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martes, 2 de febrero de 2016

DECLARACIÓN CONJUNTA

¡Proletarios de todos los países, uníos!

CON OCASIÓN DEL 122º ANIVERSARIO DEL NATALICIO DEL PRESIDENTE MAO TSETUNG

¡VIVA EL MAOÍSMO!


El proletariado internacional asiste con gran alegría y júbilo revolucionario a este nuevo aniversario del natalicio del Presidente Mao Tsetung. Expresamos nuestro saludo cordial a nuestra clase y los pueblos del mundo, y nos reafirmamos en nuestra gran tarea de defensa y aplicación del marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo y en su plena vigencia como mando y guía de la revolución proletaria mundial.

Los comunistas conmemoramos en esta fecha el 122º aniversario del natalicio del Presidente Mao Tsetung, precisamente en momentos en los que la humanidad transita escenarios muy complejos, donde la agresión imperialista a los pueblos y naciones oprimidas, especialmente en la gran región del Medio Oriente, ha escalado a grados inauditos. Esto ha llevado a la proliferación de conflictos de diferente índole, con la mayor agudización de las contradicciones entre las potencias imperialistas, en los cuales tratan de dirimir sus posiciones en el nuevo reparto, teniendo como corolario pueblos y países ocupados, con redoblada opresión, devastados, balcanizados e instrumentalizados.

Ya lo sostenía el presidente Gonzalo en 1992 y es válido en la actualidad: “Hoy en día existe una sola realidad, los mismos contendientes de la Primera y Segunda Guerra Mundial están preparando una Tercera Guerra Mundial. Debemos saber esto y nosotros, como los hijos de una nación oprimida, somos parte del botín”. Es lo que sucede hoy en todo el mundo y particularmente en Ucrania, Asia, Medio Oriente, Golfo Pérsico, Afganistán, donde se ha puesto en evidencia una vez más la naturaleza reaccionaria y violenta de la voracidad imperialista y que no sólo coloca a esos países oprimidos como botín de guerra de las potencias y superpotencias imperialistas, sino que somete a parte de las masas de esos pueblos como fuerzas armadas auxiliares de las fuerzas armadas de los imperialistas;  masas aherrojadas, que son así atrapadas en un conflicto bélico que no responde a sus intereses, terminando en algunos de los casos alineadas tras las fuerzas armadas imperialistas de los EEUU, Francia, Gran Bretaña, Rusia, Alemania, China, Holanda, Italia,  Canadá, etc., donde resalta la sevicia de los imperialistas yanquis que pretenden mantenerse como superpotencia hegemónica única y tener acceso y control de las regiones más desequilibrantes del planeta, llevando a una situación de opresión y explotación sin precedentes, acrecentando el peligro de una tercera guerra mundial para delimitar sus intereses a sangre y fuego a costa de las masas oprimidas, a quienes se impone la mayor cuota de sacrificio inútil como parte del genocidio imperialista. Contra el peligro de una nueva guerra mundial imperialista nosotros enarbolamos la revolución como tendencia histórica y política principal, por tanto, iniciar y desarrollar la guerra popular para hacer la revolución y conjurar la guerra mundial imperialista o, en caso que ésta se diera, oponer la guerra popular para transformarla en revolución.

Este confuso alineamiento de las masas empujadas a bregar por intereses ajenos a los requerimientos históricos de los pueblos, parte de un antecedente en concreto: la falta de correcta dirección ideológica y política, es decir, de Partido Comunista, en sus esfuerzos por luchar en contra del imperialismo y sus lacayos y de unir a todas las fuerzas susceptibles de ser unidas en esta lucha contra la guerra de agresión imperialista, manteniendo la independencia e integridad del Partido, como está establecido por el Presidente Mao.

La inexistencia de dirección proletaria o los todavía débiles intentos por pugnar por su dirección en las luchas del pueblo sirio, iraquí y kurdo en contra del imperialismo y sus violentos engendros son un muestrario en el que se refleja la crisis que aún pervive en el Movimiento Comunista Internacional, donde aún sigue pertrechado el revisionismo de viejo cuño y el nuevo revisionismo en sus diferentes variantes, el centrismo, el oportunismo reformista y demás corrientes burguesas infiltradas en las filas del proletariado internacional.

Bajo el discurso revisionista del carácter multipolar del imperialismo (nueva versión del ultra imperialismo de Kautsky) el oportunismo de nuevo cuño ha arrastrado a la clase y al pueblo a asumir posición del lado del imperialismo ruso y chino, argumentando que desde esa trinchera se puede aupar esfuerzos por combatir y detener la avidez del imperialismo yanqui y sus aliados. Nada más falso que eso, los comunistas no abogamos por la existencia del imperialismo pues somos conocedores de su génesis, su naturaleza y consiguientemente no establecemos qué o cuál imperialismo es afable con los pueblos oprimidos del mundo, por el contrario, propendemos por su definitiva destrucción y solo con ella, la decisiva liberación de los pueblos, más aún ahora que nos encontramos en la etapa del hundimiento del imperialismo y su barrimiento por la revolución mundial con guerra popular (ofensiva estratégica de la revolución proletaria mundial).

Los revisionistas, como incorregibles reformistas y capitulacionistas, predican apoyarse en el imperialismo ruso poniéndose de rodillas no solo frente a sus propósitos estratégicos en relación a las contradicciones que tiene con EEUU y sus aliados, sino que terminan sustentándose en su ideología, total y absolutamente antagónica con la del proletariado, concepción opuesta a lo establecido por el maoísmo de luchar contra la superpotencia hegemónica única, el imperialismo yanqui, sin dejar entrar al lobo -la superpotencia atómica rusa-, por la puerta trasera. En estos últimos meses, la contienda entre el imperialista yanqui y el imperialismo ruso y los demás imperialistas, que de acuerdo a sus propios intereses se alinean detrás de ellos, ha entrado en el Medio Oriente Ampliado a la fase de las conversaciones en Viena, es decir a una mayor colusión en contra de los pueblos de esos países para ver el reparto del botín de acuerdo a como están sus fuerzas sobre el terreno, para una más grande pugna imperialista. Los acontecimientos como el derribo del bombardero ruso por las Fuerzas Armadas de Turquía sirvientes del imperialismo yanqui, la ejecución del clérigo chiita por las autoridades saudíes sirvientes también de los yanquis, están enmarcadas dentro de esta fase para buscar posicionarse mejor en la mesa de negociaciones y como ha sido mencionado por los imperialistas rusos, para buscar influir en las elecciones presidenciales que están en marcha en los Estados Unidos, pues el Medio Oriente también es parte de la disputa electoral de las dos facciones de la burguesía imperialista yanqui.

