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jueves, 1 de mayo de 2025

Declaración de la Liga Comunista Internacional del 1 de mayo de 2025

¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡Organizar el levantamiento de las masas bajo la bandera del marxismo-leninismo-maoísmo!

 

En este Primero de Mayo de 2025, nosotros, la Liga Comunista Internacional (LCI), saludamos con apasionado celo comunista a nuestra clase, al proletariado internacional y a todas las naciones y pueblos oprimidos del mundo. Saludamos a nuestros camaradas del movimiento comunista internacional en su conjunto, a todos los partidos y organizaciones comunistas que se esfuerzan por elevar la búsqueda militante de nuestro objetivo final común, el comunismo, a niveles cada vez más altos hasta nuestra victoria final. Saludamos a los destacamentos armados de obreros y campesinos que luchan heroicamente en las guerras populares y las luchas armadas que se desarrollan bajo la dirección de los comunistas sobre la base de la ideología proletaria. Saludamos a los órganos del Poder popular, en sus diversas etapas de desarrollo, que existen en los países donde los comunistas se han levantado en armas y están destruyendo el viejo poder reaccionario. Saludamos a todos aquellos revolucionarios y verdaderos demócratas en todo el mundo que, junto con nosotros, están haciendo los sacrificios supremos en la lucha incansable contra el imperialismo, el revisionismo y la reacción.

En este día, marchamos hombro con hombro, bajo nuestra bandera roja llameante con la hoz y el martillo, más decididos que nunca a poner fin a la explotación milenaria del hombre por el hombre, llenos de optimismo revolucionario y con absoluta convicción en la rectitud de nuestra causa. Hoy es nuestro día para movilizar nuestras fuerzas y ver con nuestros propios ojos las crecientes filas de un contingente revolucionario internacional decidido a asaltar los cielos.

Las condiciones para el desarrollo de la revolución proletaria mundial son excelentes, el viento sopla contra nosotros y una mirada a la situación política mundial sólo puede confirmarlo.

El mundo actual se caracteriza por la crisis general del imperialismo, su descomposición acelerada y el parasitismo cada vez mayor.

El imperialismo estadounidense, dirigido políticamente por la administración Trump, está actualmente tratando desesperadamente de reorganizar su economía a través de ajustes en el mercado global para recuperar posiciones, fortalecer su control sobre las naciones oprimidas y aplastar las alianzas y coaliciones de sus competidores imperialistas, teniendo al socialimperialismo chino como su principal objetivo. Por lo tanto, aplica lo que puede calificarse de “diplomacia económica de cañoneras”, aprovechando el hecho de ser el mayor exportador de capital del mundo y “el mayor consumidor del mundo” (el mayor parásito). Las medidas políticas, económicas y militares de la administración Trump, ya sea la negación intensificada de las instituciones fundadas después de la Segunda Guerra Mundial (como la ONU), el malestar en la OTAN o los aranceles, no son una expresión del carácter errático del genocida degenerado Trump, sino del plan consciente de la facción del capital financiero estadounidense, representada políticamente por el Partido Republicano. Sin embargo, el imperialismo yanqui está rodeado por los pueblos del mundo y sus ambiciones desenfrenadas lo colocan en una posición de creciente aislamiento respecto de los demás países imperialistas. De hecho, su poder está disminuyendo constantemente y el frente único de los pueblos del mundo contra los imperialistas, liderado por Estados Unidos, se ampliará constantemente. El imperialismo yanqui es el enemigo principal de los pueblos del mundo y actúa como el gendarme contrarrevolucionario mundial.

Los comunistas deben demostrar claramente a las masas que centrarse en el sinvergüenza de Trump y el vástago del apartheid Musk, así como en la supuesta amenaza de los “oligarcas” (como si el Estado imperialista no siempre representara los intereses de la oligarquía financiera) y el “peligro fascista”, significa seguir al Partido Demócrata y blanquear el imperialismo estadounidense. Obama, tan “encantador”, “democrático” y “progresista”, no era mejor que Trump; Ambos son asesinos en masa y belicistas, y ambos representan los intereses del parásito más monstruoso que la historia haya visto jamás. Cualquier administración estadounidense será sólo eso, la administración política de los intereses del estado imperialista, servirá a sus fines y objetivos, y siempre será un archienemigo de las naciones y pueblos oprimidos del mundo.

La disputa entre imperialistas está alcanzando nuevas alturas, en la que el imperialismo estadounidense intenta mantener su poder en erosión de diversas maneras y neutralizar a sus crecientes rivales. Sin embargo, ninguna de las demás potencias imperialistas está en condiciones de contrarrestar a corto plazo la superioridad política, económica y militar del imperialismo estadounidense, que domina el sistema imperialista.

Especialmente desde la crisis de 2008, el sistema imperialista se ha visto sacudido por crisis económicas, políticas y militares. Además de la tendencia hacia el declive de la posición hegemónica del imperialismo estadounidense, están surgiendo nuevas polarizaciones y alianzas dentro del sistema imperialista mundial. El socialimperialismo chino intenta cada vez más competir con Estados Unidos en ciertas regiones y sectores, en un contexto de discordia y conspiración. El imperialismo ruso ha intensificado sus actividades militares contra la expansión de los imperialistas “occidentales” bajo el liderazgo del imperialismo estadounidense a través de la OTAN, y los conflictos imperialistas han alcanzado una nueva dimensión, en particular con la guerra en Ucrania. Mientras las potencias imperialistas de la UE (especialmente Alemania y Francia) participan en las medidas económicas y militares del imperialismo estadounidense en relación con la guerra en Ucrania, también están tratando de ganar importancia militar ellas mismas.

La China socialimperialista, en medio de sus contradicciones internas, está cercada por las maniobras yanquis y es incapaz de alcanzar el nivel de crecimiento necesario para alcanzar el estatus de superpotencia, plagada por una crisis inmobiliaria e incapaz de estimular el muy necesario consumo interno. La economía japonesa está más entrelazada que nunca con la economía estadounidense; Japón ha sido el mayor inversor extranjero en el país durante los últimos cinco años, y sus capacidades políticas y militares son minúsculas en comparación con las de China, lo que hace que Japón dependa completamente de la "protección" estadounidense. Alemania está en su tercer año de recesión en toda regla, su principal socio comercial es EE.UU. y cualquier perturbación en el sector exportador industrial tendría consecuencias catastróficas para la “paz social” del país, que es la principal preocupación de la burguesía alemana. Al mismo tiempo, se enfrentan a problemas políticos para formar un gobierno “estable” y a la necesidad de “normalizar” las posiciones ultraderechistas de la AfD. Francia se enfrenta a crecientes problemas económicos y está intentando desesperadamente utilizar su poder militar relativo como herramienta de negociación en la UE, pero tiene importantes problemas internos con el conflicto entre el presidente y el Parlamento (hasta el punto de que en abril a un candidato importante se le prohibió participar en las próximas elecciones presidenciales). La “Unión Europea” en su conjunto es un desastre, incapaz de resolver ninguno de sus principales problemas debido a sus contradicciones internas. Lo único que realmente ha logrado recientemente, aparte de los continuos asesinatos en masa de inmigrantes en el Mediterráneo, es la escandalosa intervención en las elecciones rumanas, que representa una negación completa de la soberanía de ese país; El proyecto denominado «Re-Arm Europe» se basa principalmente en gastos para los que no se ha aclarado ninguna financiación; De un total de 800 mil millones anunciados, 650 mil millones de euros no están cubiertos. Italia tiene un enorme problema de deuda y está tratando de mantener la mejor relación posible con los EE.UU. para lograr mejores condiciones en la lucha interna dentro de la “UE”. La única posibilidad que tiene el Reino Unido de preservar su papel actual en el mundo es aliarse con Estados Unidos, y no puede lograr nada sin actuar en conspiración con otros imperialistas. Canadá sólo puede protestar cuando su soberanía es desafiada abiertamente y humillada repetidamente por la administración estadounidense. Finalmente, Rusia, la única potencia imperialista que puede competir militarmente con Estados Unidos debido a su arsenal nuclear, está empantanada en su guerra de agresión contra Ucrania desde hace tres años y está pagando un alto precio en esta guerra injusta.

En Oriente Medio, África y Asia, la lucha por la influencia entre los imperialistas se ha intensificado y las intervenciones militares están generalizadas. Estos acontecimientos conducen a una intensificación de las contradicciones entre las potencias imperialistas. Por un lado, está la OTAN, liderada por EE.UU. y sus aliados (Gran Bretaña, Alemania, Francia, Canadá, Japón, Australia, etc.), y por otro lado, la parte imperialista, agrupada en torno a Rusia y China. Estos pares contrastantes se pueden observar no sólo en Europa sino también en la región Asia-Pacífico. La política estadounidense de contener a China ha dado lugar a alianzas militares con países como Japón, Australia, Reino Unido y Canadá. A medida que China ha surgido como uno de los principales actores, Estados Unidos y sus aliados la han definido como una amenaza estratégica y han tratado de contenerla. La intensificación de estas contradicciones alberga la posibilidad de un nuevo foco de guerra en la región Asia-Pacífico.

