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sábado, 17 de mayo de 2014

¡VIVA EL 34° ANIVERSARIO DE LA INVENCIBLE GUERRA POPULAR EN EL PERÚ!

"Un período ha terminado; los aprestos del nuevo están concluidos. Sellamos hasta aquí lo hecho; aperturamos el futuro, la clave son las acciones, objetivo el poder. Eso haremos nosotros, la historia lo demanda, lo exige la clase, lo ha previsto el pueblo y lo quiere; nosotros debemos cumplir y cumpliremos, somos los iniciadores". (Somos los iniciadores, PCP- 1980)

"¿Hemos pasado momentos difíciles?, Sí: pero, ¿qué ha demostrado la realidad?: que si se persiste, se mantiene la política al mando, se mantiene la estrategia política, se mantiene la estrategia militar, se tiene un plan claro, definido, entonces se avanza, y se es capaz de enfrentar cualquier baño de sangre.......".                                P. Gonzalo



El 17 de mayo, el proletariado y pueblo del Ecuador, conjuntamente con el proletariado internacional, los pueblos oprimidos del mundo, el Partido Comunista del Perú, sus militantes y combatientes, celebramos con profundo optimismo de clase un aniversario más del inicio de la lucha armada en el Perú: 17 de mayo 1980.

Los aportes que ha generado la Guerra Popular en el Perú al interior del MCI son de trascendencia histórica y sin lugar a dudas ha generado una nueva ola revolucionaria, que sin desprenderse de sus génesis adscrito a la revolución proletaria de octubre, ha aportado decididamente al marxismo-leninismo, la aplicación y desarrollo del marxismo a una tercera y superior etapa: el marxismo-leninismo-maoísmo fortalecido con la contribución del Pensamiento Gonzalo.

La Guerra Popular en el Perú transita una etapa de dificultades propio de la  dialéctica que compromete tareas fundamentales como la destrucción de las fuerzas del enemigo y preservar las propias, destrucción del viejo Estado y la construcción del Nuevo Poder.

Dicho proceso, desde las filas del imperialismo y de la reacción, ha sido fortalecido por la activación del revisionismo y la LOD con su negra campaña por impulsar la capitulación de la Guerra Popular, la desarticulación del Partido Comunista del Perú, el desconocimiento de la Base de Unidad Partidaria (BUP) manifiesta en sus tres elementos: el marxismo-leninismo-maoísmo-Pensamiento Gonzalo,  el Programa y la Línea Política General con su centro la Línea Militar.

Mientras la reacción adelanta su esfuerzo por pretender vanamente la derrota de la Guerra Popular, mientras los capituladores, traidores y revisionistas de nuevo cuño claman “reconciliación” y “perdón” del viejo Estado, los militantes y combatientes del PCP apuran esfuerzos por fortalecer la Guerra Popular, sus organismos,  sus frentes de organización clasista y popular dirigidos por la línea ideológica correcta.

Nada ni nadie puede detener la tremolante Guerra Popular y sus propósitos. Su vigencia y necesidad escapa a la condición subjetiva  del revisionismo y demás traidores que con sus sueños de perro quieren mostrar la derrotada.

La Guerra Popular triunfará ineluctablemente, no importan las dificultades, no importa la cuota de sangre y sacrificio que haya que poner. Así se han forjado los triunfos y glorias de la clase y del pueblo en medio de tempestades  y de dificultades, a la final, nada tenemos que perder sino nuestras cadenas, en cambio, tenemos un mundo por ganar.


¡VIVA LA GUERRA POPULAR EN EL PERÚ!

¡ABAJO LAS PATRAÑAS DEL VIEJO ESTADO Y EL REVISIONISMO!
 

¡LA GARANTÍA DE CONTINUIDAD DE LA GUERRA POPULAR EN EL PERÚ SOLO PODRÁ CONSAGRARSE EN LA MEDIDA QUE SE INFRINJA DERROTA CONTUNDENTE AL REVISIONISMO Y OPORTUNISMO, ENEMIGOS DE LA REVOLUCIÓN!
¡GUERRA POPULAR HASTA EL COMUNISMO!

VIVA LA GUERRA POPULAR EN EL PERÚ, LA INDIA, TURQUÍA Y FILIPINAS

A CONQUISTAR EL SOL ROJO DE LA LIBERACIÓN: EL COMUNISMO

sábado, 10 de mayo de 2014

¡Proletarios de todos los países, uníos! Declaración Conjunta con motivo del 1° de Mayo


En este 1º de Mayo, llenos de optimismo revolucionario, saludamos al proletariado internacional, última clase de la historia, quien tiene la tarea histórica de emanciparse de sus opresores al mismo tiempo que libera al conjunto de las clases oprimidas y explotadas; saludamos al proletariado revolucionario, vanguardia que mediante su partido tiene la irrenunciable tarea de conquistar el poder político en cada país y conducir a la humanidad hacia el amanecer rojo del resplandeciente y dorado comunismo.

Saludamos también a las masas revolucionarias de cada país, a los miles de combatientes de los destacamentos de este ejército guerrillero internacional; saludamos a los militantes, cuadros y dirigentes comunistas que día a día bregan, combaten y resisten poniéndose a la cabeza de las masas avanzadas.

Honramos también, la memoria de los caídos, de aquellos que conscientes en la necesidad de regar con sangre las ideas no temieron sacrificarse para que ellas florecieran en el pueblo; honramos a los comunistas que pagaron con sus vidas la cuota de sangre para hacer fértil la tierra en la que la siembra roja hará inevitable una cosecha revolucionaria.

1. Situación internacional:
1.1 La colusión interimperialista es circunstancial y relativa, la pugna absoluta
Se agudizan las contradicciones interimperialistas

El imperialismo yanqui, continúa siendo superpotencia hegemónica única, y como tal extiende sus tentáculos a todo el orbe, de forma cada vez más militarizada, sin respetar la propia institucionalidad jurídica internacional que ha levantado, sembrando guerras, aplicando genocidio, todo para asegurar su descompuesta y decadente condición dominante. En este afán, el imperialismo estadounidense quiere engullir a Rusia, la cual, debilitada y sin poder reponerse trata de resistir y conservar sus posiciones en lo que considera su propio patio trasero.

EEUU necesita incrementar su dominio político y militar sobre el planeta para sostener su desfalleciente economía. Esto último no es óbice para que las demás potencias imperialistas sueñen con reemplazarlo y convertirse en los próximos gendarmes del orden mundial. Alemania, Francia, Japón o Inglaterra sueñan con constituirse en superpotencias y ser cualquiera de ellos el próximo Estado imperialista hegemonista a nivel mundial.