Hoy la Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial es acicateada, de manera palmaria, por la contradicción principal que se desarrolla en el mundo: entre el imperialismo y los pueblos oprimidos, contradicción que también se dirime con guerra popular. Las luchas armadas que se dan, pese a sus limitaciones, evidencian la decisión de los pueblos de dar el salto en sus luchas, siendo responsabilidad del proletariado pasar a conducir la revolución democrática en los países oprimidos bajo las premisas estratégicas del proletariado: la Guerra Popular.

Convertir la guerras de liberación nacional hoy dirigidas por clases ajenas al proletariado en poderosas guerras populares bajo dirección de partidos comunistas militarizados y la guía del marxismo-leninismo-maoísmo; apoyar y desarrollar las guerras populares en la India, Turquía, Filipinas y el Perú; fortalecer la construcción y reconstitución de Partidos Comunistas de nuevo tipo, marxistas-leninistas-maoístas para iniciar y desarrollar nuevas Guerras Populares hasta enterrar al imperialismo y la reacción mundial, tarea que solo puede tener certeza en sus propósitos con la inseparable lucha en contra del revisionismo; y, desde luego, establecer un correcto ordenamiento ideológico en el seno del Movimiento Comunista Internacional son las tareas que atañen a los comunistas de hoy para dar correcto impulso a la nueva ola revolucionaria que se desata en el mundo.

Ante los preparativos del imperialismo de desatar una tercera guerra mundial, al proletariado internacional y a los pueblos oprimidos del mundo solo nos queda una alternativa: responder con Guerra Popular para hacer la revolución mundial y enterrar al imperialismo.

Hoy, celebrar un aniversario más del natalicio del Presidente Mao Tsetung implica más que una efeméride, es el pleno reconocimiento histórico del Presidente Mao y la Revolución China, con los cuales el marxismo-leninismo devino en la tercera, nueva y superior etapa de la ideología del proletariado: el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo; es reafirmarnos en que la revolución es la tendencia histórica y política principal y que lo será cada vez más aún y renovar nuestro compromiso de servir al desarrollo de la Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial.


¡Poner el maoísmo como único mando y guía de la revolución proletaria mundial!

Partido Comunista del Brasil – Fracción Roja
Partido Comunista del Ecuador – Sol Rojo
Fracción Roja del Partido Comunista de Chile
Movimiento Popular Peru (CR)
Organización Maoísta por la Reconstitución del Partido Comunista de Colom

viernes, 1 de enero de 2016

EL 122 ANIVERSARIO DEL NATALICIO DEL PRESIDENTE MAO TSE-UNG Y LAS PERSPECTIVAS DEL MAOÍSMO


Con motivo de haber celebrado el 122 aniversario del natalicio del Presidente Mao Tse-tung y el inicio de un nuevo año de lucha, expresamos un profundo e internacionalista saludo de clase al proletariado y pueblos del mundo, nos reafirmamos en nuestra gran tarea de defensa y aplicación del marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, y su vigencia como mando y guía de la Gran Revolución Proletaria en el Mundo.


En días pasados el proletariado internacional asistió con gran alegría y júbilo revolucionario a la conmemoración de un aniversario más del natalicio del Presidente Mao Tse-tung. Esta remembranza coincide con  momentos en los que la humanidad transita escenarios muy complejos, en el cual la opresión imperialista y las contradicciones entre las potencias mundiales  ha llevado a la proliferación de conflictos a través de los cuales tratan de dirimir sus posiciones teniendo como secuela pueblos y naciones ocupadas, oprimidas, desbastadas e instrumentalizadas.

Ya lo sostenía el Presidente Gonzalo en 1992 y válido en la actualidad: “Hoy en día existe una sola realidad, los mismos contendientes de la Primera y Segunda Guerra Mundial están preparando una Tercera Guerra Mundial. Debemos saber esto y nosotros, como los hijos de una nación oprimida, somos parte del botín”. Es lo que sucede hoy en el mundo y particularmente en Ucrania, Asia, Medio Oriente, Golfo Pérsico, Afganistán, en el que se ha puesto en evidencia una vez más la naturaleza reaccionaria y violenta del imperialismo, y que no solo que coloca a los países de la región en condiciones de oprimidos sino también como botín de guerra, y a los pueblos como fuerzas combatientes entrampadas en un conflicto que en algunos de los casos ha terminado alineándolas bajo diferentes expresiones del imperialismo (EEUU, Francia, Gran Bretaña, Rusia, Alemania, China, Holanda, Italia,  Canadá…) donde aún prevalece los Estados Unidos por su voracidad y sevicia, pretendiendo erigirse como superpotencia hegemónica y tener control de las regiones más desequilibrantes del planeta, aproximando una tercera guerra mundial y delimitar sus intereses a sangre y fuego a costa de las masas oprimidas quienes ponen la mayor cuota de sacrificio.

Este confuso alineamiento de las masas empujadas a bregar por intereses ajenos a los requerimientos históricos del proletariado y los pueblos parte de un antecedente en concreto: la falta de correcta dirección ideológica en sus esfuerzos por luchar en contra del imperialismo y sus lacayos.

La poca o relativa dirección proletaria en las luchas del pueblo sirio, iraquí y kurdo en contra del imperialismo y sus violentos engendros, son un muestrario que refleja la crisis que aún pervive en el Movimiento Comunista Internacional en el cual aún sigue pertrechado el revisionismo avakianista, el centrismo, el oportunismo reformista y demás corrientes burguesas infiltradas en filas del proletariado internacional.