En resumen, el equilibrio de poder dentro del orden mundial imperialista tiende a cambiar, pero hasta ahora ninguna de las principales potencias imperialistas es capaz de desencadenar una nueva guerra mundial para desafiar al imperialismo estadounidense. Por lo tanto, la propaganda alarmista sólo distrae de la tendencia principal, que es la revolución. Sin embargo, la intensificación de las contradicciones ha aumentado el peligro de nuevas y mayores guerras imperialistas (incluso una guerra mundial), y la chispa que la encenderá puede surgir en cualquier momento en la situación actual. Los comunistas deben entender la revolución como la tendencia principal para captar correctamente las necesidades del momento.

Las guerras que el imperialismo desata entre las naciones oprimidas son parte de su competencia y una expresión de su afán por repartir el mundo. Son fundamentalmente guerras de guerra depredadora y guerras para subyugar a aquellos países que están expuestos a agresiones directas o indirectas. Las guerras y los conflictos armados en África, que se extienden desde Libia, en el norte, hasta Mozambique, en el sur, y desde el Sahel, en el oeste, hasta Somalia, en el este, tienen todos este carácter. Lo mismo se aplica a las guerras y los conflictos armados que se extienden desde Palestina hasta Myanmar. Una vez más vivimos en una época en la que se libran y preparan más guerras, se lanzan agresiones imperialistas, intervenciones militares y golpes de Estado. Estas guerras son guerras coloniales modernas, y el término “guerras por poder” intenta ocultar esta esencia. Los creyentes en la mentira imperialista del "fin de la historia" y la "victoria del capitalismo", proclamadas por el imperialismo estadounidense en la década de 1990, "olvidan" repetidamente la lucha de las naciones y los países por su independencia y liberación; Sus evaluaciones no tienen en cuenta el factor principal de la historia, las masas, y por tanto ignoran los deseos de los pueblos hacia la revolución. Pero una y otra vez, la realidad abofetea en la cara a los pensadores de la torre de marfil.

En todo el mundo, las masas están en movimiento y se están levantando en rebelión.

En abril de este año tuvo lugar en Grecia la mayor huelga general y protestas populares de la historia del país. Las huelgas generales y los movimientos de huelga en muchos otros países, como Argentina, India y Sudáfrica, se dirigieron contra los ataques de las clases dominantes y sus gobiernos. En Serbia se están desarrollando masivas protestas populares. El levantamiento popular en Bangladesh que derrocó al gobierno. Las luchas de masas en Turquía han llevado la ira de amplios sectores de la población a las calles. Éstos son sólo algunos de los ejemplos más recientes. A medida que aumentan el saqueo y las guerras coloniales modernas y crece la población de las naciones oprimidas, y aumenta la pobreza, el potencial revolucionario de las masas aumentará hasta tal punto que la gente preferirá morir en batalla antes que morir de hambre. Esta será la base de las luchas antiimperialistas, las guerras de liberación nacional, la resistencia a la agresión y las revoluciones en general.

Intentos como la conspiración para liquidar la heroica lucha de la nación kurda por la autodeterminación, promovida por el Estado turco y sus amos imperialistas, nunca tendrán éxito. La lucha puede tomar giros y vueltas complejos, pero al final los falsos líderes serán completamente expuestos y las masas seguirán a aquellos que son los verdaderos campeones de su causa, los comunistas. La táctica contrainsurgente imperialista de los “acuerdos de paz” puede causar reveses, como ocurrió en Nepal, pero nunca podrá cambiar el curso de la historia. La pregunta siempre es la necesidad de un liderazgo correcto.

La heroica lucha del pueblo palestino contra la agresión del Estado de Israel, alentada y dirigida por el imperialismo estadounidense, es un ejemplo brillante no sólo de coraje y determinación, sino también del hecho de que un pueblo oprimido, mientras tenga firme control de sus armas, confíe en su propia fuerza y ​​mantenga un frente unido contra el agresor, es capaz de resistir y derrotar cualquier embestida genocida del imperialismo. Pero aunque la resistencia sea un prerrequisito para la liberación, no es lo mismo. A pesar de todo su esplendor, el Frente de Resistencia Nacional de Palestina, en su composición actual, no será capaz de dirigir la lucha de las masas palestinas hacia la victoria completa y la completa liberación nacional y de nueva democracia de Palestina. Para aplastar y derrotar al Estado de Israel y a sus amos imperialistas, es esencial una guerra de liberación nacional que cumpla las tareas de la revolución democrática. En la era del imperialismo y de la revolución proletaria, esta tarea sólo puede realizarse bajo la dirección del proletariado. Sin la dirección de un Partido Comunista, que hoy debe ser necesariamente un partido marxista-leninista-maoísta, que desarrolle una guerra popular y dirija eficazmente el frente único, la liberación de Palestina no logrará la victoria completa sobre el yugo imperialista. Sólo el Partido Comunista, que aplica creativamente el marxismo-leninismo-maoísmo, teniendo en cuenta el momento histórico y las condiciones nacionales en medio de la guerra, podrá resolver las tareas que enfrenta cualquier revolución, sea de carácter democrático o socialista, y esta verdad es universal sin excepción. Todos los comunistas y revolucionarios deben apoyar al Frente de Resistencia Nacional de Palestina sin reservas cobardes, defenderlo contra todos los ataques oportunistas traicioneros y, al mismo tiempo, debemos redoblar nuestros esfuerzos para apoyar la lucha de los comunistas en Palestina para establecer su partido marxista-leninista-maoísta.

La lucha épica del Frente de Resistencia Nacional de Palestina ha desencadenado un resurgimiento de la lucha antiimperialista en todo el mundo, que va desde la solidaridad armada de los pueblos de Yemen e Irak hasta la movilización de millones de personas en las ciudadelas del imperialismo. Este movimiento debe y se unirá al movimiento revolucionario del proletariado internacional. En este aspecto, las luchas de vanguardia de los Partidos Comunistas Marxista-Leninista-Maoístas, que libran la guerra popular, juegan un papel decisivo.

Las Guerras Populares Maoístas son faros brillantes de esperanza que señalan el camino a través del cual se puede lograr la liberación nacional del yugo semicolonial y semifeudal impuesto por el imperialismo mediante una revolución democrática victoriosa. Necesitamos más de ellos, y deben unirse a las luchas actuales de las naciones y pueblos oprimidos por la liberación nacional en una poderosa tormenta que barra al imperialismo de la faz de la tierra. En este contexto, la situación de América Latina merece especial atención por parte de los comunistas y revolucionarios del mundo.

En América del Sur existe estado de excepción en Ecuador y Perú. En Argentina, la pobreza está aumentando a niveles alarmantes y las masas se están levantando en fuertes protestas populares, con una tendencia al alza. Venezuela no encuentra paz y el conflicto fronterizo con Guyana podría escalar a un conflicto armado en cualquier momento. En Colombia, el petrorégimen –que, a pesar de su demagogia, no representa nada más que los intereses de los capitalistas burocráticos y los grandes terratenientes, al servicio del imperialismo, principalmente Estados Unidos– no puede pacificar el país y las llamas de la lucha armada no se han extinguido. En Bolivia, los conflictos entre las clases dominantes se resuelven mediante la violencia, y el momento en que las masas se nieguen a enfrentarse entre sí se acerca cada día más. La lucha guerrillera continúa en Paraguay. En Chile, la lucha por la tierra se intensifica y la lucha armada en el campo ya es una realidad. Lo más importante es que, en la situación actual, ha comenzado un poderoso levantamiento en el Brasil rural y los campesinos pobres están tomando las armas contra los matones armados de los grandes terratenientes, así como contra la policía y las fuerzas armadas que los apoyan, en el contexto de una creciente ola de protestas populares en todo el país. El gobierno reaccionario del oportunista Luiz Inácio, sirviente del imperialismo, principalmente del imperialismo yanqui, no pudo lograr más que fracasar en sus intentos de impedir la rebelión de las masas.

En Centroamérica, se ha declarado el estado de emergencia en El Salvador y el régimen ultrarreaccionario ha declarado la guerra a los pobres. En México, verdaderos caudillos, financiados por el consumo de drogas en los países imperialistas, hacen la guerra contra el pueblo, y el más vil y ruin caudillo es el propio Estado federal. Las masas en Guatemala y los trabajadores en Panamá continúan luchando contra el empeoramiento cada vez mayor de las condiciones y el aumento de la pobreza y la miseria.

En las Antillas (las islas del Caribe), Haití está plagado de una feroz guerra civil entre reaccionarios rivales, alimentada por intervenciones imperialistas. El régimen cubano ni siquiera puede satisfacer las necesidades básicas del pueblo en cuanto a electricidad, y cuando las masas protestan, se enfrentan a una feroz represión por parte de los revisionistas.

Todo esto ocurre en el contexto de una profunda crisis del capitalismo burocrático y de la creciente agresión del imperialismo estadounidense, que acelera el malestar y multiplica la volatilidad de todo el continente. En esta región, la lucha de los campesinos, principalmente de los campesinos pobres, es la fuerza principal de la revolución democrática. En la actualidad, la situación revolucionaria de desarrollo desigual en el mundo se expresa de forma concentrada en los países oprimidos de Asia, África y América Latina.