Por su parte Rusia, pesar de su caída económica con el desplome de la URSS socialimperialista, ha mantenido su condición de superpotencia atómica y con Putin a la cabeza ha venido haciendo vanos intentos por recuperar la posición que en algún momento alcanzó con Jruschov y sucesores en la URSS usurpada y convertida en socialimperialista tal como en los delirantes sueños de la Rusia zarista.

Rusia no se ha recuperado, Putin a la cabeza de los monopolistas rusos intenta conservar las zonas de influencia que aún les queda, para ello ha intentado levantar la imagen de un país con un destino manifiesto en la zona, cuestión que no es nueva. Lenin en su lucha contra la monarquía zarista acusaba “el chovinismo gran ruso y paneslavista”, denunciando también que Rusia se había transformado en una cárcel de naciones. El caso de Ucrania es un ejemplo de la disputa interimperialista, EEUU ha ganado terreno en una zona reclamada tradicionalmente por Rusia. En último término es una agresión contra el proletariado, las masas y nación ucranianas por parte de los imperialistas y sus lacayos en el país.

A propósito de la intervención rusa en Ucrania nuevamente se escucha la monserga de que Rusia quiere de regreso la URSS, pero es necesario hacer una profunda distinción. Lo que cayó en la URSS en 1991 no fue el socialismo, sino el socialimperialismo, cayó un régimen de carácter socialfascista y fue reemplazado por otro de la misma catadura. El socialimperialismo soviético se sacó la máscara y al fin dejó ver su rostro de imperialismo descompuesto que había sido comandado por el podrido revisionismo restaurador del capitalismo. Esta URSS no tiene nada que ver con la URSS de Lenin y Stalin, la que derrotó al nazifascismo y construyó el auténtico socialismo hasta 1956.

El socialimperialismo chino viene desarrollando su aparato militar y sueña con fortalecerse desafiando a Japón y al propio imperialismo yanqui, o bien en medio de colusión con ellos compartir el reparto de los países oprimidos. Que la pugna sea absoluta lo demuestra como también China se colude con Rusia para actuar en Síria, Irán o Venezuela. Colusión y pugna, principal pugna, entre los distintos imperialismos. Sin embargo ni Rusia ni China alcanzan la capacidad militar estadounidense.

Las contradicciones del imperialismo yanqui con Francia e Inglaterra, o la contención que practica sobre China indica lo que ya advirtiera Lenin como característica del imperialismo en sus primeros tiempos, rasgo que hoy lo encontramos varias veces más agudizado; al respecto señala en 1916: “Es indudable, por consiguiente, el hecho de que el paso del capitalismo a la fase de capitalismo monopolista, al capital financiero, se halla relacionado con la exacerbación de la lucha por el reparto del mundo.

Lenin expuso con exactitud científica la tendencia de desarrollo del imperialismo y la base material de la contradicción interimperialista y de la contradicción principal entre imperialismo y naciones oprimidas. Escribía Lenin lo siguiente: “Cuanto más adelantado se halla el desarrollo del capitalismo, cuanto con mayor agudeza se siente la insuficiencia de materias primas, cuanto más dura es la competencia y la caza de las fuentes de materias primas en todo el mundo, tanto más encarnizada es la lucha por la adquisición de colonias.

Barak Obama es prueba viviente de que el imperialismo solo siembra disturbio y cosechará fracasos hasta su ruina total. El oportunismo y el revisionismo intentaron sembrar la ilusión de un presidente norteamericano de nuevo tipo, que traerían la paz al mundo además de una nueva era de prosperidad. No debía caber la menor duda que Obama es más de lo mismo, tal como a los Bush o cualquier otro, son hijos del mismo estercolero; todos ellos siguen cumpliendo las mismas tareas: reimpulsar una economía imperialista que se debate en su crisis última y final; llevar adelante la contrarrevolución golpeando al movimiento obrero y popular de todos los países y principalmente acabar con las luchas armadas de liberación nacional y las guerras populares.

Hoy, cuando los preparativos de una tercera guerra mundial imperialista se muestra más patente, resultan proféticas las palabras de Lenin dichas hace 100 años respecto a las tareas imperialistas: “La lucha por los mercados y por el saqueo de países ajenos, el afán de reprimir el movimiento revolucionario del proletariado y de la democracia en el orden interno, y el afán de engañar, dividir y aniquilar a los proletarios de todos los países, lanzando a los esclavos asalariados de una nación contra los esclavos asalariados de otra, en beneficio de la burguesía: ese es el único contenido real y significación de la guerra.

1.2. El sistema imperialista en su crisis última

Ya en el Manifiesto Comunista se explicó la naturaleza de las crisis capitalistas; hoy cuando el sistema capitalista se ha transformado en sistema imperialista, contra los “sesudos” pronósticos de las burguesías monopolistas, este sistema sigue produciendo crisis cada vez más profundas.

En este sentido el imperialismo yanqui (principalmente) hace 6 años desenvuelve una crisis económica de forma ininterrumpida. En incontables ocasiones los necios del imperialismo han decretado el fin de la crisis y el comienzo de la recuperación. Sin embargo lo único con que nos hemos encontrado es la profundización de esta crisis, tal que ya no queda otra cosa que la guerra interimperialista o bien el brutal saqueo a las semicolonias.

Una importante tesis del Presidente Mao Tsetung sostiene que el imperialismo es un tigre de papel, parece poderoso pero realmente es el pueblo el poderoso. Pero además, sostuvo que el imperialismo sería barrido de la faz de la tierra en los próximo cincuenta a cien años, esto en medio de guerras de agresión y guerras revolucionarias.

Este año se cumplen 100 años desde el inicio de la primera guerra imperialista. Son cien años de la primera gran guerra imperialista mundial, guerra que está caracterizada por el termino del reparto del mundo, guerra por el saqueo de los mercados y fuentes de materias primas, guerra por la explotación a destajo de trabajo gratuito en colonias y semicolonias, guerra por mantención del atrasado sistema feudal y semifeudal, y del capitalismo burocrático en dichos países. No olvidar, sin embargo que también el gran Lenin constató que con la guerra maduran las condiciones para la revolución.

2. Las guerras de agresión: manifestación de las contradicciones entre imperialismo y naciones oprimidas

Tenemos un mundo dividido entre superpotencias imperialistas, potencias, y países oprimidos. Opresión imperialista por dondequiera a los países coloniales y semicoloniales, esto es, hoy, las naciones oprimidas.

En América Latina, Asia o África, el imperialismo desenvuelve guerras de agresión. África es un triste ejemplo de esta situación. Tanto Francia como Inglaterra o Alemania, han aumentado su intervención. Incluso en Centroáfrica se planea una intervención conjunta. China viene ampliando su radio comercial y no pretende quedarse atrás en este nuevo reparto.