Bajo el discurso revisionista del carácter multipolar de imperialismo (nueva versión del ultraimperialismo de Kautsky) el oportunismo de nuevo cuño, en algunos casos,  ha arrastrado a la clase y al pueblo a asumir posición del lado del imperialismo ruso y chino, argumentando que desde esa trinchera se puede aupar esfuerzos por combatir y detener la avidez del imperialismo yanqui y sus aliados. Nada más falso que eso, los comunistas no abogamos por la existencia de imperialismo alguno pues somos conocedores de su génesis, su naturaleza y consiguientemente no establecemos qué o cuál imperialismo es afable con los pueblos oprimidos, por el contrario, bregamos incansablemente por su definitiva destrucción y solo con ella, la decisiva liberación de los pueblos.

Apoyarnos en el imperialismo ruso nos pone de rodillas no solo de frente a sus propósitos estratégicos en relación a las contradicciones que tiene con EEUU y sus aliados, sino que terminamos apoyándonos en su ideología, total y absolutamente antagónica con la del proletariado que comandaba los fueros internacionalistas de la Unión Soviética hasta la era del PCUS dirigido por el camarada Stalin.

Hoy la nueva gran ola de la revolución mundial se nutre de la  contradicción principal que se desarrolla en el mundo: imperialismo y pueblos oprimidos; contradicción que también se dirime con lucha armada y que evidencia la decisión de los pueblos de dar saltos cualitativos en sus luchas, siendo responsabilidad del proletariado pasar a conducir esta boyante revolución bajo las premisas estratégicas del proletariado: la Guerra Popular, y dar saltos cuantitativos que comprometan no solo la liberación nacional, sino la eliminación de todas las formas de explotación que favorecen al imperialismo y a la reacción.

Convertir las guerras de liberación nacional -hoy dirigidas en algunos países por clases ajenas al proletariado (Irak, Siria)- en poderosas guerras populares bajo la guía del marxismo-leninismo-maoísmo; apoyar y desarrollar las guerras populares en la India, Turquía, Filipinas y el Perú; fortalecer la construcción y reconstitución de Partidos Comunistas de nuevo tipo: marxistas-leninistas-maoístas para iniciar y desarrollar nuevas Guerras Populares hasta enterrar al imperialismo y la reacción mundial, tarea que solo puede tener certeza en sus propósitos si está ligada a la insoslayable  lucha por aplastar y aniquilar al revisionismo, y desde luego, establecer un correcto ordenamiento ideológico en el seno del Movimiento Comunista Internacional, son las tareas que atañen a los comunistas para dar correcto derrotero a la tendencia revolucionaria de los pueblos.

La celebración del aniversario del natalicio del Presidente Mao Tse-tung es más que una efeméride, es el pleno reconocimiento al histórico aporte del Presidente Mao y la Revolución China al marxismo-leninismo que devino en maoísmo, como nueva y superior etapa del marxismo-leninismo; reafirmándonos en que la revolución es la tendencia histórica y política principal y que lo será cada vez más aún; en servir al desarrollo de la Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial.

Las perspectivas del maoísmo son brillantes porque su forja deviene de hechos dialécticos, de dura brega en contra de corrientes novicias no solo para el proletariado, sino para los pueblos oprimidos; porque la Guerra Popular se fortalece en Turquía, India, Filipinas y el Perú; porque la tendencia es la revolución y debemos esforzarnos aún más por dotar a las luchas de los pueblos de la correcta dirección marxista, leninista, maoísta, principalmente maoísta para la conquista del Poder, a la final, nada tenemos que perder salvo las cadenas, en cambio tenemos un mundo que ganar.

¡HONOR Y GLORIA AL PRESIDENTE MAO TSE-TUNG!

¡VIVA LA GUERRA POPULAR EN LA INDIA, TURQUÍA, FILIPINAS Y EL PERÚ!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO, PRINCIPALMENTE MAOÍSMO!

¡DERROTAR AL IMPERIALISMO!

¡APLASTAR AL REVISIONISMO!

A FORTALECER LA GRAN OLA REVOLUCIONARIA BAJO EL TORRENTE PROLETARIO DE OCTUBRE Y CON GUERRAS POPULARES

A LA INTENCIÓN IMPERIALISTA DE DESATAR LA TERCERA GUERRA MUNDIAL CONFRONTARLA CON GUERRA POPULAR


¡A CONQUISTAR EL SOL ROJO DE A LIBERACIÓN: EL COMUNISMO!

miércoles, 14 de octubre de 2015

FARC-VIEJO ESTADO DE COLOMBIA. NECROLOGÍA DE UNA FALSA PAZ

Desde Cuba se ha emitido al mundo la noticia sobre los alcances que han tenido las negociaciones entre la guerrilla, el gobierno colombiano y el imperialismo en torno a la “paz”, entendida ésta como la desmovilización del aparato militar de las FARC.



“Sé que están preocupados de si somos comunistas. Quiero que quede bien claro, no somos comunistas. Yo no soy Comunista ni tampoco el movimiento, pero no tenemos que decir que somos anti-comunistas por agradar al extranjero”. La Habana, Enero 13, 1959.

"Según mi opinión el presidente Obama es un hombre honesto". Raúl Castro
 
Resulta grotesco y agresivo para los revolucionarios del paneta mirar las imágenes de un agencioso revisionista como Raúl Castro apretujando las manos de  Timoleón Jiménez, cándido comandante de las Farc y de Juan Manuel Santos, uno de los representantes del Estado más cruento, represivo, corrupto y pro imperialista de América Latina: Colombia.

Cuando los comunistas y demás pueblos alentábamos sobre la necesidad de luchar  en contra de los regímenes reformistas,  sobre todo aquellos que levantaban el discurso del “socialismo del siglo XXI,”  la “revolución ciudadana” o el llamado “bolivarianismo”, lo hacíamos conscientes de que dichos procesos estaban ajenos a los requerimientos del proletariado,  masas y pueblos oprimidos del mundo; que básicamente se ajustaban a sumarios reformistas-restauradores que tratan de dinamizar los viejos Estados que desde hace muchos años viven crisis y bancarrota.