Una fuerza estratégica importante del Movimiento Comunista Internacional hoy son los partidos y organizaciones de la Liga Comunista Internacional (LCI), que operan desde Río Grande hasta Tierra del Fuego. No bastaría decir que en América Latina la pradera es seca; Sería más exacto decir que toda la región es un polvorín a punto de estallar en una tormenta revolucionaria. Sobre esta base, los maoístas actúan movilizando, politizando, organizando y armando cada vez más a las masas, principalmente a los campesinos pobres, fuerzas principales de la revolución democrática, con la perspectiva inquebrantable de iniciar la guerra popular. Sin duda, este es el apoyo más importante que se puede dar a los camaradas que luchan hoy en las guerras populares en Asia.

El régimen reaccionario de Marcos en Filipinas, un títere del imperialismo, está vendiendo el país y tratando de convertirlo en una base para preparativos de guerra imperialistas. Intensifica la guerra contra el pueblo con campañas contrarrevolucionarias dirigidas principalmente contra los comunistas. Las masas trabajadoras y revolucionarias bajo la dirección del Partido Comunista de Filipinas y el Nuevo Ejército del Pueblo (NPA), que han estado librando una prolongada guerra popular durante más de 56 años, representan la mayor amenaza interna a los planes de saqueo y guerra de los gobernantes burócratas-capitalistas. Las falsas promesas y las anunciadas concesiones de "amnistía" han sido expuestas como uno de los muchos cuentos de hadas utilizados por la camarilla gobernante de Marcos para sembrar confusión entre las masas. El “Plan de Aplastamiento del Partido Comunista” fracasa, como los anteriores, y la intensificación de las campañas contrarrevolucionarias ya está conduciendo a una intensificación de la Guerra Popular, movimiento correctivo que está dando impulso al progreso en varios aspectos de la revolución democrática, principalmente la revolución agraria. También condenamos enérgicamente la asesina “Operación Kagaar” que está llevando a cabo el viejo estado burocrático-capitalista y ultrarreaccionario contra las masas populares de la India. Las campañas contrarrevolucionarias como la Operación Kagaar, otra guerra contra el pueblo y una campaña de exterminio, se están intensificando, mientras que la militarización general y la corporativización del estado fascista brahmán-hindú están aumentando. Su objetivo de “destruir la guerra popular” fracasará, como quedó poderosamente demostrado por la “Operación Caza Verde”. En el pleno espíritu del internacionalismo proletario, llamamos a la defensa y el apoyo de las guerras populares en la India y Filipinas por todos los medios posibles. Expresamos nuestra plena confianza en que todos los planes del enemigo serán aplastados y que las guerras populares, con el fuerte apoyo de las masas de los países y la solidaridad de los comunistas y revolucionarios de todo el mundo, se desarrollarán, destruirán el viejo orden y establecerán el nuevo poder democrático de los pueblos.

En los países imperialistas, la burguesía está librando una campaña contra los derechos democráticos y obreros duramente conquistados. El traslado del peso de la crisis a los hombros de la clase obrera y de amplios sectores de la población se enfrenta a crecientes luchas y huelgas obreras, mientras que la ira y el rechazo a estas falsas "democracias" profundizan la crisis del parlamentarismo, en la que se hace cada vez más evidente la tendencia inherente de los imperialistas hacia el fascismo y la reacción. La censura y la represión contra los movimientos democráticos y antiimperialistas, como en Francia o Irlanda, se enfrentan con protestas y la exposición del orden supuestamente “democrático”. La campaña por la liberación del conocido antiimperialista Georges Ibrahim Abdallah está movilizando a miles de personas en todo el país, y los comunistas desempeñan un papel importante. La militarización imperialista y la exportación de material militar a Ucrania o Israel fueron respondidas con bloqueos y huelgas por parte de los trabajadores de Inglaterra e Italia. En Bélgica, los trabajadores lucharon en una huelga general contra el aumento de la edad de jubilación como parte de una “reforma de las pensiones”. En Estados Unidos, Inglaterra, Alemania y Austria se produjeron protestas masivas contra los despidos masivos y la desindustrialización, especialmente en la producción automotriz y de otras industrias. En España, los trabajadores y las masas se levantaron contra la "gestión de la crisis" de la burguesía, que provocó la muerte de cientos de personas por las inundaciones, principalmente en Valencia, donde no sólo los partidos burgueses sino también el rey fueron rechazados militantemente por las masas. El aumento claramente mensurable de las luchas obreras y de los movimientos de masas en los países imperialistas expone la mentira oportunista y revisionista de la “inactividad” y la “pasividad” de la clase obrera y la negación de su papel revolucionario en los países imperialistas. La vieja fuerza de contención e integración de la clase obrera –la socialdemocracia– está en una profunda crisis y es cada vez más incapaz de desempeñar su papel para la burguesía imperialista, razón por la cual se prepara a los partidos de derecha en particular como una opción de “estabilización”. Los oportunistas y la llamada “izquierda liberal” se exponen como un apéndice podrido del viejo orden “democrático-burgués” al apoyar a las facciones dominantes de la burguesía contra el “fascismo”. Los resultados electorales y la dinámica dentro del movimiento obrero y popular muestran que la socialdemocracia y el oportunismo están perdiendo cada vez más o ya han perdido su posición hegemónica dentro del movimiento obrero y son cada vez menos capaces de contener a los movimientos de masas, lo que conduce a un cierto "vacío" y por tanto a un aumento de las huelgas "salvajes" y otras acciones independientes de los oprimidos.El potencial de los comunistas para expandir sus raíces dentro de la clase trabajadora y las masas populares es favorable; Deben organizarse y echar raíces profundas en el seno de la clase proletaria, aquellos que no tienen nada que perder salvo sus cadenas, y forjar esta clase revolucionaria más consecuente para poder cumplir su tarea histórica de dirigir la revolución proletaria mundial. Esto sin duda conducirá al progreso en el proceso de reconstitución de los respectivos Partidos Comunistas y al desarrollo de las revoluciones socialistas.

Definitivamente estamos en el inicio de un nuevo período de revoluciones en el mundo, la desintegración del imperialismo avanza día a día. El terreno para la revolución proletaria mundial está madurando y, en particular, la necesidad de un liderazgo por parte de los partidos marxista-leninista-maoístas se hace cada vez más evidente. La profundización de las contradicciones entre los imperialistas, la creciente agresión imperialista y la reaccionariación aumentan la ira de los pueblos oprimidos y del proletariado internacional, y esta ira busca maneras de realizarse. Todos los comunistas y revolucionarios deben centrarse en el curso inevitable de la historia y transformar las condiciones objetivas en bases políticas y organizativas para el desarrollo de la revolución proletaria mundial. El proceso turbulento en el mundo y las contradicciones cada vez más intensas nos ofrecen la oportunidad de ganar esperanza y no desesperar. Como dijo el presidente Mao: " Hay caos en el cielo: las condiciones son favorables ". Todos los comunistas y revolucionarios deben cumplir con sus responsabilidades.

¡Organizar el levantamiento de las masas bajo la bandera del marxismo-leninismo-maoísmo!

La lucha por la reconstitución de los Partidos Comunistas debe ser asumida con firmeza, con iniciativa, responsabilidad y ambición proletaria. Mediante la aplicación creadora de la verdad universal del marxismo-leninismo-maoísmo, comprendiendo plenamente el maoísmo como la nueva, tercera y superior etapa de su desarrollo, según las condiciones históricas y nacionales de cada revolución, los comunistas deben avanzar para forjar la línea política general y el programa de la revolución que deben conducir, en la lucha de dos líneas y la lucha de clases, a la conquista del Poder, que sólo puede lograrse mediante la guerra revolucionaria. Al mismo tiempo, es necesario crear formas de organización que correspondan a las formas de lucha. Los comunistas deben ir a los sectores más profundos y amplios de las masas, educarlos en la violencia revolucionaria y en la lucha contra el revisionismo y el oportunismo, alejarse de la “legalidad” burguesa y del cretinismo parlamentario y comprender que el desarrollo de la revolución en el mundo lo definen los más pobres, que constituyen la mayoría y están más dispuestos a levantarse. Sólo de esta manera se podrá eliminar pieza por pieza el “montón colosal de residuos” y los comunistas podrán gestionar correctamente la relación entre la lucha por las reivindicaciones cotidianas y la lucha por el poder, comprendiendo que el poder es la primera y más importante demanda de las masas. Sólo así se puede crear la alianza de los obreros y los campesinos, que es la garantía de la hegemonía del proletariado en el frente de la revolución democrática, y sólo así se puede mantener la hegemonía del proletariado en la revolución socialista. Con esta orientación, debemos organizar la clase revolucionaria más consecuente, el proletariado, junto con la principal clase revolucionaria de los países oprimidos, los campesinos, y formar un fuerte frente único con todas las demás capas revolucionarias de las masas oprimidas y explotadas: las mujeres, los intelectuales, las masas pobres de las ciudades, los jóvenes, los niños y todas las demás clases y capas del pueblo.