Las guerras de agresión y los genocidios no han parado en las semicolonias; el imperialismo cada vez más militarizado muestra más la falsedad de su promesa de “paz y prosperidad para el mundo”. No puede concretarla porque sería ir contra su propia naturaleza bestial. El saqueo y reparto de las colonias y semicolonias tensa la situación internacional. Los distintos imperialistas, para capear las crisis presionan y pugnan entre sí por un nuevo reparto del mundo.

La opresión imperialista a los países oprimidos coloniales y semicoloniales se ha hecho más aguda. Las invasiones basadas en las propias leyes imperialistas tienen en la más absoluta bancarrota a la ONU y al contrario adquiere más peso la acción militar directa cínicamente conceptualizada como “defensa activa”.

Las exigencias del FMI, del BM, OMC son cada vez mayores para con los pueblos y naciones oprimidas. Estas exigencias constituyen el programa monopolista para salvar tanto al capitalismo burocrático en los respectivos países semicoloniales así como también y, principalmente, salvar la desfalleciente economía imperialista. Incluso esta crisis debe exigir a las propias masas de los países imperialistas más y más medidas de austeridad. ¿Dónde quedó el milagro griego, que fue del despegue español, qué ocurrió con la prometedora Irlanda o el señero Portugal?

Los comunistas estamos advertidos del modus operandi del imperialismo yanqui, pero también de los otros imperialismos. Se coluden entre sí temporariamente para hacer la guerra a un tercero, pero lo permanente es la pugna, la disputa interimperialista y ésta también se manifiesta en las disputas que se desenvuelven en las naciones imperialistas, sin olvidar que lo principal en ellas es la contradicción entre imperialismo y naciones oprimidas. Ejemplo de ello fueron la guerra de Georgia contra Osetia del Norte, la guerra de Chechenia, la guerra de Afganistán en los 80 y ahora, la guerra de Irak-Irán, las guerras de Bosnia y de Kosovo; ejemplo también es la situación en África y sus “guerras civiles” incitadas por uno u otro imperialismo y ejecutadas por uno u otro señor de la guerra.

3. ¡La rebelión se justifica!

Hoy estamos presenciando cómo las guerras de agresión se vuelven contra los propios agresores. En todas partes el imperialismo siembra disturbios y cosecha fracasos. Esto, porque aun cuando su promesa de estabilidad y felicidad busca ilusionar a sectores del pueblo, tarde o temprano estos terminan por darse cuenta de la estafa, del engaño. El imperialismo es experto en mentir, engañar, estafar, falsear con el objetivo de mantener su posición hegemónica y asegurar las ganancias monopolistas. No conoce límites en el cumplimiento de sus ambiciones y no escatima gastos para emprender todo tipo de acciones a lo largo y ancho del planeta, causando dolor y pesar en los pueblos y naciones oprimidas del mundo. Sin embargo, sobre el imperialismo ya en 1948 advertía el presidente Mao Tsetung: “Este enemigo tiene una base frágil, se desintegra internamente, está separado del pueblo y sumergido en inextricables crisis económicas; por tanto, puede ser derrotado. Sería un error muy grave sobreestimar la fuerza del enemigo y subestimar la de la revolución.

Pero la opresión imperialista, sus guerras de agresión y su afán hegemonista van provocando resistencia y combate. En pocas palabras nos reafirmamos en que la opresión engendra rebelión. Esta situación agudiza la lucha de clases y va colocando a la orden del día el problema de la violencia revolucionaria como necesaria, justa, legítima e inaplazable respuesta. Junto a esto último, es de cardinal importancia la dirección de dicha rebelión, la necesidad de resolver los problemas que entraña una guerra justa, y estos problemas hacen la diferencia sustancial entre la victoria de la revolución o su derrota temporaria.

Resolver estos problemas es imposible sin un centro revolucionario que dirija esta guerra revolucionaria de masas; sin un partido comunista, un partido marxista-leninista-maoísta militarizado que dirija esta guerra como guerra popular, sin todo esto, nada tendrá el pueblo y cualquier victoria será imposible. Sin un partido comunista, sin un ejército revolucionario, sin un frente único revolucionario, sin estos tres instrumentos fundamentales nada tendrán el proletariado y el pueblo. Sin emprender la lucha armada, sin establecer bases de apoyo revolucionarias, nada tendrá el proletariado y el pueblo. Nada.

El imperialismo históricamente ha utilizado a las masas y los sentimientos nacionales de éstas para maniobrar en sus pugnas interimperialistas o bien para remover gobiernos que no les resulten afines y serviles. De estas guerras nada bueno ha obtenido la clase y el pueblo. Los movimientos de liberación nacional conducidos por la burguesía o la pequeña burguesía no tienen perspectiva, entre otras razones por el carácter vacilante de estas clases. Al contrario, los movimientos de liberación nacional toda vez que han estado encabezados por el proletariado y su partido han alcanzado importantes victorias que se han proyectado en el tiempo, en particular, como fuerza motriz de la revolución proletaria mundial.

Sólo la revolución democrática nacional dirigida por el proletariado y su partido resolverá los problemas fundamentales de cada país que conforma las naciones oprimidas; sólo mediante la guerra popular se destruirán los viejos Estados y las relaciones imperialistas y semifeudales que amparan y se alcanzará la victoria de dicha revolución; solo con violencia revolucionaria será destruido el capitalismo burocrático en las naciones oprimidas; sólo con violencia revolucionaria encarnada en guerra popular se establecerá nuevo poder en camino a formar repúblicas populares de nueva democracia; sólo con violencia revolucionaria, con guerra popular, se podrá pasar en avance ininterrumpido al socialismo y de ahí mediante revoluciones culturales proletarias al comunismo. Indudablemente el avance de la guerra popular en los distintos países será desigual y según sus respectivas particularidades. En los países imperialistas y capitalistas la revolución será socialista; el centro de la guerra popular mundial son las naciones oprimidas de Asia, África y América Latina: los países oprimidos que son base de la revolución mundial.

Las protestas se han multiplicado por todos los continentes. En las potencias imperialistas las protestas se han intensificado estos últimos años. La lucha contra las medidas de ajuste económico exigidas por ejemplo en Europa por los gobiernos, la Unión Europea y el propio Banco Central Europeo, han provocado masivas protestas contra las unilaterales medidas de “austeridad”. Ante la creciente protesta los reaccionarios han desatado la represión, medidas políticas de corte fascista y leyes anti-populares. Es la lucha entre revolución y contrarrevolución.