Este salvataje solo podía ser llevado a cabo desde el discurso seudo revolucionario, “antiimperialista,” de todas formas se constituyó en la única manera de poder contar con la participación más dinámica de un aliado estratégico como el revisionismo y el oportunismo para movilizar a las masas en esa aventura socialdemócrata, y desde luego, que profundice el desarme ideológico de las organizaciones populares de tal forma que éstas pierdan su capacidad de respuesta o combate en contra de estos verdaderos engendros del imperialismo.

Sin perder la objetividad, la lucha contra estos seudo procesos “revolucionarios” también se hizo extensiva a las expresiones armadas del reformismo. Y sin lugar a dudas la guerrilla colombiana ha favorecido a esta corriente. Han coludido con Morales, Correa, Ortega, Chávez, Maduro, Dilma Rousseff  y otros por impulsar regímenes que se han dado modos por profundizar las condiciones de opresión de las naciones y ahondar en la democracia burgués-terrateniente como un hálito al capitalismo burocrático.

El régimen de Rafael Correa, después de plegar de manera solícita al plan imperialista de combatir a la insurgencia y movilizar a la frontera con Colombia a más de once mil efectivos, de haber dado de baja a muchos guerrilleros, de haberlos capturado y entregado al gobierno colombiano, también se mostró atento a  manifestar que “la lucha armada en Colombia es una fracaso, que es el momento propicio para establecer un diálogo de las partes”:

“Si alguna vez las Farc quiso lograr justicia social por medio de la lucha armada, pues ese objetivo se perdió, es ahora o nunca que las Farc y los demás grupos irregulares colombianos pueden lograr la paz y hacerle un bien a Colombia y al continente entero” (…) “Dios quiera que este proceso de paz que se ha iniciado llegue a un feliz término” 

"Si necesitan de nuevo que Ecuador facilite espacios para esas conversaciones, pues obviamente nos tiene a su disposición"

Hugo Chávez, más allá de su discurso rimbombantemente rojo, “antiimperialista”, “revolucionario” no se salía de la huella y del andar restaurador para sostener que:

“Yo creo que la guerrilla colombiana debería considerar seriamente el llamado de algunos de nosotros que hemos hecho con todo respeto. El mundo de hoy no es el mismo mundo de los años 60. Creo que no hay condiciones en Colombia para que ellos en un plazo previsible puedan tomar el poder.

Quizá Evo Morales fue el que supo simplificar lo cardinal del pensamiento revisionista cuando manifestó: “no son tiempos para levantar las armas. ¡Qué bueno sería que las FARC de Colombia dejen las armas y, así como nuestros países, [hagan] una revolución democrática y cultural!”. Esto es lo medular de la nueva estrategia imperialista. A partir de las capitulaciones, desmovilizaciones y acuerdos de paz, propiciar la idea de que la lucha armada quedó relegada al pasado, que la vía al “poder” es electoral, pacífica y “democrática”. Y no lo duden trabajadores explotados y pueblos oprimidos del mundo, si el imperialismo, la reacción y el revisionismo avala este camino es precisamente porque es el incorrecto para el proletariado, pueblos y naciones oprimidas.

Pero las FARC no llegan solo con el reformismo latinoamericano a este proceso. Devienen de la mano del Papa y su nueva cruzada; del revisionismo cubano y desde luego, del imperialismo, quién en última instancia ha acreditado el proceso de “paz”.

El  revisionismo cubano que hoy en día es más descarado, más anti revolucionario, más anti comunista y aparejado en su espíritu religioso-papal de vieja data  ha sido incidental y determinante en toda esta bancarrota. Se ha convertido en el más sólido catalizador entre el revisionismo armado, el revisionismo desarmado, el viejo estado y el imperialismo. Desde ahí se ha cerrado la pinza para concretar la emboscada política a los revolucionarios y arrastrarlos a vivir las “libertades” que profesa el imperialismo yanqui y la ilusión constitucionalista de la democracia burguesa.

La influencia de Fidel Castro en las FARC ha sido permanente. Se muestra de manera más evidente después de la crisis generada con el secuestro de Ingrid Betancourt por parte de las FARC.

Al respecto Fidel Castro de forma recurrente “llamaba” a las FARC a la liberación de los prisioneros, entre ellos de la candidata a la presidencia de Colombia. I. Betancourt. Precisamente antes que esto suceda y los aparatos represivos de Colombia liberen a la retenida, Castro salió a manifestar que: “se abría un capítulo de paz para Colombia, proceso que Cuba viene apoyando desde hace más de 20 años como el más conveniente para la unidad y liberación de los pueblos de nuestra América, utilizando nuevas vías en las complejas y especiales circunstancias actuales, después del hundimiento de la URSS”.

Es claro como Castro opera como un desmovilizador ideológico alineándose abiertamente al discurso reaccionario e imperialista.

Fidel  Castro lo dice, desde hace 20 años que venían trabajando por colaborar con el imperialismo para “rendir” a las FARC, enaltecer la “paz” burguesa y mandar al trasto a la insurgencia colombiana que ajenos a su génesis[1] vive los desafueros oportunistas de sus comandantes. Hoy, bajo el paraguas ideológico de Jrushov  disponen de las farsas revisionistas del renegado de Kautsky del que se nutren para sostener patrañas como las de ganar la mayoría en el parlamento para exigir al gobierno concesiones para el proletariado, negando la urgencia e insoslayable necesidad de destrucción del viejo Estado como requerimiento insoslayable en la construcción del Nuevo Poder. Por el contrario, termina  anidando en la reforma estatal, fortalecer el caduco sistema de gobierno desde donde pretenden arrancar ciertas reivindicaciones a favor de las masas que en nada soluciona los antagonismos de clase.

Pero el momento que viven las FARC bajo la dirección de la comandancia entreguista deviene en todo un proceso arriado históricamente. Además de las limitaciones de su programa, miopía política y sobre todo la ambigüedad ideológica ha prevalecido el foquismo y militarismo pequeño burgués, claro, entendido esto no como una concepción militar sino como una concepción política que se aloja esencialmente en una visión clasista pequeño burguesa de la sociedad y de la guerra, aspecto diametralmente opuesto a la visión y estrategia del proletariado.