El proletariado sólo puede conquistar el poder político mediante la violencia revolucionaria; Por tanto, la forma principal de lucha es la lucha armada y la forma principal de organización son las fuerzas armadas revolucionarias. Antes del estallido de una guerra revolucionaria, todas las luchas y organizaciones deben servir para prepararla; Después de su introducción, todo debe servir a su desarrollo hasta la victoria.

Las condiciones objetivas para el desarrollo de la guerra popular son magníficas, y todas las lecciones recientes del conflicto armado entre el imperialismo y los pueblos del mundo confirman la validez de la teoría militar de la corriente marxista-leninista-maoísta. Que el hombre es el factor decisivo en la guerra quedó demostrado una vez más con la rotunda derrota militar de las fuerzas dirigidas por el imperialismo estadounidense en Irak y Afganistán. La experiencia del Frente de Resistencia Nacional en Palestina demuestra que una guerra de guerrillas prolongada puede librarse con éxito incluso en entornos urbanos y en las condiciones más duras, siempre que se cuente con el apoyo de las masas y se obtenga fuerza de ellas. Las experiencias de los campos de batalla de Palestina y Ucrania están haciendo que los estrategas imperialistas reconsideren su teoría y reconozcan nuevamente el papel decisivo de la guerra terrestre, otorgando nuevamente mayor importancia a la guerra de túneles. Incluso el desarrollo de armas como los drones puede convertirse en una parte útil del arsenal del ejército revolucionario una vez que los combatientes del pueblo aprendan a manejarlos.

Todo esto nos hace más convencidos, decididos y ambiciosos para servir a la reunificación de los comunistas del mundo, con la perspectiva de la reconstitución de la Internacional Comunista. Esta lucha es larga, compleja y los constantes ataques del enemigo la hacen aún más difícil, pero los comunistas existimos precisamente para resolver los problemas que nos enfrenta la revolución proletaria mundial. Los comunistas somos superiores a todas las dificultades y nada ni nadie puede detenernos. Ganaremos.

Aunque muchos discursos “antiimperialistas” presentan las luchas parlamentarias o reformistas como una solución, la experiencia histórica ha demostrado que estos métodos no logran más que intensificar la explotación de los pueblos y legitimar la explotación. En este punto, la construcción de una lucha antiimperialista revolucionaria, de clase e internacional es una necesidad urgente. Es necesario organizar la violencia revolucionaria y las guerras populares de los pueblos oprimidos del mundo y del proletariado internacional, sin olvidar nunca que la violencia contrarrevolucionaria será superada por la violencia revolucionaria. El oportunismo parlamentario o reformista sirve para garantizar la continuidad del sistema existente y hacer aún más vulnerables los derechos de los oprimidos. Por tanto, la claridad ideológica, la iniciativa política y el desarrollo de organizaciones nacionales e internacionales para fortalecer las bases de la revolución proletaria mundial no son una opción sino una necesidad. La expresión concreta de esta necesidad adquiere hoy cada vez más importancia con el fortalecimiento de los partidos marxista-leninista-maoístas, el avance de los procesos de reconstrucción y el desarrollo de organizaciones internacionales antiimperialistas.

La tarea urgente que tenemos ante nosotros hoy es formar el Frente Antiimperialista Internacional, cuyo objetivo principal es elevar el apoyo a las guerras populares a un nivel superior. En este espíritu, reafirmamos nuestro apoyo inquebrantable al Partido Comunista del Perú, al Partido Comunista de Filipinas, al TKP/ML y a la lucha de nuestros compañeros del Partido Comunista de la India (Maoísta) que hoy luchan heroicamente para derrotar la “Operación Kagaar” (la campaña de cerco y aniquilación) de las fuerzas armadas del viejo Estado reaccionario indio, para permanecer en el camino de la guerra popular y enarbolar la bandera roja. Estamos seguros de que nuestros camaradas aplastarán la campaña de cerco contrarrevolucionario y que la guerra popular finalmente triunfará.

Llamamos a todos los comunistas y revolucionarios del mundo a unirse con nosotros bajo la bandera del marxismo-leninismo-maoísmo en la lucha incansable contra el imperialismo, el revisionismo y la reacción mundial, al servicio de la revolución proletaria mundial.

 

¡Viva el Primero de Mayo!

¡Abajo el imperialismo, el revisionismo y la reacción!

¡La victoria pertenece al proletariado internacional que resiste y lucha y a los pueblos oprimidos del mundo!

¡Venceremos, el proletariado internacional y los pueblos oprimidos del mundo vencerán!

¡Victoria de las guerras populares!

¡Viva el marxismo-leninismo-maoísmo!

¡Viva el IKB!

¡Viva el internacionalismo proletario!

¡Adelante en la construcción del Frente Antiimperialista!

¡Proletarios de todos los países, uníos!

 

 

1 de mayo de 2025,

Liga Comunista Internacional


jueves, 16 de enero de 2025

¡VIVA EL TRIUNFO DEL PUEBLO PALESTINO!

Hay pueblos que logran desarrollar una profunda convicción sobre su papel en la historia. Se reconocen a sí mismos como los hacedores de su propio destino, los protagonistas más claros y sensibles en las transformaciones de las sociedades. Palestina, y en particular el pueblo gazatí, es uno de esos pueblos que antepone el sacrificio supremo de entregar sus vidas para defender su soberanía. En esa lucha, resguardan su dignidad y su derecho a forjar un futuro en el curso de una historia que debe ser escrita por sus propios habitantes, incluso en medio de sus contradicciones.

Israel y Hamas han concretado un cese al fuego después de 15 duros meses de una desproporcionada guerra, donde, definitivamente, ha ganado quien no ha escatimado ni economizado sangre para lograr sus propósitos.

A lo largo de la historia, las guerras han sido cruentas. De hecho, la tecnología desplegada por Occidente busca precisamente eso: causar el mayor daño físico, y no nos referimos solamente a personas y demás seres vivos, sino también a la infraestructura.

Gaza es un claro ejemplo de ello. Estados Unidos, Israel, Canadá, Alemania, Francia y otros países, todos potencias nucleares y militares, han intervenido contra el pueblo gazatí, que apenas dispone de RPG, fusiles y explosivos. No cuentan con aviones, helicópteros, tanques, lanchas torpederas ni ningún equipo bélico comparable. Solo les respalda la razón histórica, fundamentada en su derecho de ser y existir, como cualquier otro pueblo profundamente arraigado en las entrañas de su territorio.

Es cierto, podría parecer un triunfo pírrico para los palestinos. Cerca de 50,000 muertos. Del lado israelí, tampoco se puede decir que "salieron ilesos"; también han llorado a miles de sus muertos. No obstante, el hecho de que los palestinos sigan habitando, incluso entre los escombros de Gaza, demuestra que la resistencia trasciende el número de muertos y el sacrificio necesario para mantenerse en un territorio que les pertenece y que, abusivamente, durante más de 70 años, ha sido objeto de intentos de usurpación por parte de la avaricia criminal del sionismo.

Gaza, Palestina, Líbano, Yemen y demás pueblos oprimidos del mundo hemos alcanzado una victoria en Gaza. A esos miles de mártires les debemos el orgullo y la certeza de que la resistencia contra el imperialismo yanqui y el criminal sionismo es una posibilidad real, siempre que tengamos el valor de realizar el sacrificio supremo y la determinación de conquistar las alturas.

En la memoria histórica de los pueblos del mundo no solo quedarán las heroicas victorias del pueblo palestino; queda mucho más: un trazo, una huella, un camino. Es el que ha sido marcado por quienes, con valentía, han defendido su derecho a la autodeterminación y a la existencia digna.

El Partido Comunista del Ecuador - Sol Rojo saluda la victoria del pueblo palestino sobre el imperialismo y el sionismo. Asimismo, reconoce en sus mártires un valioso aporte a la lucha por la liberación nacional de todos los pueblos del mundo que enfrentan cualquier forma de opresión. No cabe duda alguna: ¡VIVIRÁN EN EL CORAZÓN Y EN LAS LUCHAS DE LOS PUEBLOS OPRIMIDOS DEL MUNDO!

¡VIVA PALESTINA LIBRE!

¡VIVA LA LUCHA EN CONTRA DEL IMPERIALISMO Y EL SIONISMO!

¡VIVA LA LUCHA ANTIIMPERIALISTA!

¡A CONQUISTAR EL SOL ROJO DE LA LIBERACIÓN: EL COMUNISMO!


miércoles, 25 de diciembre de 2024

DECLARACIÓN POR EL 131º ANIVERSARIO DEL NATALICIO DEL PRESIDENTE MAO TSE-TUNG Y POR EL 2º ANIVERSARIO DE LA LIGA COMUNISTA INTERNACIONAL

¡PONER LA GRAN BANDERA ROJA DEL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO AL TIMÓN DE LAS GRANDES OLAS DE LUCHA DE LAS MASAS!