Las guerras de resistencia se multiplican, sin embargo ahí donde no existen partidos comunistas, estas guerras son utilizadas por una u otra potencia imperialista en su pugna por repartirse y reordenar el mapa mundial. Estas guerras expresan la creciente disposición de las masas a utilizar la violencia revolucionaria y comprensión de que solo por esta vía es posible liberarse. Tarea nuestra es pugnar por conducir a las masas, hacia el inicio de la guerra popular. Al valorar la situación nos reafirmamos en que la revolución es tendencia histórica y política principal.
4. Nuestra perspectiva: iniciar y desarrollar guerras populares

Como nos enseña el presidente Gonzalo enarbolamos y nos reafirmamos en la omnipotencia de la guerra popular. Las guerras populares son medulares en la situación internacional, en Perú, Turquía, Filipinas e India constituyen nuestros bastiones, nuestras avanzadas revolucionarias, principalmente Perú pues ha definido y aplicado lo más avanzado, esto es, el maoísmo como nueva, tercera y superior etapa del marxismo-leninismo. Estos procesos han durado largos años, atravesando sendos baños de sangres que la reacción a desatado, sus direcciones han sido golpeadas no pocas veces objeto del aniquilamiento selectivo por el enemigo. Sin embargo, las vueltas y revueltas, los retrocesos, los recodos y los golpes asestados por la contrarrevolución abierta son incomparablemente insignificantes al lado de las capitulaciones, traiciones y cambios de línea como se ha pasado en Perú con la LOD capitulacionista y vivido en Nepal de la mano del prachandismo.

Pero estos reveses forman parte del avance general que se viene experimentando, avance inscrito dentro de los próximos 50 a 100 años en que será barrido el imperialismo de la faz de la tierra, dentro de la ofensiva estratégica de la revolución proletaria mundial. Por más fuertes que sean las ofensivas contrarrevolucionarias desatadas por la reacción y el imperialismo (principalmente el yanqui), por más traiciones que el revisionismo (burguesía infiltrada en las filas proletarias) logre o intente, la revolución es la tendencia política e historia principal.

Nos encontramos en una nueva gran ola de la revolución proletaria mundial. Las revoluciones en cada país, han venido sorteando todo tipo de dificultades, los partidos comunistas que impulsan las revoluciones, las organizaciones que bregan por constituir o reconstituir, forman todos los destacamentos del ejército rojo internacional.

Estamos en la ofensiva estratégica de la revolución proletaria mundial. Las perspectivas no pueden ser más brillantes. El porvenir es luminoso para los pobres y oprimidos del mundo. Desde 1871, pasando por todo el Siglo XX, hasta lo que va transcurrido del presente, se ha generado una gloriosa historia del movimiento comunista y revolucionario mundial. Los más importantes avances vistos desde la Comuna de París, hito histórico y político trascendental en el cual comenzó la defensiva estratégica mencionada, nos señalan la importancia de la violencia revolucionaria, pero también nos advierte sobre un peligroso enemigo.

5. El oportunismo, el reformismo y el revisionismo:
pertinaces aliados del imperialismo, enemigos a muerte del pueblo

La Revolución de Octubre, dirigida por los bolcheviques tras largos años de infinito sacrificio, lucha y preparación, es fruto de la violencia revolucionaria; indudablemente que sin una justa y correcta dirección pueden producirse derrotas como ocurrió en Alemania en 1918, en Hungría en 1919, más tarde en las insurrecciones de Cantón en 1926, el levantamiento en El Salvador en 1933, el levantamiento de Ránquil en Chile en 1934, el levantamiento de 1935 en Brasil, o la lucha armada en Telengana-India en 1947. Todas estas experiencias nos reafirman en la violencia revolucionaria. Pero también nos enseñan la caducidad de las elecciones y el uso del parlamento como táctica empleada por los partidos comunistas.

En este sentido, no podemos ser indulgentes con los errores pues ellos también expresan problemas de línea, en especial aquellos que representan el peligro del revisionismo y de las líneas oportunistas de derecha, capituladoras, tal como lo testimonió Grecia, España, Italia, Francia, Yugoslavia, Indonesia, Tailandia, Birmania inmediatamente después de la II Guerra Mundial. Esto, por mencionar algunas de las luchas armadas o levantamientos e insurrecciones armadas dirigidas por comunistas a lo largo de los últimos 150 años. Es tarea de los comunistas extraer profundas lecciones de los fracasos y errores; una de estas lecciones es el revisionismo (en especial al interior del propio partido) como peligro principal, y que por lo tanto lo debemos combatir indesligablemente del combate contra el imperialismo y toda la reacción.

Ya lo denunciaba Lenin, que el revisionismo es un peligro ante el cual no se debe dar tregua en ningún instante. Tras sucesivas batallas ideológicas el marxismo-leninismo-maoísmo se ha forjado en medio de la lucha contra las distintas corrientes revisionistas y oportunistas en el seno del movimiento obrero y comunista internacional. Ejemplo notable de ello ocurrió en 1963, con la Carta de los 25 puntos, en la cual el CC del Partido Comunista de China con el Presidente Mao a la cabeza denunciaba a Jruschov y la dirección del PCUS por el abandono de los principios marxista-leninistas (tal como se suscribía en la época) y advertía del peligro del revisionismo y la necesidad de combatirlo implacablemente. Ya antes en 1960 la Declaración de Moscú advertía que el revisionismo es el peligro principal en el MCI.

Nuestra herramienta para combatir el oportunismo y el revisionismo es la lucha de dos líneas tanto en los propios partidos y organizaciones comunistas así como también en el seno del movimiento comunista internacional. Tanto más cuando en la actualidad los revisionistas han adoptado como etiqueta el maoísmo, pero siguen practicando el revisionismo. Indudablemente todo esto también se expresa en las propias filas revolucionarias como desviaciones de “izquierda” y de derecha, de las cuales debemos cuidarnos. Para ello debemos aprender a manejar correctamente la lucha de dos líneas, la crítica y autocrítica, y la forja ideológica; además debemos desarrollar permanentemente la formación teórica y la educación política.

En periodos como los actuales, adquieren notable vigencia las palabras de Lenin escritas en 1916: “La única línea marxista en el movimiento obrero mundial consiste en explicar a las masas que la escisión con el oportunismo es inevitable e imprescindible, en educarlas para la revolución en una lucha despiadada contra él, en aprovechar la experiencia de la guerra para desenmascarar todas las infamias de la política obrera liberal-nacionalista, y no para encubrirlas.