¿TRAICIÓN DE LAS FARC? Consideramos que básicamente ha sido la comandancia de las FARC las que han traicionado a sus combatientes y al pueblo. ¿Por qué?, porque los campesinos pobres y el pueblo que han militaron y/o apoyaron dicho proceso lo hicieron porque consideraron que tenían en él una alternativa de lucha en contra del poder estatal, la miseria, el hambre, la desocupación.

La comandancia de las FARC traicionaron a los miles de guerrilleros que murieron convictos de la “revolución” y que fueron arrastrados a hacer el sacrificio supremo en nombre de la “revolución” sin pensar siquiera que dicho proceso no pasaba de ser sino un eufemismo pequeño burgués que tarde o temprano iba a tener el corolario que hoy tiene.

La dirigencia de las FARC capitula. De reformistas armados pasan a reformistas desarmados. De todas maneras siempre tenían de por medio el tema constitucionalista, legal, parlamentario, como panacea, que pretendían utilizarla por varias vías, aún desde la presión armada. Hay que analizar lo que sucedió con la  Unión Patriótica en 1985, donde las FARC y otros grupos guerrilleros convergieron en una intención electorera y aún ahí, en los espacios de movilidad burguesa no tuvieron la permeabilidad que esperaban del viejo estado para su burocratismo.

 No hay nada extraordinario que resaltar en este proceso, salvo el hecho de que la reacción y el imperialismo se aprovechan de estas “variantes políticas” para querer mostrarle al mundo que la vía armada está agotada, que la vía “pacífica” al “socialismo” y que las transformaciones sociales pueden y deben levantarse desde la tarima política electorera, burocrática.

Sin duda en filas de esta guerrilla habrán combatientes honestos, equivocados ideológicamente, pero honestos, que no estén de acuerdo con el paso que están dando sus comandantes y que con toda seguridad querrán seguir con la lucha armada. Pero la voluntad de lucha no alcanza sin ideología correcta, método y objetivos coherentes con las contradicciones que existen al interior de Colombia. Cualquier esfuerzo vital será intrascendente e innecesario si se da continuidad al error histórico que ha venido arrastrando la comandancia de las FARC por algo más de cinco décadas.

 Los guerrilleros que se nieguen a continuar con el desarme y la capitulación nada harán sino le imprimen, a la guerra, un giro que los conduzcan a transitar el camino de la Guerra Popular, que es la guerra del pueblo dirigida por un verdadero Partido Comunista.

El método radical (lucha armada) no es sinónimo de que la propuesta política e ideológica sea radical o transformadora. No porque las FARC hayan sido las guerrillas más viejas y numerosas de América; porque hayan desplegado exitosos combates en contra de las fuerzas represivas de Colombia quiere decir que su programa lo lleve más lejos. De ninguna manera, radicales en el método pero ideológicamente no disparaban sino cañonazos de pólvora mojada, levedades reformistas que no son antagónicas con el viejo estado, tanto así que no ha sido difícil para el viejo estado y para la dirigencia fariana dejar de lado más de cincuenta años de un cruento vertedero de sangre: más de 300 mil muertos, desplazados, pueblos enteros entregados a la ferocidad del aparato estatal, a los paramilitares y todo en nombre de una hipérbole revolucionaria que tiene un epitafio no diferente al de las ratas de MODAVEF en el Perú, el FMLN, FSLN y otras guerrillas que terminaron serviles al imperialismo: perfeccionando la vieja democracia burguesa que se presenta como permeable aun para sus detractores,  y como portaestandartes de procesos reformistas y reestructuradores, verdaderos conjuradores de la revolución cierta, aquella dirigida por el proletariado y que no conoce otra meta u objetivo que nos sea el comunismo por medio de Guerra Popular.


¿Qué se viene ahora?

La Paz. Como dice Obama a coro con Raúl Castro: “la paz”. Si, es cierto, Paz entre el viejo estado, la comandancia de las FARC y el imperialismo. Esto no quiere decir en absoluto la PAZ para el pueblo. Pero hay que estar claros, es una paz pegada con babas, una paz de escritorio. Y no vengan acá con ese discurso de que la guerrilla desmovilizada desde el Congreso o cualquier otra tarima burguesa va  exigir una reforma agraria revolucionaria como “condiciona” la comandancia capituladora. No, eso no existe, eso no va a suceder, porque decir eso es irse contra los más elementales principios del marxismo, no entender o ser demasiado bribón para pensar que el viejo estado burgués-terrateniente va a dar paso a una reforma porque los desmovilizados la propongan o la pregonen o porque a estas alturas de la historia a algún despistado comandante se le ocurre que en pleno siglo XXI la burguesía puede ser revolucionaria y de un plumazo democratizar los medios de producción eliminar la semifeudalidad y como si eso fuese poco emprender con un proceso de liberación nacional. Eso no va a suceder, definitivamente.

 La reforma agraria sin el poder en las manos del proletariado que garantice la eliminación de relaciones de producción precarias, semifeudales, no es nada, no lleva a ningún lado, es un espejismo. Es la verdad. El viejo estado acomodará cualquier reforma o “revolución” a la dictadura que se ejercita en el sistema de estado.

Todavía no ha llegado la paz, aún no hemos firmado el acuerdo…”Timoleón Jiménez.
Es así como entiende la paz la comandancia de las FARC, la simplifica a la “firma” de un documento donde consideran se habrán saturado o dirimido las contradicciones fundamentales que existen en Colombia.

¿Qué pide la comandancia capituladora de las FARC a cambio de la firma? Entre otros, curules para asambleas departamentales y concejos municipales. Reforma agraria. Entrega de armas, esto más allá de que los comandantes traidores hablen de “dejación de armas” que en términos semánticos viene a ser lo mismo. Abordar el tratamiento al tema narcotráfico. Es decir los comandantes se suman al esfuerzo del estado, de la DEA (imperialismo) al control del narcotráfico.  Participación política….