En ocasión del 131º aniversario del natalicio del gran Presidente Mao Tse-tung y del 2º aniversario de la fundación de la Liga Comunista Internacional (LCI), enviamos nuestros llameantes saludos clasistas proletarios al proletariado internacional y a los pueblos y naciones del mundo. Los obreros y pueblos del mundo están combatiendo y resistiendo el saqueo imperialista y las guerras de agresión y su sangriento camino para redistribuirse el mundo. El pueblo palestino impulsa con su valiosa sangre la heroica guerra de liberación nacional en Palestina contra los agresores sionistas e imperialistas, y ha probado ser “una chispa que enciende la pradera”, al impulsar el movimiento antiimperialista en todo el mundo. Expresamos nuestro firme compromiso de seguir luchando por la unificación del Movimiento Comunista Internacional sirviendo al desarrollo de la lucha revolucionaria, combatiendo implacablemente el revisionismo como base para la unidad, y poniendo énfasisespecialmente en aquellos Partidos Marxistas-Leninistas-Maoístas que están dirigiendo la lucha por el Nuevo Poder en la Guerra Popular y que así representan ejemplos luminosos para todos los proletarios y comunistas del mundo.

Los eventos políticos en el mundo desde la fundación de la Liga Comunista Internacional (LCI) no sólo han enfatizado la necesidad de la unificación internacional, sino que también han confirmado la justeza de las determinaciones estratégicas y tácticas comunes y de las bases políticas, y en muchos casos también han confirmado su vívida previsión: “Desde el principio de esta década, en todo el mundo se agudiza aún más la crisis del imperialismo y del capitalismo burocrático, cuando se profundiza su descomposición, se agudizan todas las contradicciones; generando más situación revolucionaria en desarrollo desigual en todo el mundo, expresada en gran actividad de las masas, su explosividad hace temblar a todos los reaccionarios y sus sirvientes revisionistas; ésta se manifiesta por doquier marchando a grandes explosiones jamás antes vistas. Situación objetiva a cuyo encuentro marcha con paso firme el desarrollo del factor subjetivo, principalmente el proceso de los Partidos Comunistas, como Partidos Marxistas-Leninistas-Maoístas de nuevo tipo, para iniciar las nuevas guerras populares. Abriendo así un nuevo momento o período de revoluciones como parte de la Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial. Esta situación determina las tareas, la estrategia y la táctica de los Partidos Comunistas en todo el mundo.” (Declaración Política y de Principios, diciembre de 2022). Nuestra estrategia y tácticas, así como el enfoque a todos los problemas de la situación mundial deben partir de esta comprensión de la situación mundial. En resumen, analizar como las clases de arriba y las de abajo confrontan, los dos polos en lucha que determinan la existencia de la situación revolucionaria en desarrollo, sirviendo así para probar más ampliamente las condiciones objetivas por la revolución, el desarrollo de sus componentes y sus perspectivas.

 Los esfuerzos del Imperialismo por solucionar su propia crisis económica mediante la intensificación del saqueo y opresión sobre las semicolonias y colonias, así como sobre la clase obrera y los pueblos -concentración de la propiedad de la tierra basada en la expulsión de los campesinos, expropiación de la pequeña producción campesina, inflación y desempleo masivos, desindustrialización de regiones enteras, relocalización de fábricas, tasas de interés récord, migración forzada, agudizando la colusión y pugna entre los imperialistas impulsando la revolución, y ha exacerbado masivamente la crisis política en una gran cantidad de países. También grandes países imperialistas como Alemania, Francia e incluso los propios Estados Unidos, el principal imperialista a nivel mundial, están enfrentándose crecientemente a una situación en la que no pueden continuar como antes. El nuevo presidente de EE.UU., Donald Trump, es una clara expresión de la necesidad del imperialismo estadounidense de reaccionar a su crisis y la tendencia que muestra su decadencia, la cuál se está manifestando actualmente por encima de todo en los llamados “imperialistas occidentales”, y expresa el intento del capital monopolista estadounidense de ajustarse políticamente al balance mundial del poder, las agitaciones que están tomando lugar y a la agudización de la contradicción de clase a nivel nacional. El imperialismo estadounidense debe hacer reajustes para mantener sus objetivos estratégicos de cercar a su oponente imperialista ruso y para contener a la China socialimperialista, siendo los intentos actuales de intervenciones y preparativos de guerra las piedras que dejan caer sobre sus propios pies, y que se enfrentan a fiera resistencia y también contraofensivas. El resultado de la política imperialista, en colusión y pugna de los diferentes imperialistas, en los últimos dos años de guerra en Ucrania es una mayor opresión nacional y subyugación y un gran esfuerzo para la mayor división del país, lo cuál ha probado una vez más frente a los ojos de las masas que Zelensky es un traidor vendepatria y lacayo del imperialismo. Bajo la luz del Marxismo-Leninismo-Maoísmo, la crisis de la cada vez más reaccionaria democracia liberal es evidente, así como de todo su sistema de partidos e instituciones, que cada vez están más divididos, con problemas para establecer gobiernos mínimamente estables, abriendo el camino para el fascismo. Las clases de arriba no pueden continuar gobernando como antes. Al mismo tiempo, los proletarios, los obreros, los campesinos y las clases medias oprimidas están mostrando en grandes huelgas prolongadas, manifestaciones, levantamientos y rebeliones, que ya no quieren continuar como antes. Las luchas y levantamientos de liberación nacional en la región del llamado “Oriente Medio”, especialmente en Palestina, están poniendo los planes de los imperialistas en una posición difícil y debe entenderse como una parte de un fuerte grito de los pueblos oprimidos contra las sangrientas intervenciones y guerras de reparto de los imperialistas. El crecimiento de nuevas luchas y guerras de liberación y por la soberanía nacional confirma que la contradicción dominante en el mundo actual es la que hay entre imperialistas y pueblos y naciones oprimidas, la cuál también influencia y domina el desarrollo de la contradicción interimperialista, porque las naciones oprimidas son precisamente el botín de guerra, probando así perfectamente que sólo la Revolución Proletaria puede evitar la guerra mundial, o la guerra mundial trae consigo la Revolución Proletaria. Sobre la base de que las masas lo son todo. Las clases de abajo no quieren continuar viviendo como antes. Las masas se levantan en olas, espontáneamente, pero cada vez más masiva y combativamente. Hay una situación revolucionaria en desarrollo en todo el mundo que se expande a su vez en el desarrollo de la lucha antiimperialista y la protesta popular.

Los comunistas comprendemos, que la contienda imperialista por la partición y nuevo reparto, que se desarrolla en medio de colusión y pugna, como el desarrollo de la situación revolucionaria u objetiva siguen la ley del desarrollo desigual: “La ley de la desigualdad del desarrollo en el período del imperialismo significa el desarrollo a saltos de unos países con respecto a los otros, el rápido desalojamiento del mercado mundial de unos países por otros, los repartos periódicos del mundo ya repartido, mediante choques bélicos y catástrofes bélicas, el ahondamiento y la agudización de los conflictos en el campo del imperialismo...” (Stalin). Aquí Stalin, demuestra brillantemente la bancarrota de las teorías burguesas y pequeñoburguesas varias de la crisis, como las encontramos también hoy en día, por ejemplo, en las llamadas “crisis múltiples” o la “crisis permanente”, que se desenmascaran a sí mismas con la realidad y el paso del tiempo. Indudablemente, el movimiento comunista mundial se encuentra en un momento complejo pero propicio, de emergencia de varias contradicciones, que se desatan en un desarrollo desigual como “soluciones violentas y momentáneas de las contradicciones existentes” (Marx), la cuál depende de que los comunistas entiendan como consolidar logros previos positivos y creen nuevas condiciones subjetivas que cumplan con las necesidades del momento. El Presidente Mao da importantes lecciones a los comunistas sobre la relación entre las fuerzas objetivas y subjetivas: “A pesar de que las fuerzas subjetivas de la revolución china son débiles en la actualidad, lo es también toda la organización (...) de las clases dominantes reaccionarias, (...) Y aunque en China las fuerzas subjetivas de la revolución son ahora débiles, sin duda la revolución avanza hacia su auge más rápidamente que en Europa occidental, porque aquí las fuerzas de la contrarrevolución son relativamente débiles también.” El hecho de que las fuerzas subjetivas sean relativamente débiles sólo nos enseña que no es posible vencer rápidamente, sino parte por parte, y por saltos. Aquellos que se resignan a lamentarse ante las dificultades están nutriendo el capitulacionismo y liquidacionismo, lo que no es otra cosa que revisionismo. Son verdaderos apologistas del imperialismo. El revisionismo empaña la lucha de clases, centra su foco en el enemigo, en la acción del imperialismo y no en la de las masas. El Presidente Mao nos enseñó que todo depende de tener una línea ideológica y política correcta y en asumirla plena y conscientemente, para estar preparados para pagar el precio más alto. Además, en periodos de desarrollo de la situación revolucionaria, los cambios históricos que requieren años o siglos, tienen lugar en cuestión de días o semanas. También Lenin enfatizó que: “En la historia de las revoluciones surgen a la luz contradicciones que han madurado a lo largo de décadas y hasta de siglos. La vida adquiere una riqueza sin precedentes. Aparecen en la escena política, como combatiente activo, las masas, que siempre permanecen en la sombra (…) Realizan heroicos esfuerzos para elevarse a la altura de tareas gigantescas, de envergadura universal, que la historia les impone, y por grandes que puedan ser las derrotas aisladas, y por mucho que puedan conmovernos los ríos de sangre y las millares de víctimas, nada puede compararse en importancia, con lo que representa esta educación directa de las masas y de las clases (…)”.