6. El MCI y la necesidad de reconstituir la Internacional Comunista

La revolución proletaria mundial, necesita de su vanguardia proletaria, necesita para conquistar el poder de partidos distintos y opuestos a los partidos burgueses, estos son los partidos comunistas, fuerzas-núcleos indispensables para el triunfo de la revolución. Así mismo necesitamos no sólo constituir o reconstituir partidos comunistas militarizados, sino que también necesitamos reconstituir la Internacional Comunista que fundara Lenin en 1919. En esta perspectiva, reiteramos la importancia de la lucha de dos líneas para mantener la unidad del movimiento y el de los propios partidos en cada país en niveles cada vez más altos.

A 150 años de fundación de la Asociación Internacional de Trabajadores:
enarbolar y defender la bandera roja del Comunismo!

En 1864 fue fundada la I Internacional, creada en medio de tenaz lucha contra las corrientes oportunistas del periodo, logró establecer los fundamentos políticos e ideológicos del movimiento revolucionario que finalmente terminaron por imponerse en la gran mayoría de los partidos socialistas europeos de aquel entonces. Un breve pero ejemplar balance lo encontramos en las Base de Unidad Partidaria del Partido Comunista del Perú:
La Asociación Internacional de los Trabajadores o I Internacional fue fundada por Marx y Engels en 1864 y en dura lucha y aplastamiento de las posiciones anarquistas de Bakunin, establece que es una sola la doctrina del proletariado: el marxismo. Lenin dice el papel que cumplió la I Internacional es el poner las bases ideológicas de la doctrina del proletariado. La Internacional se dividió y se imputó a Marx y Engels el haber escindido, ellos respondieron que si esa división no se hubiera producido, la Internacional de todas maneras hubiera muerto asesinada por la unidad poniendo de lado los principios.” (PCP, 1987)

Ya antes, el Presidente Mao Tsetung constató la capacidad de prenunciar de los fundadores de la Internacional, y así lo hizo ver en 1957: Marx y Engels, no obstante ser dos personas solamente, ya en su tiempo declararon que el capitalismo sería derribado en el mundo entero.

Los avances hechos en el movimiento obrero revolucionario por la I y la II Internacional (fundada en 1889 esta última) fueron sintetizados, aplicados y desarrollados consecuentemente por Lenin, la Revolución de Octubre es viva plasmación de ellos. Y como el oportunismo hubiera también llevado la II Internacional a la bancarrota Lenin ha fundado la III Internacional, la memorable Internacional Comunista.

Por último, no nos queda más que concluir la siguiente declaración con lo sostenido por Marx y Engels en 1879:
Al ser fundada la Internacional, formulamos con toda claridad su grito de guerra: la emancipación de la clase obrera debe ser obra de los obreros mismos.

¡VIVA EL 1º DE MAYO ROJO Y COMBATIVO!
¡ABAJO EL IMPERIALISMO YANQUI! ¡YANQUIS, GO HOME!
¡ABAJO LA GUERRA IMPERIALISTA! ¡VIVA LA GUERRA POPULAR!
¡GUERRA POPULAR HASTA EL COMUNISMO!

1º de Mayo de 2014

Partido Comunista del Brasil – Fracción Roja
Partido Comunista del Ecuador – Sol Rojo
Frente Revolucionaria del Pueblo (Marxista-leninista-maoísta) de Bolivia
Fracción Roja del Partido Comunista de Chile
Asociación Nueva Democracia Perú (Alemania)

Organización Maoísta por la Reconstitución del Partido Comunista de Colombia

sábado, 22 de febrero de 2014

LA LUCHA CONTRA EL REVISIONISMO: INDECLINABLE, NECESARIA, A MUERTE.

Si bien es cierto la lucha emprendida por los maoístas del Ecuador en contra del revisionismo hoxista representado en el país por el MPD (PCMLE) ha sido importante y contundente, mucho hay que hacer todavía para extirpar de la organización del proletariado y del pueblo este quiste que históricamente se ha constituido en uno de los principales impedimentos para que los explotados del Ecuador puedan direccionar sus mejores esfuerzos por arrancarle victorias al reformismo y adelantar esfuerzos por desplegar la Guerra Popular en aras de la Nueva Democracia y el socialismo.


Pero hay que estar atentos, hay otra expresión del revisionismo igual de danina que ahora opera desde las entrañas del proyecto reformista del Viejo Estado: el mal llamado Partido Comunista del Ecuador (revisionista) quienes además de compartir trinchera política, electoral, burocrática con Alianza País,  opera como punta de lanza del gobierno en filas del sindicalismo (especialmente del sector público), en el movimiento estudiantil y organizaciones del campesinado, colaborando en la estabulación del movimiento obrero dentro de los lineamientos del gobierno y el proyecto estratégico de la dictadura burgués-terrateniente, que bajo toda observancia también brega incansablemente por neutralizar al elemento consiente de la clase obrera y conjurar la revolución.

El PCE, dirigido por el más conspicuo fósil del revisionismo nacional, Gustavo Iturralde que ha transmutado de gobierno en gobierno, asesor de Lucio Gutiérrez, colaborador de este régimen fascista desde la Unidad de Análisis Financiero, organismo subordinado a los lineamientos del GAFI,  ha sido un importante soporte al gobierno y Viejo Estado en los procesos electorales.

Hoy no ha sido diferente. Como lo hemos venido sosteniendo en nuestras consignas, SI NO COMBATIMOS AL REVISIONISMO NADA HABREMOS HECHO, firmes en las tareas por consolidar la línea clasista al interior del movimiento sindical; por descarnar también la presencia de esta expresión del revisionismo en filas de la organización popular, porque el revisionismo es el principal peligro de la revolución conforme nos enseña el Presidente Mao, urge cualificar y cuantificar las formas y mecanismos de la lucha en contra del revisionismo.



Después de que un destacamento del PCE-SR incursionaría en la sede nacional del PCE en Quito, donde se desmontó y destruyó los símbolos del revisionismo PCE,  enarbolamos los símbolos del proletariado del Ecuador como un decidido mensaje de que los comunistas estamos dispuestos a confrontar al revisionismo en una lucha a muerte, indeclinable y necesaria.

Los comunistas, es decir, los maoístas del Ecuador y del mundo tenemos claro que si no le infringimos contundentes derrotas al revisionismo difícilmente el proletariado podrá conducir a las masas a transitar el camino de la revolución.

Hay que combatir al revisionismo en todos sus frentes. No hay que darle tregua, no hay que cederle espacio alguno. Han estado infiltrados en las filas de la clase y del pueblo desde 1926 hasta la fecha. No esperemos que sea su inconsistencia político-electoral (derrota electoral) la que los haga desaparecer como instrumentos políticos de la burguesía, pues una vez más mutarán en nuevas formas, en nuevas organizaciones para contrarrestar el objetivo esfuerzo del pueblo por avanzar en las tareas de la revolución. Al igual que al imperialismo, a la gran burguesía y a los grandes terratenientes, hay que combatirlos con decisión, con la misma vehemencia que se combate a cualquier enemigo de la clase y del pueblo.