Habría que preguntarse ¿qué está dispuesta las FARC a hacer para poder adosarse a la vieja democracia burgués-terrateniente? ¿Qué le entregan al viejo Estado? Mucho, muchísimo: la sangre de miles de combatientes que se creyeron el discurso de la “revolución” bolivariana. Centenares de miles de desaparecidos, torturados, encarcelados, desplazados. Pero no solo eso,  sino que debe pedir la libertad de sus combatientes detenidos y a cambio tolerar que Santos también sea “condescendiente” con los paramilitares y deje paulatinamente en libertad a comandantes paramilitares acusados de los crímenes más execrables que se puedan imaginar. Además, la comandancia capituladora tendrá que “lidiar” con los disidentes, entonces la comandancia terminará por convertirse en nido de delatores de aquellos guerrilleros que no creen en el proceso, que elementalmente “desconfían” del régimen narcoparamilitar y desde luego del  estado.

No se puede soslayar el desarme de los guerrilleros, eso es decidor. Tienen que entregar las armas. No es lo esencial pero si es importante ya que se propicia el desarme del pueblo en general de tal manera que no puedan desarrollar en el camino la posibilidad de línea ideológica correcta, la estrategia militar proletaria. La reacción sabe bien que ahí las cosas son diferentes en la propuesta revolucionaria. ¿Por qué el tema de las armas es importante y no fundamental? Porque las armas pueden estar en manos de cualquiera, empero diferente es si están en manos de combatientes dirigidos por la ideología correcta. "El que sea correcta o no la línea ideológica y política lo decide todo. Cuando la línea del Partido es correcta, lo tenemos todo: si no tenemos hombres, los tendremos; si no tenemos fusiles, los conseguiremos, y si no tenemos el Poder, lo conquistaremos. Si la línea es incorrecta, perderemos lo que hemos obtenido". Presidente Mao.

Que las FARC y posiblemente el ELN firmen su desmovilización bajo el discurso de la paz no quiere decir que en Colombia se hayan saldado las contradicciones fundamentales:

¿Nación-imperialismo? En absoluto. El estado colombiano es quizá el más fiel siervo y lacayo del imperialismo yanqui. Y no solo eso, es su garrotero en América del Sur, su instrumento violento.
¿Proletariado-gran burguesía? El régimen de explotación a los trabajadores se mantiene sin cambio alguno. Por el contrario, el proceso de monopolización de los medios de producción va en acenso. Los niveles de explotación del proletariado en Colombia se vuelven cada vez más dramático.

¿Masas-semifeudalidad? La tierra ha sido disputada por el estado, latifundistas, paramilitares, narcotraficantes y las guerrillas, que han encontrado en el control de la tierra, la producción y en el desplazamiento de los campesinos pobres una interesante figura económica para financiar la “revolución” o la violencia paramilitar. Es decir, no se ha avanzado nada en términos que permitan sostener que las condiciones que generan violencia revolucionaria hayan sido eliminadas, por el contrario, se sostienen, evolucionan y la responsabilidad compartida entre la guerrilla y el estado es evidente. Del otro lado, los campesinos pobres, los sin tierra, con pocas o ninguna posibilidad de luchar por la tierra concentrada por los grandes terratenientes (de distinto cuño). No se diga de las relaciones de producción en el campo donde campesinos pobres, guerrilleros de tropa y otros son obligados a trabajar la tierra por sus mandos en condiciones neo esclavistas y feudales. No diferente con los pequeños productores del campo que se veían obligados a “entregar voluntariamente” parte de su producción o “impuesto” a las fuerzas irregulares, recreando de esta manera relaciones de producción extremadamente precarias y peligrosas con sus agresores.

La incidencia que tiene la concreción de acuerdos de paz en América Latina es importante. En el Ecuador el revisionismo apurado se muestra, se pronuncia. El PCMLE declara que la “la lucha política demanda la utilización de todas las formas y medios de acción”. Claro, de manera sesgada sostienen que  la más importante es la lucha armada pero lo hace desde ese permanente y sostenido esfuerzo electorero del que no se han desembarazado jamás.

El llamado Partido Comunista Ecuatoriano como que desde su revisionismo se muestra más directo: “El Partido Comunista Ecuatoriano saluda la histórica decisión alcanzada, entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarios de Colombia, FARC-EP para avanzar en la salida política y negociada al conflicto armado colombiano, y felicitamos el decidido y frontal apoyo del Gobierno Cubano como mediador en el proceso de negociaciones”. Estos miserables tienen un discurso más próximo a MOVADEF del Perú.

Y es desde este discurso que acá en el Ecuador, que históricamente ha sido utilizado como la “trastienda” de la guerrilla colombiana, el proceso de capitulación emprendido por la comandancia de las FARC será utilizado una y mil veces para querer deslegitimar la lucha proletaria, popular y campesina. La violencia revolucionaria, la guerra popular será mostrada como extemporánea, como la vía “destinada” a ser derrotada y se levantarán las tarimas de la democracia burguesa, del camino burocrático para desmovilizar a la clase y al pueblo.

“Hay quienes nos ridiculizan calificándonos de partidarios de la teoría de la omnipotencia de la guerra. Sí, somos partidarios de la teoría de la guerra revolucionaria; es no es malo; es bueno, es marxista”. Presidente Mao Tse-tung

No habrá paz mientras Colombia sea una semi colonia, semi feudal. No habrá paz mientras haya explotación de una clase a otra. No habrá paz mientras Colombia sea una nación oprimida por el imperialismo. No habrá paz mientas el campesinado pobre no tenga acceso a la propiedad de la tierra que hoy trabaja al servicio de cualquiera de los actores de la guerra violenta en Colombia. Pero tratemos de ser más objetivos aún, no puede haber paz mientras el proletariado y sus aliados no tengan el Poder en sus manos y construyan nuevo estado, nuevo poder. Hablar de paz por encima de lo manifestado es cosa sino de rufianes.

El proletariado y pueblo del Ecuador se solidariza con el proletariado y pueblo de Colombia, históricamente explotado, oprimido y agredido por el imperialismo, la gran burguesía, grandes terratenientes coludidos con el revisionismo y el oportunismo.

El Partido Comunista del Ecuador Sol-Rojo saluda a los maoístas de Colombia y en plena manifestación internacionalista se suma al esfuerzo del proletariado y pueblo de Colombia, a los combatientes traicionados, al pueblo oprimido, por fortalecer las condiciones subjetivas que permitan el pronto desarrollo de la Guerra Popular en Colombia,  siempre bajo égida del proletariado y al servicio de la Gran Revolución Proletaria Mundial.