El desarrollo de las luchas de liberación nacional por todo el mundo, que actualmente se expresa en una forma concentrada en el centro de la tormenta del llamado Oriente Medio, muestra que la profundización de la crisis general del imperialismo también está generando más situaciones revolucionarias en desarrollo desigual en diferentes países. La heroica guerra de liberación nacional en Palestina, destacando el Diluvio de Al-Aqsa el 7 de octubre, es un impulso esencial para la mejora de las luchas en la región entera (como en Líbano), pero también un impulso significativo para el desarrollo en todo el mundo del movimiento antiimperialista. Este hito representa un punto de ruptura en la situación mundial. Desde entonces la situación mundial se está transformando con a una velocidad extraordinaria. El creciente aislamiento del régimen genocida sionista en Israel retrasa y frustra parcialmente los planes del imperialismo estadounidense, y también intensifica la oposición de las masas en los Estados árabes a sus regímenes burocrático-capitalistas, así como cada vez más pone a los imperialistas bajo presión en todo el mundo. El cambio de régimen en Siria, puesto sobre la mesa, dirigido y apoyado con la intervención de las tropas de los imperialistas y sus lacayos regionales, con el objetivo de la balcanización del país, debe ser firmemente rechazado al ser un ataque más contra los pueblos sirios y contra la soberanía del país. Al mismo tiempo es un ejemplo de advertencia para los pueblos que actualmente luchan por su liberación, de que el camino de la independencia y soberanía nacional sólo pueden ser conseguido de forma consistente si confían en sus propias fuerzas y aplicando un carácter antiimperialista a la lucha como parte de la Revolución de Nueva Democracia para acabar con la dominación del imperialismo, capitalismo burocrático y semifeudalidad. La dirección proletaria se muestra como decisiva en la lucha de liberación nacional, y querríamos enfatizar que un frente unido dirigido por los comunistas es una necesidad urgente.

A la luz de esta nueva situación mundial, la creciente maduración de las condiciones favorables y también de situaciones revolucionarias, la importancia mundial de los Partidos Marxistas-Leninistas-Maoístas y especialmente de las guerras populares dirigidas por ellos también debe ser entendida, así como la importancia de su apoyo y propagandización, como también enfatizamos en la Declaración Política y de Principios: “Reafirmamos que la verdadera autodeterminación nacional solo se puede lograr a través de la Revolución de Nueva Democracia o la Revolución Socialista, según sea el caso, para lo cual es necesario constituir o reconstituir partidos comunistas de nuevo tipo, Partidos Marxistas-Leninistas-Maoístas capaces de conducir la revolución hasta el fin.” Las guerras populares en India, Perú, Turquía y Filipinas no sólo resisten y se desarrollan en medio de complejas situaciones de cerco y ofensivas contrarrevolucionarias. Al mismo tiempo, son los ejes de la Revolución Proletaria Mundial, de los cuáles se pueden derivar no sólo consideraciones estratégicas de la Revolución Proletaria Mundial, sino que también representan ejemplos de la superioridad y justeza de la visión proletaria del mundo. Los importantes desarrollos del movimiento revolucionario en Brasil, el país más poblado en América del Sur, deben ser vistos como una nueva contribución significativa. Las protestas masivas y rebeliones del pueblo, principalmente de los campesinos pobres y sin tierra, se están fusionando con la dirección de un Partido Marxista-Leninista-Maoísta y cada vez más están tomando la forma de revolución agraria como parte de la Revolución de Nueva Democracia. Este desarrollo no sólo refuerza nuestro ardiente optimismo proletario, sino que también confirma de manera destacada las leyes básicas del Marxismo de que cuando la teoría revolucionaria se une con las masas, se convierte en una fuerza material, y por lo tanto queremos puntualizar la importancia de la consolidación y desarrollo de las fuerzas subjetivas como organizaciones y Partidos proletarios, especialmente en la presente situación de errático desarrollo de la situación mundial: “Porque no toda situación revolucionaria origina una revolución, sino tan sólo la situación en que, a los cambios objetivos arriba enumerados, se les suma un cambio subjetivo, a saber: la capacidad de la clase revolucionaria de llevar a cabo acciones revolucionarias de masas.” (Lenin).

En medio de una situación mundial caracterizada por hechos y agitaciones drásticas, queremos celebrar el 131º aniversario del Presidente Mao Tse-tung y conmemorarlo mediante el mayor desarrollo vigoroso de la campaña por el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, la nueva, tercera y superior etapa de la ideología proletaria. Debemos entender la campaña por el Maoísmo como parte de la lucha por la reunificación del movimiento comunista mundial, que en el momento actual se expresa particularmente en tres puntos fundamentales de unidad: “el maoísmo, la lucha contra el revisionismo y la revolución proletaria mundial.” La Declaración Política de Principios definió la fundación de la LCI como un “paso para reunificarnos y superar la dispersión en el Movimiento Comunista Internacional y se ha abierto una nueva etapa de la lucha organizada por la reconstitución de la Internacional Comunista, bajo el mando y guía del maoísmo (…)” Hace dos años se decidió la fundación de una nueva organización internacional del proletariado en la Conferencia Internacional Maoísta Unificada. Este evento marcó un punto de no retorno en la lucha por la reunificación de los comunistas a nivel mundial, permitió una coordinación sistemática de 15 Partidos y organizaciones miembros, basada en el principio proletario del centralismo democrático y así también confirmó la lucha contra la fragmentación ideológica, política y organizacional del movimiento comunista mundial como un criterio esencial para el desarrollo de la Revolución Proletaria Mundial, como los titanes y clásicos del proletariado nos mostraron y enseñaron en grandes lecciones. Los últimos dos años han visto importantes pasos hacia el cumplimiento de esta tarea, especialmente en términos de consolidación creciente, que al mismo tiempo deben ser usados como una base para permitir un mayor desarrollo. Cada nuevo desarrollo se basa en la consolidación de uno previo, y se requieren nuevas tareas para el desarrollo de condiciones subjetivas apropiadas para dominarlos. La Liga Comunista Internacional es un instrumento para la reunificación y reconstitución de la Internacional Comunista para combatir el imperialismo, el revisionismo y toda reacción. Por lo tanto es necesario que asumamos las tareas y posibilidades sobre la situación actual y desarrollarlas aplicando la lucha de dos líneas que, aplicada consciente y francamente, forjará y desarrollará nuestras fuerzas y capacidades en medio de la lucha de clases y la lucha de dos líneas. Por lo tanto aceptamos de buen grado y saludamos todas las aportaciones, coordinación y actividades comunes de los Partidos y organizaciones comunistas dentro y fuera de la LCI, que prueban la creciente vitalidad y actividad de los comunistas a nivel internacional, y sirven para cumplir nuestro papel como comunistas en el momento actual. Nuestra tarea inmediata es desarrollar la creciente protesta popular, movilizar, politizar y organizar las masas hondas y profundas en la lucha contra el imperialismo y toda reacción, de forma inseparable del combate contra el revisionismo y todo oportunismo. Para forjar la lucha de clases de verdaderos Partidos Comunistas Marxistas-Leninistas-Maoístas para llevar a cabo la revolución.

El propio Presidente Mao otorgó una gran importancia a la lucha contra el revisionismo – principalmente el revisionismo moderno – y así desarrolló el movimiento comunista internacional. También hoy, después de un largo periodo de dominación revisionista relativa en muchos países, afirmamos que es una tarea y deber esenciales de los comunistas, especialmente de la organización comunista internacional, la LCI, dirigir y hacer avanzar la lucha contra el revisionismo. En nuestra declaración fundacional enfatizamos: “El Presidente Mao nos dijo: “la historia del movimiento comunista internacional nos muestra que la unidad proletaria se consolida y desarrolla en la lucha contra el oportunismo, el revisionismo y el divisionismo”. Los comunistas deben posicionarse en las primeras líneas de las batallas y librar los combates sin temor. El proletariado tiene un luminoso futuro. El imperialismo es oscuridad, hambre, miseria, genocidio, explotación y opresión. Nuestro deber como Partidos Comunistas es derrotarlo, barrer la reacción de la faz de la tierra con violencia revolucionaria.

¡CELEBRAR EL 131º ANIVERSARIO DEL NATALICIO DEL PRESIDENTE MAO TSETUNG FORTALECIENDO LA LUCHA POR EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!

 ¡VIVA LA LUCHA POR LA REUNIFICACIÓN DEL MOVIMIENTO COMUNISTA INTERNACIONAL, VIVA LA LIGA COMUNISTA INTERNACIONAL!