“Así, para nosotros, el problema es combatir al revisionismo y combatirlo implacablemente. Hay que recordar, se nos ha enseñado que no se puede combatir al imperialismo sin combatir al revisionismo, y nuestro Congreso dice hay que combatir al imperialismo, al revisionismo y a la reacción mundial indesligable e implacablemente. ¿Cómo combatirlo? En todos los planos, partiendo de los tres planos clásicos: en lo ideológico, en lo económico y en lo político; en los tres planos tenemos que combatirlos. Si nosotros no cumpliéramos con combatir al revisionismo no seríamos comunistas. Un comunista tiene la obligación de combatir al revisionismo, incansable e implacablemente”. PRESIDENTE GONZALO

SI NO COMBATIMOS AL REVISIONISMO, NADA HABREMOS HECHO

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO MAOÍSMO!
¡A DERROTAR AL IMPERIALISMO!
¡APLASTAR AL REVISIONISMO!
PUEBLO DEL ECUADOR: NO VOTAR

A CONQUISTAR EL SOL ROJO DE LA LIBERACIÓN: EL COMUNISMO

domingo, 26 de enero de 2014

¡ELECCIONES NO! ¡A PREPARAR Y DESARROLLAR LA GUERRA POPULAR!

Sólo los bribones o los tontos pueden creer que el proletariado debe primero conquistar la mayoría en las votaciones realizadas bajo el yugo de la burguesía, bajo el yugo de la esclavitud asalariada, y que sólo después debe conquistar el Poder. Esto es el colmo de la estulticia o de la hipocresía, esto es sustituir la lucha de clases y la revolución por votaciones bajo el viejo régimen, bajo el viejo Poder.” Lenin



El imperialismo atraviesa una crisis cada vez más aguda y con él los países a los que somete. No es diferente la situación del Ecuador que deviene de tumbo en tumbo. La gran burguesía y los grandes terratenientes lo saben y es en esa medida que han emprendido con un proceso restaurador que busca la manera de palearla y con ella neutralizar el creciente descontento popular que con correcta línea dará saltos históricos en la conquista del Poder.

Es dentro de este contexto de crisis del viejo estado y la reforma del mismo en el que se desenvuelven las elecciones para elegir gobiernos seccionales.

Este nuevo proceso electivo cobra particular importancia para la burguesía burocrática porque le permitiría prolongar  condiciones afables para profundizar la reestructuración del estado, establecer ciertos cambios en la “matriz productiva” que a decir del régimen “propicia la industrialización del país”, proceso que definitivamente no  irá más allá de desarrollar cierta industria complementaria a la producción transnacional (imperialista) que es la que verdaderamente mueve el escuálido sistema productivo nacional. Bien lo decía Mariátegui, el imperialismo no permite el desarrollo de la industria nacional.

La posibilidad de que se desarrolle la industria nacional es improbable bajo la figura de un país como el nuestro que sigue siendo semifeudal (subsistencia de relaciones de producción semifeudales, precario desarrollo de las fuerzas productivas, latifundio, gamonalismo, servidumbre, semi servidumbre) y semi colonial en el que se desarrolla un capitalismo burocrático sometido principalmente al imperialismo yanqui, hoy en pugna con otras potencias imperialistas, particularmente con China.

Está escrito y demostrado el carácter de clase que tienen las elecciones en cualquiera de sus exposiciones dentro de la democracia burguesa-terrateniente.  Pensar en la posibilidad de participar en ellas, apoyarlas o avalarlas no pasa de ser sino un acto de traición a la clase, al pueblo y de claudicación ideológica ante el viejo Estado y la ideología burguesa que encuentra en estos espacios la posibilidad de revalidar su instrumentación política y con ella todo el sistema de opresión al proletariado, campesinado pobre, y demás masas explotadas y oprimidas del país.


Pero ¿qué hacer?: ¡BOICOTEARLAS! Buscar todos los mecanismos que se ajusten a los niveles de organización e incidencia en las masas parta demostrar la incompatibilidad existente entre las elecciones y la decisión popular, entre votar y ejercer Poder. Convocar al ¡NO VOTAR! Ya lo hemos sostenido en otras ocasiones, miles de jóvenes y otros hijos del pueblo no están obligados a participar en el proceso electoral, pues trabajemos con ellos, difundamos en el seno de los jóvenes corazones rebeldes la necesidad de no fortalecer o perfeccionar la democracia burguesa y sí argumentar en la teoría y en la práctica la imperiosa e ineludible necesidad de transitar el camino del pueblo, el camino democrático que es el de la Nueva Democracia con Guerra Popular.

“… lo principal de las elecciones es boicotearlas y si es posible impedirlas. ¿Por qué planteamos esto? ¿Qué va a ganar el pueblo? […] Nada va a ganar con la renovación electoral, eso creo que es una cosa muy clara en la historia del país. P. Gonzalo

El circo electoral se ha desatado y con él la intención del revisionismo de utilizar la “trinchera electoral” para engañar a las masas, estabularlas dentro de la democracia farisea, burda, de clase (burguesa). Bien lo dice el Presidente Gonzalo, nada puede esperar el pueblo de las elecciones o de un nuevo gobierno, “la tendencia es rechazarlas” y hay que trabajar en eso, bregar porque el pueblo reconozca en ellas a un sistema de ordenamiento burgués-terrateniente que no coincide con el programa y las tareas del proletariado y el  pueblo.

Hay que desenmascarar al revisionismo y al oportunismo de viejo y nuevo cuño que convergen en el constitucionalismo y elecciones burguesas para distraer a las masas y propender en ellas la renuncia a la lucha por el Poder, de la lucha violenta por conquistarlo y sobe todo extraviarlo de las tareas inmediatas como la revolución de  Nueva Democracia cuyo fundamento se manifiesta como una de las formas de la dictadura del proletariado en construcción.

Recordar siempre que las elecciones viabilizan el camino burocrático que es la vía burgués-terrateniente. Que combatirlas allana el camino democrático, que es el camino del  pueblo bajo dirección proletaria en la Nueva Democracia.


PUEBLO DEL ECUADOR: ¡NO VOTAR!
¡A PREPARAR Y DESARROLLAR GUERRA POPULAR HASTA EL COMUNISMO!
¡A BOICOTEAR EL SISTEMA ELECTORAL BURGUES-TERRATENIENTE!