¡A ORGANIZAR LA GUERRA POPULAR EN COLOMBIA BAJO DIRECCIÓN PROLETARIA!

NO BASTA COMBATIR AL IMPERIALISMO, A LA GRAN BURGUESÍA Y A LOS GRANDES TERRATENIENTES, ES IMPORTANTE HACER EXTENSIVA LA GUERRA AL REVISIONISMO Y AL OPORTUNISMO.

¡NADA HABREMOS HECHO SINO DERROTAMOS AL REVISIONISMO!

¡EL PODER NACE DE LA PUNTA DEL FUSIL!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!
¡VIVA LA GUERRA POPULAR EN LA INDIA, TURQUÍA, FILIPINAS Y PERÚ!


A CONQUISTAR EL SOL ROJO DE LA LIBERACIÓN: ¡EL COMUNISMO!



[1]El génesis de las FARC están ligados a  los preceptos de Marquetalia y que en alguna medida respondían a la legítima reivindicación de los campesinos pobres y explotados de la segunda mitad del siglo pasado.

lunes, 13 de julio de 2015

HONOR Y GLORIA AL CAMARADA LEONCIO PITAO-KA PARAGO


La sangre solo es sangre cuando tiene la capacidad de volverse  un torrente generador de vida.
La vida solo es vida cuando tremolante tiene la capacidad de derrotar a la muerte.
Solo si estamos dispuestos a verter sangre para la conquista del poder podremos tener la certeza de que el futuro… estará preñado de vida

El proletariado y pueblo del Ecuador ha recibido con profunda tristeza la noticia del vil asesinato del camarada Leoncio, Ka Parago, militante del Partido Comunista de Filipinas y comandante del Nuevo Ejército del Pueblo.

El camarada Ka Parago, comunista consecuente e indómito luchador por la revolución de nuevo tipo en Filipinas, durante su militancia  demostró cuánto y en qué condiciones debe desplegar su vida combativa un comunista fiel a sus principios y a la insoslayable necesidad de bregar por la revolución.

El viejo estado de Filipinas se vanagloria con su pírrico triunfo producto de la más conspicua sevicia al asesinar al camarada Ka-Parago que se encontraba acompañado de una enfermera y que fueron acribillados en total estado de indefensión. Este tipo de acciones que adelanta el viejo estado en Filipinas son un pleno muestrario de su crisis, de su debilidad ante la Guerra Popular, pero sobre todo, de su bancarrota, que como agoreros de su propia derrota final, están dispuestos a cometer cualquier tipo de acción cruenta con tal de postergar  su momento fin que ya se avizora bajo el sol.

Es importante manifestar que el asesinato del camarada Leoncio, Ka Parago no  solo es un golpe a los camaradas y pueblo de Filipinas, sino al proletariado y pueblos oprimidos del mundo; sin embargo, ante este lamentable hecho, sostenemos con absoluta certeza que el asesinato del camarada ni arredra ni detiene la Guerra Popular en Filipinas, por el contrario, la atiza, la nutre,  pues la sangre del camarada Ka Parago tirita junto a todas las sangres de los comunistas que han entregado lo mejor de sí, su vida y su convicción ideológica por enterrar la explotación y la ineluctable lucha por conquistar el comunismo.

Hoy, el camarada Ka Parago vence en cada combate que adelantan los comunistas con Guerra Popular en Filipinas, en Turquía, Perú y la India. Pero también vence en cada esfuerzo por reconstituir o construir partidos comunistas de nuevo tipo que se adelanta en el Ecuador y el mundo para ponerlos al servicio de la revolución y cuyas tareas se inscriben en aquellas que precisamente emprendía el camarada Ka Parago junto al proletariado y pueblo de Filipinas: la destrucción de los viejos Estados y el erguimiento del Nuevo Poder, panacea donde con la alegría que se antepone a la muerte recreamos el nuevo escenario al que innegablemente asistirá la humanidad: el comunismo.

HONOR Y GLORIA PARA EL CAMARADA KA PARAGO.

CAMARADA LEONCIO PITAO (KA PARAGO): ¡PRESENTE!
CAMARADA KA PARAGO: ¡EN EL CORAZÓN DEL PROLETARIADO Y PUEBLOS OPRIMIDOS DEL MUNDO!

¡VIVA LA GUERRA POPULAR EN FILIPINAS!

martes, 19 de mayo de 2015

¡VIVA EL ANIVERSARIO DEL INICIO DE LA LUCHA ARMADA EN EL PERÚ!

¡VIVA LA GUERRA POPULAR EN EL PERÚ!


Hoy, precisamente cuando en el Perú se vive la contraofensiva estratégica más descarada y contumaz del revisionismo, el proletariado y pueblo del Perú y el proletariado internacional  asistimos a conmemorar un aniversario más del Inicio de la Lucha Armada.

Claro está, la guerra no puede ser vista mecánicamente, de manera metafísica, idealista, sin movimiento propio y ajena de las leyes de la guerra donde no solo nuestro accionar es el que tiene incidencia en su desarrollo, sino el contexto internacional, la dinámica nacional y la disposición táctico estratégica del enemigo. Ese todo va determinando los momentos, escenarios, circunstancias,  contradicciones y desde luego, las formas de dirimirlas, siempre sobre la misma base estratégica: Guerra Popular hasta el Comunismo.

Con la voz de mando emitida por el Presidente Gonzalo: ¡SOMOS LOS INICIADORES!, en 1980 se dio inicio a la lucha armada manifiesta en el Perú como Guerra Popular, es decir, guerra del pueblo bajo guía del proletariado y su Partido Comunista. Guerra Popular que tiene validez universal y que desde los Andes del Perú hasta la India, han ido refrendando su validez, vigencia y sobre todo la fundamentación teórico-política e ideológica como la línea militar del proletariado internacional en aras del Poder.

Los camaradas del Perú dieron inicio a la más grande hazaña del proletariado después del triunfo de la Revolución en China, gesta que deviene de recoger toda la experiencia histórica del proletariado desde la Comuna de París, la Revolución de Octubre, la Revolución de Nueva Democracia en China, La Gran Revolución Cultural y desde luego, ese bagaje de experiencias acumuladas por la clase y el pueblo del Perú en la lucha de clases y que toma formas científicas, dialécticas, como Marxismo-Leninismo-Maoísmo-Pensamiento Gonzalo.