¡VIVA LA HEROICA LUCHA DE LIBERACIÓN NACIONAL PALESTINA Y LA LUCHA DE LIBERACIÓN NACIONAL DE LAS NACIONES OPRIMIDAS!

¡VIVA EL MOVIMIENTO COMUNISTA INTERNACIONAL Y LAS GUERRAS POPULARES LIBRADAS POR PARTIDOS MARXISTAS-LENINISTAS-MAOÍSTAS!

 ¡ABAJO EL REVISIONISMO!

¡VIVA LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL!

Liga Comunista Internacional                                                                                                                    Diciembre de 2024

 

domingo, 3 de noviembre de 2024

CAMARADA JOSELO, DE LOS QUE VIVEN POR SIEMPRE EN LA MEMORIA DE LA CLASE Y DE LOS PUEBLOS OPRIMIDOS DEL MUNDO

 

Definitivamente, hay combatientes de la clase y del pueblo que marcan un ritmo diferente en el trabajo por adelantar la revolución democrática de nuevo tipo en el país.

El camarada Joselo, a pesar de tener ciertas limitaciones físicas, lo entregó todo por el partido y la revolución. Un hombre sencillo, hijo de las entrañas más profundas del pueblo, donde el dolor, la angustia y la pobreza se convierten en fermento revolucionario para quienes se atreven a combatir y enarbolar las banderas de la clase y del pueblo.

Con sus manos cargadas de fuego, su voz de trueno y su indómita rebeldía, aportó decididamente a sellar un proceso de ruptura con la línea ideológica incorrecta. Convicto del marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento Gonzalo, argumentó su vida revolucionaria entre el trabajo obrero, campesino y su siempre dispuesta voluntad a fomentar, en la práctica, la militarización del partido y adelantar la violencia revolucionaria como línea trasversal en la tarea por construir los instrumentos para la revolución.

Las condiciones históricas en las que la camarada Joselo contribuyó a la forja del Partido fueron difíciles, decisivas. Se dieron precisamente en un momento en que las complejidades, los antagonismos y la lucha ideológica demandaban mucha firmeza, entrega y valentía.

Hoy, al igual que ayer, enfrentamos nuevos retos, nuevas condiciones, y la revolución exige combatientes de esa forja, de ese temple. Los actuales combatientes tienen una “vara muy alta” que superar; tienen un ejemplo lo suficientemente sólido, grande, como para entender que ser comunista y, sobre todo, un militante de la clase y del pueblo, exige sacrificio, entrega, renunciación, estar dispuestos “a morir cortados en mil pedazos”; que crean en la necesidad “de acerar el alma, ser fuertes, vigorosos, no temer y estar seguros de la victoria”.

No alcanza con comprometerse a cuentagotas con la revolución ni con subordinar la vida personal a la vida militante; urge entregar y exponer generosamente nuestras vidas al servicio de la revolución proletaria mundial.

Camarada Joselo, viejo topo, al cumplirse un año más de su partida, sostenemos con vehemencia que vive en el corazón y en las luchas de la clase y de los pueblos oprimidos del mundo.

¡HONOR Y GLORIA ETERNA AL CAMARADA JOSELO!Principio del formulario

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO-PENSAMINTO GONZALO!

¡VIVA LA GUERRA POPULAR EN LA INDIA, TURQUÍA, FILIPINAS Y PERÚ!

¡VIVA LA GLORIA RESISTENCIA DEL PUEBLO PALESTINO, LIBANÉS Y YEMENÍ!

¡VIVA LA LIGA COMUNISTA INTERNACIONAL!

 

martes, 8 de octubre de 2024

¡Celebremos y apreciemos el 20º aniversario de la fundación del glorioso Partido Comunista de la India (Maoísta)!

¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡Celebremos y apreciemos el vigésimo aniversario de la fundación del glorioso Partido Comunista de la India (Maoísta)!

La Liga Comunista Internacional envía sus más cordiales saludos al Partido Comunista de la India (Maoísta) en el 20° aniversario de su fundación y se suma a la celebración de este aniversario de su fundación, se suma a la celebración de este aniversario convocado por el PCI (Maoísta ), y llama a todo el movimiento comunista internacional a hacer de esto una celebración del proletariado internacional.

Saludamos al Partido Comunista de la India (Maoísta), a su Secretario General, el camarada Gaganna, a su Comité Central, al Ejército Guerrillero de Liberación Popular, a los nuevos órganos revolucionarios del poder popular, al movimiento y organización de masas democrático y revolucionario, al proletariado y a todos los explotados. y masas y pueblos oprimidos, que libran una lucha heroica bajo la dirección del partido. Saludamos a todos los camaradas que han dado su vida por el partido y la revolución en las últimas dos décadas desde la fundación del partido. Los camaradas Shamsher Singh Sheri, Sushil Roy, Azad, Koteswarlu, Ramakrishna, Haragopal, Anuradha Ghandy, junto con los 5.249 camaradas que dieron su vida en plena guerra popular en la India, están en las filas de los héroes del proletariado y de la pueblo oprimido inmortalizado.

El 21 de septiembre de 2004 nació el Partido Comunista de la India (Maoísta) mediante la fusión del PCI(ML)[PW] y el MCCI. Los camaradas indios lucharon en medio de la lucha armada para unir a todos los comunistas genuinos en un solo partido, siguiendo una de las tareas dejadas por los líderes fundadores y maestros del partido, el camarada Charu Mazumdar y el camarada Kanhai Chatterjee. Este glorioso partido fue fundado sobre la base de la defensa del marxismo-leninismo-maoísmo y su aplicación en el país con una amplia y rica experiencia en la lucha armada en las tres décadas anteriores. La formación del partido unificado marcó un punto de inflexión en la dirección de la revolución de nueva democracia en la India como parte de la revolución proletaria mundial.

Este partido unido se consolidó aún más en el Congreso del Partido de Unidad Histórica (el Noveno Congreso del Partido) en 2007 y al sentar las principales bases ideológicas y políticas unificadas para la revolución de nueva democracia en la India y su camino ininterrumpido hacia el comunismo, a través de la revolución socialista y la cultura proletaria. revoluciones.

El establecido Partido Comunista de la India (maoísta) libró una lucha indomable contra el revisionismo, defendiendo a nivel internacional la defensa del marxismo-leninismo-maoísmo contra el revisionismo y la capitulación de Prachanda-Bhattarai y contra el revisionismo de Avakian. El partido, entre otras luchas importantes contra las desviaciones de derecha e “izquierda”, también libró una lucha contra los revisionistas trotskistas que afirmaban negar el carácter semifeudal de la sociedad india para capitular ante la lucha agraria armada. Este glorioso partido, que dirige la Guerrilla Popular de Liberación EGLP y el Frente Unido, ha logrado derrotar las brutales campañas de cerco y aniquilación de la reacción y mantener en alto la bandera del marxismo-leninismo-maoísmo y la guerra popular.

Para los comunistas del mundo actual, el Partido Comunista de la India (Maoísta) representa tres grandes señales de alerta que separan el trigo de la paja en el movimiento comunista internacional. 1. La defensa del marxismo-leninismo-maoísmo frente al revisionismo. 2. El camino de la guerra popular versus el camino de los acuerdos de paz, la reconciliación y la rendición. 3. La bandera de la revolución de nueva democracia, el campesinado como base de la lucha antiimperialista, contra quienes niegan el carácter semifeudal de los países oprimidos por el imperialismo.

Como proletariado internacional, estamos llamados a celebrar la fundación del Partido Comunista de la India (Maoísta) y redoblar nuestros esfuerzos para cumplir con nuestros deberes internacionalistas y nuestras tareas en la revolución en nuestros países para y como parte de la revolución proletaria mundial.

Celebremos la fundación del Partido Comunista de la India (Maoísta) fortaleciendo la campaña en apoyo de la Guerra Popular en la India, así como de las otras guerras populares en curso en Perú, Turquía y Filipinas. Particularmente en este momento, el Partido Comunista de la India (Maoísta) llama a todas sus filas a aceptar los desafíos que enfrenta el movimiento revolucionario en la India con la campaña de cerco y aniquilación a través de la Operación Kagaar y a defender los tres instrumentos de la revolución y consolidarlos. superar reveses temporales. El movimiento comunista internacional debe apoyar al Partido y al movimiento revolucionario y poner aún más esfuerzos en la campaña de defensa y solidaridad con la guerra popular en la India, con el Partido y con el movimiento democrático y revolucionario en la India dirigido por él.