¡DERROTAR AL IMPERIALISMO!
¡APLASTAR  AL REVISIONISMO!

  


A CONQUISTAR EL SOL ROJO DE LA LIBERACIÓN: ¡EL COMUNISMO!

miércoles, 25 de diciembre de 2013

VIVA 120 ANIVERSARIO NATALICIO PRESIDENTE MAO TSE-TUNG


Hoy los comunistas y los pueblos oprimidos del mundo conmemoramos el 120 aniversario del natalicio del Presidente Mao Tse-tung.

El mejor homenaje en su honor: el total reconocimiento a su aporte al marxismo-leninismo que devino en marxismo-leninismo-maoísmo. La férrea decisión de bregar por derrotar al imperialismo, a la gran burguesía, grandes terratenientes y al revisionismo.

El incondicional compromiso con la clase y el pueblo por realizar el esfuerzo vital  por el partido, el pueblo y la revolución, materializando la construcción del Nuevo Poder como un componente más de la Revolución Proletaria Mundial.

Que conmemorar el 120 aniversario del natalicio del Presidente Mao Tse-tung se convierta en una gran convocatoria al proletariado y pueblos oprimidos del mundo para desatar la gran tormenta de la Guerra Popular por conquistar la Nueva Democracia, el Socialismo y el dorado Comunismo.

HONOR Y GLORIA PARA EL PRESIDENTE MAO TSE-TUNG
VIVA 120 ANIVERSARIO NATALICIO DEL PRESIDENTE MAO
VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO
VIVA LA GUERRA POPULAR EN LA INDIA, TURQUÍA, FILIPINAS Y PERÚ


A CONQUISTAR EL SOL ROJO DE LA LIBERACIÓN: EL COMUNISMO

Declaración Conjunta

¡LA UNIDAD INTERNACIONAL
DE LOS COMUNISTAS EXIGE FIRMEZA
EN LA DEFENSA DEL MARXISMO LENINISMO MAOÍSMO!

