eran conocidos los seguidores de Avakian dentro el MRI, son nostálgicos acerca el revisionismo.  No es coincidencia que en los países donde están surgiendo comunistas que están asumiendo la tarea pendiente de la reconstitución de la Partidos Comunistas, el liquidacionismo de derecha pretende alzar el rabo e idolatrizar la derecha del MRI; incluso la forma de traficar con las guerras populares en el mundo es una copia y calco de como lo hizo el PCR/EE.UU. 

Así también, es necesario de señalar que en el balance de la lucha de dos líneas en el MRI, y en el  MCI en general, no se puede tratar como punto inmencionable la capitulación en Nepal y la forma en que partidos y organizaciones directamente la apoyó y/o se concilió con aquella. Las posiciones del revisionismo al estilo de Prachanda siguen repercutiendo y causando daño. Los camaradas que han incurrido en esta situación deben hacerse una autocrítica y deslindar campos claramente.

El proceso para reunificar al MCI es una cuestión complicada y no una cuestión que se improvisa. Sería fácil si las declaraciones fueran suficientes, pero no es así. Lo que se necesita saber es unir, diferenciar y dirigir. Nosotros estamos plenamente convencidos de que debemos unirnos cada vez más, pero eso solamente es posible si partimos de sólidas bases marxistas-leninistas-maoístas, luchando contra el revisionismo y sirviendo a la revolución proletaria mundial.

Así, con el vibrante ejemplo de los prisioneros de guerra y presos políticos que en junio de 1986 conquistaron un triunfo ideológico, político y militar, dando sus vidas por el Partido y la Revolución, teniéndolos siempre presente y aprendiendo del Presidente Gonzalo, vamos por rumbo seguro y resonando en nuestro oído la voz del titán que nos dice:

"Finalmente ahora escuchemos esto, como vemos en el mundo, el maoísmo marcha inconteniblemente a comandar la nueva ola de la revolución proletaria mundial ¡entiéndase bien y compréndase! los que tienen oídos, úsenlos, los que tienen entendimiento y todos los tenemos manéjenlos ¡basta de necedades basta de oscuridades! ¡Entendamos eso! ¿Qué se desenvuelve en el mundo? ¿Qué necesitamos? necesitamos que el maoísmo sea encarnado y lo está haciendo y que pase generando Partidos Comunistas, a manejar, a dirigir, esa nueva gran ola de la revolución proletaria mundial que se nos viene." (Discurso del Presidente Gonzalo, 24 de septiembre de 1992)

¡Enarbolar, defender y aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo!
¡Viva el Presidente Gonzalo, continuador de Marx, Lenin y el Presidente Mao Tsetung!
¡Derrotar la ofensiva contrarrevolucionaria general!
¡Viva la nueva gran ola de la revolución proletaria mundial!
¡Gloria a los héroes caídos, viva la Revolución!



Comité para la Fundación del Partido Comunista (Maoísta) de Austria
Comité Bandera Roja (RFA)
Fracción Roja del Partido Comunista de Chile
Movimiento Popular Perú (Comité de Reorganización)
Partido Comunista de Brasil Fracción Roja – P.C.B. (FR)
Partido Comunista Maoísta – Italia
Partido Comunista del Ecuador-Sol Rojo

La firma de otros Partidos y Organizaciones está pendiente

Junio de 2016