Celebremos la fundación del Partido Comunista de la India (Maoísta) haciendo mayores esfuerzos para unir el movimiento comunista internacional sobre la base del marxismo-leninismo-maoísmo. El Partido Comunista de la India (Maoísta) afirmó en su resolución fundacional en 2004: “El partido unido seguirá manteniendo en alto la bandera del internacionalismo proletario y seguirá contribuyendo con mayor vigor a unir las fuerzas maoístas genuinas a nivel internacional. Además, también establecerá la unidad con los pueblos y naciones oprimidos de todo el mundo y continuará luchando con ellos por el progreso de la revolución proletaria mundial contra el imperialismo y sus lacayos, allanando así el camino hacia la realización del socialismo y luego del comunismo. a escala mundial pavimentar” . Expresamos nuestro pleno compromiso de buscar la unidad con el Partido Comunista de la India (Maoísta) y sumarnos a todos los esfuerzos para unir a todos los comunistas genuinos del mundo bajo el marxismo-leninismo-maoísmo, mediante el desarrollo de la lucha de dos líneas y el desarrollo de revolución en todos los países como parte y al servicio de la revolución proletaria mundial.

Celebremos la fundación del Partido Comunista de la India (Maoísta) haciendo mayores esfuerzos para unir el movimiento comunista internacional sobre la base del marxismo-leninismo-maoísmo. El Partido Comunista de la India (Maoísta) declaró en su resolución fundacional en 2004: "El partido unido seguirá manteniendo en alto la bandera del internacionalismo proletario y seguirá contribuyendo con mayor vigor a unir las fuerzas maoístas genuinas a nivel internacional. Además, , "también establecerá la unidad con los pueblos y naciones oprimidos de todo el mundo y continuará luchando con ellos por el progreso de la revolución proletaria mundial contra el imperialismo y sus lacayos, para allanar el camino hacia la realización del socialismo y luego comunismo a escala mundial". Expresamos nuestro pleno compromiso de buscar la unidad con el Partido Comunista de la India (Maoísta) y sumarnos a todos los esfuerzos para unir a todos los comunistas genuinos del mundo bajo el marxismo-leninismo-maoísmo, mediante el desarrollo de la lucha de dos líneas y el desarrollo de revolución en todos los países como parte y al servicio de la revolución proletaria mundial.

Celebremos la fundación del Partido Comunista de la India (Maoísta) desarrollando la revolución en nuestros propios países, estableciendo o reconstituyendo Partidos Comunistas para liderar las revoluciones de nueva democracia y las revoluciones socialistas hacia el comunismo dorado. La Guerra Popular en la India, dirigida por el glorioso Partido Comunista de la India (Maoísta), es un punto de referencia para el proletariado y las naciones y pueblos oprimidos del mundo. Las celebraciones del aniversario del Partido serían palabras vacías si no renováramos nuestra promesa de aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo en nuestros países para prepararnos para nuevas guerras revolucionarias para tomar el poder político.

La Liga Comunista Internacional, todos sus miembros fundadores –Comités para la creación del Partido Comunista (maoísta) de Austria (KG(m)KPÖ) [Austria], Partido Comunista de Brasil (PCB) [Brasil], Facción Roja del Partido Comunista de Chile (FRPCCh [Chile], Partido Comunista de Colombia (Facción Roja) (PCC(FR) , [Colombia], Poder Proletário – MLM Party Organization Colombia (PP-OP-MLM) [Colombia], Partido Comunista del Ecuador– Sol Rojo (PCE-SR) [Ecuador], Comité Maoísta en Finlandia (MKS) [Finlandia], Partido Comunista Maoísta (PCM) [Estado francés], Comité Bandera Roja (KRF) [República Federal de Alemania], Comité para la Reconstitución del Partido Comunista de México (CR-PCM) [México], Al Servicio del Pueblo Liga Comunista de Noruega [Noruega], Partido Comunista del Perú (PCP) [Perú], Partido Comunista Maoísta (PCM) [España], Partido Comunista Asociación [Suecia], Partido Comunista de Turquía / Marxista-Leninista (TKP/ML)– así como otros partidos y organizaciones asociados con laIKB trabaja en conjunto, defiende al Partido Comunista de la India (Maoísta) y conmemora su 20º aniversario con un profundo sentimiento de clase.

¡ARMONÍA EL 20 ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DEL GLORIOSO PARTIDO COMUNISTA DE LA INDIA (MAOÍSTA)!

¡FORTALECER LAS CAMPAÑAS EN EL MUNDO EN APOYO A LA GUERRA POPULAR EN LA INDIA, TURQUÍA, PERÚ Y FILIPINAS!

¡UNAMOS EL MOVIMIENTO COMUNISTA INTERNACIONAL BAJO EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!

¡DEFENDER EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO, DEFENDERLO Y APLICARLO, APLICARLO PRINCIPALMENTE A LA REVOLUCIÓN DE CADA PAÍS, COMO PARTE Y AL SERVICIO DE LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL!

¡VIVA EL PARTIDO COMUNISTA DE LA INDIA (MAOÍSTA)!

¡VIVA LA GUERRA POPULAR EN LA INDIA!


 

miércoles, 2 de octubre de 2024

Proletarios y pueblos oprimidos del mundo; ¡uníos!

EL PARTIDO COMUNISTA DEL ECUADOR-SOL ROJO, ANTE EL ASESINATO DE HASSAN NASRALLAH

La estrategia del imperialismo, el sionismo y la reacción de asesinar a dirigentes y jefaturas de las organizaciones revolucionarias o luchadores populares ligados a las luchas de liberación nacional y antiimperialista, es de vieja data. “Neutralizar los centros de gravedad”, le llaman eufemísticamente; es decir, eliminaciones o crímenes selectivos que buscan descabezar a las organizaciones.

El reciente asesinato del líder de Hezbollah: Sayyed Hassan Nasrallah, además de ser considerado una acción táctica, tiene una connotación estratégica para el imperialismo, que pretende generar un vacío de dirección y desequilibrar la resistencia libanesa y palestina en la región. Asimismo, busca emitir un mensaje directo a todas las organizaciones que se oponen a la expansión criminal de Israel y al reposicionamiento de EE. UU. en Asia.

La muerte de Hassan Nasrallah también tiene otro componente: hay que recordar la estoica resistencia del pueblo libanés a la invasión israelí en 2006, Harb Tammūz, donde, por primera vez desde la creación del Estado sionista de Israel, este sufrió una contundente y aplastante derrota a manos de Hezbollah y el pueblo libanés. Embriagados de triunfo, Israel no pudo digerir que un país pequeño, sin más elementos militares que la convicción de lucha del pueblo libanés, lo haya derrotado estrepitosamente. El "orgullo militar" del que se jacta el sionismo —que no sería nada sin el apoyo tecnológico, económico y operativo del imperialismo yanqui— fue puesto en ridículo a medida que se evidenció lo que sostenía el presidente Mao: no pasan de ser “tigres de papel”. Esta derrota no sería olvidada por Netanyahu y sus carniceros.

Sin embargo, como ha sucedido en otros países oprimidos del mundo, el asesinato de los dirigentes de la revolución y la lucha antiimperialista causa remezón, pero no impide que estos procesos justos se detengan; por el contrario, enardecen a las masas, empujándolas con más decisión a combatir, aplastar y expulsar a los invasores, hasta reducirlos a la vergüenza y al pánico colectivo.

Que Israel haya asesinado a más de 40,000 personas en Palestina hasta ahora no solo nos entristece, sino que también fortalece nuestro compromiso con ese pueblo. Es una cifra de vidas difícil de asimilar, pero si ese sacrificio es necesario —lamentablemente— para derrotar al imperialismo y al sionismo, los pueblos oprimidos del mundo estamos dispuestos a ofrecer la sangre que sea necesaria para alcanzar nuestros objetivos. EE. UU. e Israel deben saber y aceptar que ellos también tendrán que pagar el precio correspondiente por su crueldad. Eso es inevitable.

Es muy probable que lo mismo ocurra en el Líbano, un escenario donde el sionismo intentará imponer la mayor crueldad posible. Sin embargo, no se atreverá a luchar palmo a palmo por el territorio que pretende ocupar. La tecnología militar de la que disponen, así como sus estrategias de "atravesar los muros" o de "geometría inversa", les servirán de poco o nada. Está escrito, y la historia lo confirma: donde hay masas y se desarrolla una guerra popular, el triunfo está asegurado. Las guerras justas prevalecerán inevitablemente sobre las injustas. En este sentido, Palestina y Líbano están destinados a vencer, y tenemos la certeza de que, tarde o temprano, el imperialismo y el sionismo serán aplastados. ¡Serán aplastados!

El proletariado y el pueblo del Ecuador expresan su solidaridad con los combatientes de la resistencia y el pueblo libanés ante el asesinato de su líder: Seyed Hassan Nasrallah. Estamos convencidos de que su legado estará presente en la inminente victoria del pueblo libanés contra el criminal, invasor y abyecto sionismo.

¡VIVA LA LUCHA EN CONTRFA DEL IMPERIALISMO Y DEL SIONISMO!

¡VIVA LÍBANO LIBRE!

SEYED HASAN NASRALÁ:

¡VIVIRÁ EN EL CORAZÓN Y LUCHAS DE LOS PUEBLOS OPRIMIDOS DEL MUNDO!

¡VIVA PALESTINA LIBRE!

¡VIVA LA LUCHA ANTIIMPERIALISTA!

A CONQUISTAR EL SOL ROJO DE LA LIBERACIÓN: ¡EL COMUNISMO!