La persistente crisis económica mundial muestra la caducidad del sistema capitalista, cuya fase actual imperialista es de agonía y descomposición, es la fase superior y última en la existencia histórica del capitalismo, más allá de la cual solo sigue la Revolución Proletaria Mundial y el Socialismo — primera fase de la Sociedad Comunista.
La crisis económica no solo ha exacerbado todas las contradicciones mundiales del imperialismo, sino que ella misma, expresa el extremo antagonismo de la contradicción fundamental del sistema, entre una producción cada vez más social y una apropiación cada vez más privada.
Tal antagonismo es la causa profunda de la lucha de las naciones, países y pueblos oprimidos contra sus opresores, donde hoy en las filas de vanguardia marcha la heroica guerra popular en la India, Turquía, Filipinas, y son ingentes los esfuerzos por reorganizarla en el Perú. Es la causa profunda de incesantes movimientos de los esclavos asalariados y las amplias masas trabajadoras, en todos los países. He ahí la razón del temor de la burguesía de los países imperialistas, rasgando sus vestiduras ante el peligro de las armas de destrucción masiva, mientras las fabrican en cantidades colosales, promueven y apoyan guerras reaccionarias, se arman y rearman para una nueva guerra mundial. He ahí el pánico de todos los reaccionarios ante la revolución, condenando las guerras justas de los oprimidos, alabando a pacifistas sumisos como Mandela, clamando por la paz entre explotados y explotadores y la armonía entre oprimidos y opresores, propaganda hipócrita secundada por el socialismo burgués del Siglo XXI, y también por falsos comunistas, que arrepentidos de haberse levantado en armas contra los opresores, corren en auxilio de la burguesía, los terratenientes y los imperialistas, a canjear la revolución por serviles “acuerdos de paz”.
La situación objetiva es excelente para la revolución mundial, pero sigue pendiente resolver su mayor atranque: la unidad internacional de los comunistas. Contra ella conspira el peligro principal revisionista agitando banderas rojas contra el Marxismo Leninismo Maoísmo.
En los 120 años del natalicio del Presidente Mao, es ocasión para refrendar la correcta Declaración ¡VIVA EL MARXISMO LENINISMO MAOÍSMO! del extinto Movimiento Revolucionario Internacionalista – MRI, proclamada justo hace 20 años, el 26 de diciembre de 1993, y para manifestar públicamente nuestra firmeza en su defensa. El MRI fue destruido por el revisionismo, pero no la línea de esa Declaración, en defensa del Maoísmo como desarrollo íntegro del Marxismo-Leninismo a una nueva, tercera y superior etapa: el Marxismo Leninismo Maoísmo.
Hoy, subrayamos la cuestión del poder, hilo político conductor de las tres etapas del desarrollo del marxismo, y que el Presidente Mao resumiera en las palabras magistrales El Poder Nace del Fusil. Es esta la línea de deslinde y distinción con toda otra forma adocenada de marxismo. Es esta la verdadera y consecuente línea de defensa del Marxismo Leninismo Maoísmo, basada en reconocer en la violencia, la partera de la historia y en la lucha armada de las masas, la vía inevitable de la Revolución Proletaria Mundial, desarrollada e integrada por el Maoísmo a la línea militar del proletariado internacional, en la poderosa teoría y práctica de la Guerra Popular, forma superior y continuación de la lucha política por otros medios, que sí sirve a las masas para conquistar el poder, tanto en los países imperialistas como en los países oprimidos, donde fue también el maoísmo quien desarrolló en la teoría y en la práctica, la Revolución de Nueva Democracia para los países semicoloniales y semifeudales como parte de la Revolución Proletaria Mundial, esto es, como una revolución democrática de nuevo tipo dirigida por el proletariado, cuyo nuevo Estado democrático popular, es ya una forma de la Dictadura del Proletariado. Una línea de deslinde, definida, clara y opuesta diametralmente a la “transición pacífica”, podrida teoría revisionista reeditada en este siglo a nombre el Marxismo Leninismo Maoísmo para justificar los “Acuerdos de Paz” que exigen y necesitan el imperialismo, la burguesía y los terratenientes. Oportunismo genuino que mella el filo revolucionario del marxismo para hacerlo aceptable a los enemigos de clase. Su derrota, es imprescindible para la unidad internacional de los comunistas.
La defensa consecuente del Marxismo Leninismo Maoísmo, exige ir más allá de reconocer la lucha de clases y la vía de la Guerra Popular para conquistar el poder. Exige aceptar y defender sin titubeos, que la lucha de clases conduce, necesariamente, a la dictadura del proletariado, tránsito hacia la abolición de todas las clases y hacia una sociedad sin clases, siendo precisamente el desarrollo maoísta del Marxismo Leninismo, el que elevó la teoría y la práctica de la Dictadura del Proletariado, a la cumbre de la Gran Revolución Cultural Proletaria: Continuar la Revolución bajo la Dictadura del Proletariado.
Fue el desarrollo maoísta del Marxismo Leninismo, el que en la teoría y en la práctica, elevó la comprensión del proletariado mundial sobre las leyes de la lucha de clases en la sociedad socialista, contra la concepción mecanicista del papel de las fuerzas productivas y contra las tendencias militaristas, visualizó la contradicción principal entre el proletariado y la burguesía, el papel dirigente de la Revolución sobre la producción, y ratificó el mando del Partido sobre el fusil.
Pero hoy, los revisionistas Avakian y Prachanda consideran un error histórico la Dictadura del Proletariado, reniegan de ésta, la piedra angular del Marxismo Leninismo Maoísmo, y llaman a enmendarlo con las pestilentes teorías burguesas sobre el “derecho a disentir” y la “democracia multi o pluripartidista”, consistentes en darles a las clases explotadoras derrocadas el derecho a organizarse y a participar en los asuntos del Estado bajo el socialismo, llaman a deponer la fuerza — léase deponer la Dictadura del Proletariado — en el socialismo, borrando con ello, la existencia de las clases y su lucha irreconciliable en el período de transición al comunismo. Tales teorías, presentadas como supuestos desarrollos del Marxismo Leninismo Maoísmo, son típico “olvido” oportunista y tergiversación revisionista del marxismo revolucionario, que plantea todo lo contrario:
“Si se deja que la ideología burguesa se despliegue libremente, la dictadura del proletariado se convertirá en la de la burguesía y el sistema socialista se transformará en capitalista, o en semicolonial y semifeudal. Tenemos que darles un grito de alerta: ¡Camaradas! ¡El enemigo está afilando el cuchillo para decapitarnos y derrocar nuestro poder! ¿Cómo es posible que no lo vean, ni lo oigan, ni lo tomen en cuenta? El poder se toma y se consolida apoyándose en el fusil y la pluma.”[1]
“Por supuesto, distinguir entre nosotros y el enemigo también implica distinguir entre lo correcto y lo erróneo. Por ejemplo, la cuestión de si la razón nos asiste a nosotros o a los reaccionarios internos y externos – el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático –, supone asimismo distinguir entre lo correcto y lo erróneo, pero se diferencia, por su naturaleza, de las cuestiones relativas a lo correcto y lo erróneo en el seno del pueblo. El nuestro es un Estado de dictadura democrática popular, dirigido por la clase obrera y basado en la alianza obrero-campesina. ¿Cuáles son las funciones de esta dictadura? Su primera función es reprimir, dentro del país, a las clases y elementos reaccionarios, a los explotadores que oponen resistencia a la revolución socialista y a los que sabotean nuestra construcción socialista, es decir, resolver las contradicciones entre nosotros y el enemigo interno.”[2]
“…la dictadura del proletariado es necesaria, y la victoria sobre la burguesía es imposible sin una guerra prolongada, tenaz, encarnizada, a muerte, una guerra que exige serenidad, disciplina, firmeza, inflexibilidad y una voluntad única.”[3]
“…es imposible vencer y desarraigar el capitalismo sin aplastar implacablemente la resistencia de los explotadores que no pueden ser privados de una vez de sus riquezas, de sus ventajas en cuanto a organización y conocimientos, y en consecuencia tratarán inevitablemente, durante un periodo bastante largo, de derrocar el odiado Poder de los pobres.”[4]
En honor y recuerdo al Presidente Mao Tse-tung quien elevó la ideología del proletariado a la cumbre del Marxismo Leninismo Maoísmo, nos manifestamos:
Contra la traición revisionista al Marxismo Leninismo Maoísmo, urdida tanto por Avakian y su “Partido Comunista Revolucionario” bajo el rótulo de un desarrollo postmodernista del marxismo, como por las camarillas de Prachanda, Kiran y Cía., y sus partidos en Nepal, nuevos seguidores de la “transición pacífica”.
Contra el centrismo tolerante y conciliador con el Acuerdo traidor en Nepal y su heredero, el nuevo “Partido Comunista” de Nepal (“Maoísta”) cuya línea y programa proclaman fidelidad a los compromisos acordados con las clases reaccionarias de ese país.
Contra la renuncia al Marxismo Leninismo Maoísmo, desde posiciones de “izquierda”, ya sea por  la vacilación y el eclecticismo que llevan a retroceder a un “Marxismo Leninismo sin Maoísmo”, posición incompatible con la defensa de la guerra popular y el camino enseñado por la Gran Revolución Cultural Proletaria de continuar la Revolución bajo la Dictadura del Proletariado; o bien sea por reducir la nueva, tercera y superior etapa del Marxismo, a simple “Maoísmo sin Marxismo Leninismo”, pues renunciar al Maoísmo o negar su unidad en un todo único con el Marxismo Leninismo, es abandonar el marxismo revolucionario de la época.
Contra tales líneas y tendencias, mantenemos firmes la bandera de combate al oportunismo izada en 1993: ¡Viva el Marxismo Leninismo Maoísmo!, “ideología universalmente aplicable, viva y científica, en constante desarrollo y enriquecida más ampliamente mediante su aplicación en hacer la revolución así como mediante el avance del conocimiento humano en general. El marxismo-leninismo-maoísmo es el enemigo de todas las formas de revisionismo y dogmatismo. Es todopoderoso porque es verdad.”
El Marxismo Leninismo Maoísmo es la única línea de desarrollo revolucionario del marxismo que puede guiar al triunfo de la Revolución Proletaria Mundial, y única base ideológica para la unidad internacional de los comunistas.

¡CONTRA EL REVISIONISMO, EL CENTRISMO Y TODA FORMA DE OPORTUNISMO:
 VIVA EL MARXISMO LENINISMO MAOÍSMO!

¡POR UNA NUEVA INTERNACIONAL COMUNISTA BASADA EN EL MARXISMO LENINISMO MAOÍSMO: ADELANTE!
26 de Diciembre 2013
Arab Maoists
Centre Marxiste-Léniniste-Maoïste (Belgique)
Partido Comunista de Ecuador – Sol Rojo
Unión Obrera Comunista (MLM) – (Colombia)




[1] Ver ¡Viva la Gran Revolución Cultural Proletaria! ­ - Editorial de Hongqi del Núm. 8 de 1966.
[2] Ver Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo – Mao Tse-tung.
[3] Ver La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo – V.I. Lenin.
[4] Ver Las tareas inmediatas del poder soviético – V.I. Lenin.