La gran tormenta obrero-campesina del Perú fue faro de la revolución proletaria mundial a fines de siglo pasado. Su luz fue llamarada que estimuló e incendió los ardientes corazones del proletariado y pueblo en Filipinas, Turquía, Nepal e India, y así convertirse en la actualidad en el nuevo faro conjunto que desde todas las latitudes del planeta fomenta el desarrollo de la Guerra Popular y/o la disposición de los comunistas por construir y reconstituir Partidos Comunistas íntima e indesligablemente ceñidos a la guía de la todopoderosa ideología del proletariado, el MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO.

 Hoy la Guerra Popular atraviesa momentos difíciles en el Perú, empero no debe abrumarnos, son etapas de la guerra en la que circunstancialmente se pierde la iniciativa, pero no la guerra. Es cosa de tiempo y esfuerzo por vivificarla, reorganizarla, dinamizarla por recuperar el Poder gestado años atrás y lanzarla a la ofensiva final.

En la actualidad la situación es más compleja, el revisionismo confunde a las masas, se muestra victorioso después de pertrecharse en el Nepal bajo jefatura del miserable de Prachanda y la anuencia del revisionismo Avakianista; ahora en el Perú el Movadef pretende hacer lo propio, quiere guarnecerse, cumple con su rol estratégico ante el viejo estado, pero eso dice mucho y nada a la vez. Mucho, porque marca su contraofensiva que busca conjurar la revolución, desarmar ideológica y políticamente al proletariado y alinear a las masas en las espurias entrañas de la vieja democracia burgués-terrateniente. Nada, porque aún coludido con la reacción y el imperialismo, el revisionismo no ha podido ni podrá evidenciar de manera objetiva que el PCP y la Guerra Popular hayan arriado banderas de lucha y desistido de su proyecto estratégico de destruir el viejo Estado y erigir sobre sus ruinas lo nuevo: Nuevo Poder, Nueva Democracia como tránsito al socialismo manifiesto como Dictadura del Proletariado, de ahí que el derrotero de la Guerra Popular en el Perú y la revolución democrática de nuevo tipo siguen firmemente inscritas a los fueros de la Gran Revolución Proletaria Mundial.

 Es cosa de tiempo, los mapuches, en su guerra de liberación nacional y su esfuerzo anti feudal combatieron más 300 años en la guerra de Arauco; es así, y aún tienen muchas tareas pendientes, casi todo por hacer. Esa es la lucha de clases y no puede ser vista de manera rígida, etapista, se cumple, pero con dificultades, sin inmediatismo pequeñoburgués; sin embargo, el Presidente Gonzalo hizo forja en la militancia para entender que es de esa manera, que es guerra popular, que su característica es prolongada, y en eso bregan los camaradas, en eso bregamos los comunistas por entender y desarrollar.

Hay que seguir derrumbando viejos muros, desplegar la aurora, el futuro nos pertenece y solo podemos asistir a su encuentro con Guerra Popular.

"¿Hemos pasado momentos difíciles?, Sí: pero, ¿qué ha demostrado la realidad?: que si se persiste, se mantiene la política al mando, se mantiene la estrategia política, se mantiene la estrategia militar, se tiene un plan claro, definido, entonces se avanza, y se es capaz de enfrentar cualquier baño de sangre...".   P. Gonzalo

¿Qué hemos entendido sobre la Guerra Popular en el Perú los comunistas del Ecuador? Que de la misma manera como La Comuna, la Revolución de Octubre y la Revolución en China, la Guerra Popular en el Perú sobre sus alcances, triunfos y recodos, son luz, son guía. Que cuando apuramos esfuerzos por desatar la gran tormenta obrero-campesina en el Ecuador al servicio de la Revolución Proletaria Mundial esos legados de lucha se reeditan ceñidos al nuevo movimiento social, político e ideológico que se va desenvolviendo la sociedad en su conjunto y que solo pueden ser procesados desde la ideología correcta, del proletariado. Es decir, no podemos ni pretendemos ver la Guerra Popular en el Perú ajena a la Comuna, a la gran revolución bolchevique o a la revolución en China del Presidente Mao. Lo que ahora emprendemos y lo que aún nos falta por hacer con sangre, fuego y mucho optimismo de clase tiene ese sello impreso por los iniciadores en mayo de 1980, dirección proletaria, masas explotadas con Guerra Popular hasta la victoria.

Hemos entendido que cuando hablamos de Guerra Popular en el Perú, estamos hablando de Guerra Popular en Filipinas, Turquía y la India, es una relación dialéctica y hasta sistémica, deviene de la ideología, el marxismo-leninismo-maoísmo, y eso es fundamental observar, entender y aplicar.

Cuando las hienas de la reacción y del revisionismo gimen y aúllan gritando desaforadas  que “la Guerra Popular en el Perú ha sido derrotada” no tienen sino eso, sueños de hienas. La Guerra Popular se mantiene latente, anida cada vez más en el seno del pueblo, es cuestión de tiempo, pronto esa gran tormenta será nutrida con el esfuerzo vital del Proletariado internacional…, entonces si danzaremos.

¡VIVA LA GUERRA POPULAR EN EL PERÚ!

¡VIVA EL ANIVERSARIO DEL INICIO DE LA LUCHA ARMADA EN EL PERÚ!

¡VIVA LA GUERRA POPULAR EN EL PERÚ, FILIPINAS, TURQUÍA Y LA INDIA!

¡A DESARROLLAR GUERRA POPULAR HASTA EL COMUNISMO!

HONOR Y GLORIA A LOS COMBATIENTES QUE ENTREGARON SU CUOTA DE SANGRE EN LA GUERRA POPULAR EN EL PERÚ

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!

¡VIVA EL PENSAMIENTO GONZALO!

¡VIVA EL PRESIDENTE GONZALO!

¡A CONQUISTAR EL SOL ROJO DE LA LIBERACIÓN: EL COMUNISMO!